sábado, 22 de mayo de 2010

Leire Star 22º La despedida


Lo sentimos pero este es el ultimo capitulo de Leire Star
pero como ya dijimos abra se cuela que se estrenara este verano
asi que solo ay que esperar
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Ya había pasado un mes desde la última vez que mis ojos se transformaron en verdes. Seguro que os preguntáis que pasó con todos, pues yo os lo voy a contar:


Os acordáis de el favor que le había pedido Rafa a Patri hace un mes. La verdad es que era que llamara a la policía. La verdad es que Brais y yo le debemos la vida. Brais, cada tarde me viene a buscar para seguir trabajando juntos, la verdad es que está muy simpático. El es el único que hace que me olvide que dentro de un día, ya no vuelva a ver a Rafa nunca más o quizá por años, muchos años.

Patri por fin es ahora feliz ya que como Adrián y los suyos ya no están, el padre de Patri por fin es libre.

Seguro que estaréis pensando que ahora todo el mundo sabe que yo soy Leire Sart, pues no, os habéis equivocado. Ya que El Maestro inventó un exprai que sirve para el que lo respire olvide todo lo que pasó hace un mes, incluída la señorita Catalina, que la pobre está muy nerviosa.

Lo más fuerte fue que los del hospital no pudieron hacer nada por la vida de Adrián. El disparo que le dio Brais por la espalda le costó la vida, pero yo aunque fuera testigo de su posible muerte, siguió sin creérmelo. Mi madre, que ya había vuelto del viaje de negocios tan importante que tenía en Nueva York, se había enterado de que la heroína Leire Sart, había estado en mi colegio. Lo que no sabía y mucho menos se le pasa por la cabeza, era que su hija era Leire Sart.





Ya había llegado el día, dónde se acababa todo. Hoy es el último día de la primavera, el primer día del verano. Cómo digo yo siempre, hoy es el día de las despedidas. Todos los amigos de Rafa, incluído Brais, estában allí para despedirlo. Todos, menos yo. La verdad es que estaba en mi casa con el Maestro.

Cuándo Patri le dio el abrazo a Rafa, Rafa le dijo:

-¿Y Vicky?

Ella le miró y le dijo:

-Bueno, ya sabes como es. Ella odia todo esto, ya sabes que no es una chica blandita, como yo, que lloro y me emociono por todo, pero estoy segura de que está pensando en ti.

-Si de verdad le importara yo, estaría aquí conmigo.

Brais, que había escuchado todo, se acercó a ellos dos(Patri y Rafa) y le dijo a Rafa:

-No digas tonterías. Yo soy el único que conoce demasiado a Leire Sart. Todos estos meses estuve con ella. Me a salvado al vida varias veces. Incluso el día en que nos conocímos. Ella es muy fuerte, Leire.

Cuándo dijo eso Brais, Rafa le dio un abrazo de despedida. Rafa seguía triste. Brais se dio cuenta y le dijo:

-Tranquilo, cuidaré de ella.

Cuándo dijo eso, llamaron a Rafa, ya que tenía que subirse al avión que lo llevaría a Los Ángeles.

Mientras tanto, yo estaba en la ventana, mirando quizá algún avión dónde pensara que ahí iba Rafa.

El Maestro, que estaba detrás mía me dijo:

-Deberías estar con el, despidiéndote

Yo, que me sequé las lágrimas, miré para atrás, El Maestro me siguió hablando:

-No hace falta que finjas que eres una chica dura, no conmigo.

-¿Y que debo hacer?-le dije yo acercándome a el llorando.

El Maestro me dio un abrazo y me dijo:

-Vete a buscarlo.

-Y de que me sirve eso, si se va-le dije-

-¡Y que! Puede que no lo vuelves a ver dentro de meses, o quizá de años, pero siempre tendrás una vocecita que te recuerde porque no lo hiciste.

-Entonces, ¿Qué hago?

-Vete a buscarlo, aún estás a tiempo.

Entonces, yo, miré Al Maestro. Y le dije:

-Tienes razón. Voy a ir.

Entonces, miré el reloj, cogí las llaves del coche y me fui corriendo hacia fuera, dónde estaba el coche aparcado. Estaba ha diez quilómetros del aeropuerto. Intenté acelerar más, pero tenía la sensación de que no me iba a despedir de el, pero entonces, decidí hacerle caso, por primera vez a mi corazón.

Patri y Brais aún estaban en el aeropuerto. Brais, que estaba callado y pensativo. Patri entonces, decidió hablar:

-Bueno, parece que todo el mundo se va. Es bien cierto que todo lo bueno se acaba, y que todas las personas que queremos se van.

Brais la miró y le dijo:

-No digas eso. Parece que estás hablando de un muerto. Además que sólo se va por unos años. Seguro que le van a ir bien las cosas. Es un buen chaval, aunque habeces es insoportable.

Patri, cuándo dijo eso Brais, se echó a reír:

-Ya, pero no lo digo por eso

Brais la miró y le dijo:

-Lo dices por Vicky ¿No?

Ella asintió con la cabeza. Ella se dio cuenta de que cuándo dijo eso, se puso triste. Entonces ella le dijo:

-Lo siento

-No, nada. Ya tengo superado que a Vicky nunca le voy a gustar.

Patri, que cuándo dijo eso, se puso cabizbaja. Y dijo:

-Yo sólo quería decir, que es una pena que acabaran así.

Cuándo dijo eso se quedó callada y después dijo levantando la cabeza hacia el:

-Nunca vi a dos personas que se quisieran tanto.

En el momento que dijo eso, aparecí yo:

-Patri, Brais ¿Dónde está Rafa? ¿Ya se fue?

Patri, que se sorprendió dijo toda contenta:

-No, ya subió al avión, pero aún estás a tiempo de ir a buscarlo.

Cuándo escuché eso, me fui corriendo. Mientras tanto, Patri le decía a Brais:

-Ojala que le de tiempo de despedirse...

Mientras tanto, yo seguía corriendo, sin parar. Incluso tiré con el botones, que estaba recogiendo las maletas. Aunque corrí y corrí no lo encontraba:

-¡Mierda!-dije yo en alto-

Entonces vi a una azafata y le pregunté:

-Señorita ¿ya se fue el avión que vuela hacia Los Ángeles?

-No, aún no se fue, pero está apunto. Todos sus pasajeros se le están revisando las maletas.

Ni siquiera la dejé acabar cuándo me fui pitando hacia allá.

Cuándo ya llegué no lo encontraba por ningún lado. Hasta que vi una persona que se parecía mucho a el. Estaba de espaldas. Pronto me di de cuénta de que era el. Y corrí hacia el. Cuándo ya estaba más cerca de el. Cuándo ya estaba cerca de el le dije:

-Hola Rafa. He cambiado de opinión.

Cuándo dije eso, Rafa se dio la vuelta y corrió a darme un abrazo. Patri Brais y el mejor a migo de Rafa estaban siendo testigo de nosotros, de ese amor que cada día estaba creciendo cada vez, más y más dentro de los dos:

-Te voy a esperar-le dije yo- Me da igual lo que tenga que esperar, pero te quiero y...

Cuándo dije eso, el me mandó callar, mientras acercaba sus labios contra los míos.

-Te quiero-me dijo mirándome a los ojos-

-Yo también, le dije. Lo siento. Fui una tonta.

-Tranquila, ahora sé que me quieres. Cuándo vuelva quiero estar contigo para siempre.

Los dos nos reímos y me dijo:

-Te lo digo en serio.

Yo lo miré y le dije:

-Claro, te esperaré. No me importa el tiempo que sea, pero te esperaré.

Nos dimos un apasionante beso de despedida, mientras que Patri se emocionaba y ya no pudo aguantar la lágrimas. Brais, que también estaba apunto de llorar, supo aguantarlo muy bien:

-Caballero, no hay tiempo, el avión está a punto de despegar.

Cuándo dijo eso la azafata, yo me aparté de el y le dije:

-Te tienes que ir.

El cogió sus maletas y se fue. Cuándo yo ya lo veía que se iba, yo me dí la vuelta hacia Brais y Patri, pero algo dentro de mi me hizo hacer el impulso de ir corriendo hacia el. El, que dejó caer sus maletas en el suelo hizo lo mismo. Me recibió entre sus brazos llorando mientras me decía:

-No puedo irme, te quiero demasiado y no puedo estar sin ti.

-Tienes, que irte-le decía yo entre lágrimas-Ya verás como estos años se te pasan rápidos. Y cuándo vuelvas ya podremos estar juntos de nuevo.

La azafata que seguía llamando a Rafa le decía:

-Señor, ¿Va a subir al avión?

El, que miró a la azafata y le dijo:

-Si, si. Ya voy.

Cuándo ya se veía que ya se iba, Patri y Brais, estában a mi lado apoyándome. Yo que me acerqué a Brais y le di un abrazo.

Brais, Patri y yo ya estábamos fuera de el aeropuerto. El avión de Rafa ya estaba en los aires, pero yo no podía dejar de llorar. Pensar que ya no volvería a besarlo, a sentirle decirme un te quiero, o a que me diera uno de sus cómodos abrazos, eso me ponía aún más triste, pero la vida sigue y yo tengo que seguir luchando....











CONTINUARÁ

sábado, 3 de abril de 2010

Leire Star 21º El final de Adrian


Yo, mientras tanto seguía de espaldas de Adrián. Ya había acabado de hablar con Emma y me dijo:


-No redijeron que darle la espalda a alguien es de mala educación.

Entonces, yo ahí le contesté igual que el:

-¿Y a ti no te dijeron que hablar por lo bajo también es de mala educación?

-Ya, pero es que le estaba diciendo algo muy importante.

Yo miré para Emma, que me miraba más que nunca con cara de odio. Después volví a mirar para Adrián y le dije:

-Espero que no estés tramando algo, Adrián. Porque de la misma manera que lo haces tu, también lo puedo hacer yo.

-Que me estás amenazando

Yo me reí en alto y le dije:

-No. No. Claro que no. Tómatelo como quieras, yo sólo te estoy advirtiendo.

-Creo que no estás en tu mejor posición para contestarme así...

Yo me callé y le dije:

-Venga, acabemos de una vez, suelta Al Maestro y el chip será tuyo. Yo no haré nada para detenerte.

Adrián se empezó a reír, ante mi atenta mirada felina. Yo bien sabía que algo estaba tramando. Y así era. Adrián sacó una pistola y me apuntó con ella. Antes de que Brais y Rafa se pudieran defender, también los rodearon. Yo que miré para atrás, estaba viendo como nos acorralaban, pero yo en vez de asustarme me comporté con naturalidad:

-Si piensas que apuntándome con una pistola me vas asustar, estás muy equivocado. Ya he visto cosas peores en toda mi vida.

-Vaya, ¿Te parece que esto no te asusta?

Cuándo me dijo eso, disparó hacia mi pierna y...



Patri, mientras tanto, estaba intentando localizarnos. Ya había llamado a la policía por si necesitáramos refuerzos(que los necesitábamos):

-¿Dónde os abréis metido?

Eso era lo que pensaba Patri cada vez que me llamaba al móvil y sonaba mi buzón de voz.

Mientras tanto, en la plaza dónde me había citado Adrián. Tras haber oído el dispara todo el mundo se había marchado corriendo. Mientras tanto, Rafa y Brais estaban sorprendidos, incluidos los hombres de Adrián, tanto como el propio Adrián.

Lo que pasaba era que Adrián me había disparado en la pierna, pero al final yo había esquivado la bala.

Yo aún seguía de pie, quieta y tranquila. Casi ni me había inmutado:

-Vaya, parece ser que este viejo te ha entrenado bien-me respondió Adrián-

Entonces yo, decidí hablarle a Adrián:

-Eres igual de pésimo que tu padre.

El casi se echa encima mía para pegarme, pero Emma lo detetiene diciéndole:

-¡Para! No ves que lo hace sólo para fastidiarte.

-Pues, claro que no lo hago por fastidiarlo, sólo digo la verdad...

Mientras tanto, Rafa y Brais estaban aún escoltados por los hombres de Adrián. Brais que tenía una pistola guardada en su bolsillo estaba pensando en utilizarla para poder rescatar Al Maestro, que seguía muy débil sentado en una silla. Brais, que miró a Rafa. Rafa entendió desde el principio que tenía una idea.

Mientras tanto, yo le dije a Adrián:

-Oyes, no te has parado ha pensar que si yo tengo el chip en mi poder y tu no lo sabes donde está...¿Cómo vas a encontrarlo?

-Y tu no te has parado a pensar que le puede pasar a tu hermana pequeña. Seguro que ella lo ha visto o sabe lo que es

-Eres un cabrón, una basura. No me extraña nada de ti. Eres igual que tu padre Franciscobik.

Cuándo le dije eso, se puso echo una fiera. Levantó su mano con la pistola y me dijo:

-Despídete de tus próximos segundos de vida.

Cuándo el me estaba apuntando con la pistola en la cabeza, no vayáis a pensar que me había acobardado, al contrario, aún no me había rendido, pero de momento no tenía escapatoria.

Cuándo pensaba que eran mis últimos minutos de vida pasó como si alguien no quisiera que muriera Leire Sart...

Brais que dio cogido la pistola de su bolsillo le dio un fuerte golpe en la barriga al hombre que lo agarraba. Rafa hizo lo mismo, pero con el suyo. Después Brais los remató con unos cinco disparos en la barriga. Emma, que se apresuró antes de que Brais pudiera rescatar Al Maestro, empezó a pelearse con Brais. Rafa que estaba cerca de ahí, consiguió llevar Al Maestro al coche diciéndole:

-Tranquilo. Muy pronto estará a salvo.

Mientras tanto, Patri llamó volvió a llamar a mi móvil. Rafa que se dio cuenta de que sonaba miró. Se dio cuenta de que tenía 21 una llamadas perdidas de patri, entonces decidió cogerlo:

-¿Vicky?-preguntó ella-

-¡Patri!-respondió Rafa-

-¿Rafa?-dijo ella aturdida-

-Si soy yo, ahora no puedo hablar mucho, hay problemas

-¿Pero que pasa?

-Tranquila, estamos todos bien. Incluído El Maestro. También está bien Brais.

Rafa, que ya se había dado cuenta desde el principio de que a Patri sentía algo más que una amistad por Brais, por eso decidió decirle eso:

-Oye, Patri tienes que hacerme un gran favor

-Si claro, tu dirás

Mientras Rafa hablaba por el teléfono con Patri, yo me estaba peleando con Adrián. Ya le había dado

Varios puñetazos en lacara, varias patadas e incluso le había escupido en la cara:

-No te va a servir de nada Leire Sart. Yo me hundiré, pero tu te hundes conmigo.

-¡Eso ya lo veremos!-le dije yo-

Cuándo le dije eso, el consiguió darme un fuerte golpe en la cara, dejándome el labio inferior inchado.

Brais, que ya había esposado con unas esposas a Emma en la silla dónde tenían Al Maestro le dijo:

-¡Quedas detenida! Por secuestro a mano armada, intento de, asesinato y por resistencia a la autoridad.

Ella, se rió y le dijo:

-¿Qué pasa? Que ya te lo sabes de memoria

El, ya harto de sus tonterías le dio un bofetón. Ella, se cabreó más e intentó desatarse moviendo la silla:

-No lo intentes, ya no te va a valer de nada.

-Vais a pagar por lo que habéis hecho tu y Leire Sart. ¡No se le pega a una señorita!-gritó ella muy enfadada-

-Yo no veo ninguna señorita por aquí, sólo a una delincuente. Créeme en la cárcel, no te van a tratar también comparado con lo que te hemos tratado, Leire y yo.

Cuándo Brais le dijo eso, se fue a ayudarme. Emma que estaba sentada en el suelo esposada pensó en todo lo que le había dicho Brais y se echó a llorar.

Adrián que me había tirado al suelo, me había quitado la pistola. El que estaba encima mía de pié me dijo:

-¡Vas a pagar muy caro por haber matado a mi padre!

Cuándo me dijo eso, me incliné hacia arriba, haciendo que la pistola me tocara la frente. Adrián que estaba de lo más sorprendido, ya que en ningún momento me había rendido y mucho menos me había entrado el miedo por el cuerpo. Adrián, que ya tenía el chip en la mano me dijo:

-No te voy a decir que a sido un placer haberte conocido porque no lo ha sido, perna que una chica tan guapa como tu tenga este final.

-Ahórrate tus lecciones y dispara de una maldita vez.

Cuándo Adrián iba a apretar el gatillo, se ve como cae encima mía. Brais le había disparado por la espalda. Yo que le doy una patada en sus partes más débiles, me levanto rápidamente cojo una pistola y el chip. Brais que sigue delante de el le dice:

-Pena que ahora seas tu, el que te vayas para el infierno. Además no fue Leire quien mató a tu padre. Fui yo.

Cuándo le dijo eso, Adrián se puso echo una fiera, pero ya no podía levantarse ni siquiera casi moverse:

-Tu padre era una rata a la que había que matar, por eso lo maté. Y la verdad es que no me arrepiento de nada.

-Os vais a acordar de mi, eso os lo juro.

Cuándo dijo eso, con las pocas fuerzas que le quedaban, me miró a los ojos y me dijo:

-Aún no he acabado contigo, Leire Sart.

Cuándo dijo eso, se escuchó como la policía ya venía.

-¡Voy a acabar contigo, Leire Sart!-eso era lo que decía mientras que lo subían a la ambulancia-

Yo me acerqué a el y le dije:

-Ya nos veremos, pero en el infierno.

viernes, 19 de marzo de 2010

Leire Star 20º La Huida


Yo seguía callada. No podía creérmelo. Al principio dudaba si Rafa sería una de mis típicos caprichitos, pero no, sin quererlo, me había enamorado de el y en pocas semanas, lo perdería.

Mientras tanto, estábamos parados en los límites del bosque dónde me había citado Adrián, por suerte logré recuperar el chip. Brais, que seguía intentando arreglar el coche. Me acerqué a el ante la atenta mirada de Rafa y le dije:

-¡Cuándo cres que estará preparado el coche?

El retiró un momento su mirada para mirarme a mí y me dijo:

-Tranquila, en unos minutos ya todo estará listo

Rafa, que se acercó a nosotros nos dijo:

-Y ahora ¿Qué vais a hacer?

Yo miré a Brais. Y antes de que me dejara hablar dijo:

-Pues salvar al Maestro y acabar de una maldita vez con Adrián y los suyos. Cuándo acabemos con ellos, todo esto habrá acabado

Cuándo Brais dijo la frase de ‘todo habrá acabado’ notó como yo estaba muy distante hacia el. Brais aún seguía enamorado de mi y aunque yo no lo pudiera querer nunca, el se conformaba con que fuéramos sólo amigos. Por eso, dejó de arreglar por un momento el coche. Se acercó a mi y me dijo:

-¿Sigues enfadada?

Yo lo miré y no le dije nada. Opté por callarme, pero el continuó hablando:

-¡Vaya! Es la primera vez que no me gritas ni me reprochas nada.

Yo, seguía callada, pero el seguía hablándome:

-Oye, Vicky, no te voy a dejar de lado

-¡Vaya! Ahora soy Vicky-dije yo de forma irónica-

Caminé para lado de unos árboles. Brais optó por seguirme. Yo, seguía callada, pero el seguía hablando:

-Mira, Leire

-¡Vaya! Ahora soy Leire

-¡Basta ya!-me dijo muy enfadado-

Yo, cansada ya de el le dije muy enfadada:

-¿Me vas a mandar callar tu a mi? Te recuerdo que eres tu, quien me va a dejar tirada en esto, pero tranquilo, puedo salvar yo sola Al Maestro

-¿Pero que dices, Leire?-me contestó Brais-

-Lo que oyes-le dije yo- Os podéis ir los dos

Cuándo dije eso, Rafa, me miró. Yo fui rápidamente hacia el maletero. Lo abrí. Allí había armas de fuego. Eran las mismas armas con las que El Maestro me había entrenado. Brais, que vino detrás mía me dijo:

-Leire por favor escúchame.

-Lo siento, pero ya no tengo tiempo.

Cuándo le dije eso, cogí todas las armas. Las que pesaban más las puse en el asiento al lado de dónde iba a conducir. Las que pesaban menos, las más pequeñas, las até en mi cintura, dónde llevaba un cinturón con pistolas de fuego.

Brais, que me estaba siguiendo me dijo:

-¡Escúchame! Sólo un momento por favor.

Yo me paré y lo miré. Después le dije:

-Haber, te escucho

El, me cogió de la mano, ante los atentos celos de Rafa y me dijo:

-Tu bien sabes lo que siento por ti

Cuándo me dijo eso, Rafa, no pudo evitar más tiempo los celos. Cogió y se fue andando un poco, hasta encontrarse con una piedra y darle una patada.

Mientras tanto, Brais, seguía hablándome:

-Sé que sólo me conoces de hace sólo unos meses, pero quiero que sepas que te quiero y que siempre te voy a querer

Antes de que pudiera hablar otra vez le dije:

-Brais, creo que este no es el lugar ni el momento adecuado para hablar de esto, Brais

El me volvió a mirar y me dijo:

-Tienes razón. Sólo quería que supieras que no ta voy a dejar de lado como dices tu

Yo le sonreí y le dije:

-Gracias

-¿Por qué?-me dijo-

-Por todo lo que haces e hiciste por mi. No sé que hubiera sido de mi, si tu no llegas a estar a mi lado, creo que me volvería una histérica

El, me estaba mirando fijamente. Yo me paré a mirarle por primera vez sus ojos. Y digo por primera vez, ya que nunca me había fijado el lo bonitos que los tiene. Entonces, cuándo parecía que nos íbamos a besar, yo le paré y le dije riéndome:

-Bueno, creo que tendrás que hacer arrancar ese coche

Al decir yo eso, me fui hacia donde estaba Rafa sentado. Brais no sabía aún si le dolía más que no lo quisiera o que me fuera a buscar a Rafa, pero mientras tanto, el, seguía arreglando el coche.

Yo, vi que Rafa tenía una hierba en la mano. Estaba ‘jugando’ con ella( por no decir otra cosa). Yo me acerqué a el. Sabía que estaba molesto por lo que me había dicho Brais. Aunque creo, que yo que no tenía ningún motivo en estarlo:

-Hola ¿Puedo sentarme?-le dije amablemente-

-¿No te molestan esos ojos?

Me senté al lado de el, a la vez contestándole a la pregunta:

-Bueno, al principio me encontraba rara, pero ya ves a todo se acaba acostumbrado uno

Rafa seguía callado. Entonces yo le dije:

-Oye, lo siento.

El me miró y me dijo:

-No tienes que darme ninguna explicación. A pesar de que Brais y yo no empezamos con muy buen pie que se diga. Te deseo lo mejor con el.

Yo, le miré y le dije:

-No digas tonterías. Entre Brais y yo no hay nada. Además que yo te quiero a ti.

Cuándo dije eso, el se levantó y me dijo:

-Ya, pero lo nuestro no puede ser

Yo me levanté y le dije:

-¿Por qué no? Los dos nos queremos. Tu mismo dijiste que nos merecíamos una oportunidad

-Ya, pero...

Yo le interrumpí y le dije:

-Dime sólo un motivo por el que no podemos estar juntos.

El se quedó callado, mientras que yo seguí hablando con el:

-Ah! Claro porque soy la Superheroína más buscada de toda la ciudad. Porque unos locos me persiguen no sólo para conseguir un simple chip, si nó para matarme. Porque el que me persigue es mi ex novio al que usé y manipulé. Porque el chip que lo tengo yo, concede a todo el mundo que lo tiene un poder extraordinario de controlar a todo y a todos.

Rafa, seguía callado, sin decirme nada. Entonces, yo le dije:

-O es porque dentro de una semana no te volveré a ver en meses o quizá en años.

Cuándo le dije eso, el me miró, pero seguía sin hablar. Yo me quedé callada. Miré para el cielo. Estaba claro, sin ninguna nube. Ya se notaba que el verano ya estaba a la vuelta de la esquina.

Rafa, que notó que yo estaba muy pensativa, decidió hablar:

-Lo siento. Lo siento mucho

Cuándo me dijo eso, lo miré y le dije:

-No tienes porque disculparte, vale. Creo que fue mi culpa. Debía de haberte contado desde el principio que yo era Leire Sart

El, no me dejó terminar. Se adelantó y me dijo:

-No, no tienes porque disculparte. La verdad es que me estaba volviendo loco al pensar que podías estar con Brais, y no sabía lo que hacía. Bueno, si que lo sabía...

Yo lo miré a la vez que el me miraba. Yo estaba callada mirándole a los ojos. El siguió hablándome:

-Te estaba perdiendo.

Cuándo me dijo eso, se quedó callado. Yo, me acerqué a el y le dije:

-Eso es imposible. Yo siempre te voy a querer.

-Porque aún tienes trece años. Aún acabas de entrar en la adolescencia. Yo estoy saliendo de ella. Aún eres demasiado joven para decir que me quieres porque aún no sabes lo que significa eso.

A la vez que me decía eso, se levantaba. Empezó a andar hacia el coche, dónde Brais empezaba a calentarlo. Me quedé pensativa de lo que me dijo. Quizá tenía razón aún era muy joven, pero no me iba a rendir. No quería perderle. Por eso me levanté y me adelante. Me puse delante de el, y le dije:

-¡Espera!

Cuándo le dije eso, el se paró. Me miró y yo me acerqué a el diciéndole:

-Vale, lo siento. Sé que entre nosotros las cosas no van muy bien, que se diga, pero sólo quería que supieras que no me importa que te vayas a los Estados Unidos. Es más te deseo mucha suerte. Te lo digo de corazón. Créeme.

El me miró. Yo lo miré a los ojos y le dije:

-Sólo quiero que seamos amigos

Mientras le decía eso, Brais, se había emocionado. Ya que el pensaba que con todo lo que yo había pasado todos estos meses, poderíamos acabar separados. No podía entender que dos personas que se querían podían estar separadas.

Mientras tanto, yo, casi no podía contener las lágrimas. El seguía callado. Yo, Como veía que no iba a hablar, decidí ir andando hacia el coche, pero el reaccionó a tiempo y me dijo:

-¡Vicky!

Yo me giré hacia atrás. El se acercó hacia mí y me dijo cogiéndome la mano:

-Gracias por todo. De verdad

Cuándo me dijo eso, saqué mi sonrisa más dulce, pero el seguía piropeándome:

-Claro que podemos ser amigos-me dijo el con una sonrisa de oreja a oreja-

Yo, le correspondí con otra misma sonrisa de oreja a oreja. Y le dije:

-Bueno, creo que nos vamos a tener que ir yendo ya. Además que no me gustan las despedidas.

Me di la vuelta y fui junto Brais que ya estaba preparado para conducir el coche:

-¿Y porque tienes que ir conduciendo tu el coche?-le dije yo de broma-

-Bueno, Leire, no te ofendas, pero, si conduces tu, ya no hace falta Adrián para que nos mate.

Yo me reí. Justamente cuando me iba a subir al coche, suena mi móvil. Era un mensaje de Adrián. Me citaba en una plaza, dónde supuestamente, había gente. Rafa me miró y me dijo:

-¿Vas a ir?-me dijo con cara de preocupado-

-Pues claro-le dije yo- Es la única manera que tengo para salvar Al Maestro

Brais, me miró y me dijo:

-Pues si tu estás de acuerdo arrancamos. Tengo un presentimiento, de que hoy cazamos a Adrián. Y por fin esta pesadilla dejará de existir.

Yo lo miré. Brais, mientras tanto, arrancaba el coche. La verdad es que yo no me podía creerla reacción que había tenido. Tanto el como Rafa. Ya que los dos se comportaron como dos caballeros conmigo, pero bueno, ahora toca centrarse en atrapar a Adrián que esta vez, espero que no se escape.



Ya habíamos llegado al sitio dónde Adrián me había citado. La verdad es que esta vez no me había mentido, ya que había gente paseando, ya que era una plaza.

Cuándo nos acercarnos(Rafa y Brais insistieron en acompañarme, ya que si no la tendríamos gorda).

Cuándo volvía a estar frente afrente con Adrián. Lo primero que me dijo fue:

-Has venido. Acompañada, pero has venido

Yo, que iba vestida como el último encuentro que tuviéramos( hace unas horas). Llevaba aún los ojos verdes. Miré a Lucas, pero no lo encontré. Tras observar a Adrián que me miraba fijamente le contesté:

-No te tengo miedo, y mucho menos me voy a esconder. Por cierto ¿Dónde está Lucas?

Estas últimas palabras se habían notado que fueron de burla. Rafa y Brais que se encontraban uno en cada uno de mis dos lados, más atrás de mí. Cubriéndome las espaldas:

-¿Has traído el chip?-me preguntó muy pacífico-

Yo no le contesté nada, pero el siguió hablando muy pacíficamente:

-No, claro. Seguro que los has escondido

Yo me reí y le dije:

-Eres igual que tu padre

El se puso serio, pero sin ‘echarse a mi’:

-Vaya, creo que hoy estás demasiado simpática. Espero que se te quite pronto la simpatía , cuándo veas esto.

Adrián hizo un gesto a Emma. Ella obedeció sin rechistar. Cuál fue la impresión mía y de Brais al ver bajar a un Maestro de un coche delgado y con más canas de lo habitual:

-Vaya Leire, parece que ya se te pasó la simpatía.

-Eres un cabrón-le dije-

-Vicky, contrólate-me dijo Rafa desde atrás-

-Vaya-dijo Adrián- Así que le llamas Vicky. Yo también le llamaba así, pero me engañó como un estúpido.

-Vaya-le dije yo, intentando repetir algunas palabras de las que había dicho-Pensaba que tenías superado lo nuestro.

Cuándo le dije eso, Emma se puso aún más seria de lo que estaba:

-No digas estupideces-me dijo Adrián-

-No lo niegues-me acerqué a el- aunque me quieras matar en el fondo te cuesta, ya que aún deseas mi cuerpo.

Adrián y yo estábamos frente a frente. Más pegados que nunca. El seguía callado hasta que, mis labios rozaron los suyos. Yo le dije:

-No me lo niegues. ¿Seguro que no deseas besar mis labios?

Adrián que estaba delante mía, casi sus labios pegados con los míos, casi no se pudo resistir a mis encantos. Ante las atentas miradas de Rafa, Brais y Emma, yo seguía acercándome más y más a adrián. El aunque intentaba disimularlo, se le notaba que estaba nervioso. Ya que nunca me había tenido tan cerca. Entonces, Adrián decidió hablar:

-Puede que con tus pretendientes te funcione, pero conmigo, eso ya no funciona.

Yo miré para atrás dónde estaban Rafa y Brais. Después volví a mirar para Adrián y me reí. El me preguntó:

-¿Qué pasa te quedaste callada?

Yo lo iré fijamente con una leve y pícara sonrisa:

-No. Sólo pienso.

-Más te vale que no estés pensando en algo, ya que te recuerdo que tengo a tu querido Maestro.

Cuándo me dijo eso, yo miré para el Maestro. Estaba sentado en una silla atado al lado de Emma, que lo apuntaba con una pistola. Entonces, yo le dije a Adrián:

-Y yo te recuerdo que tengo a tu querido chip, así que tu futuro depende de mi, Adrián.

Adrián respiró fuerte y me dijo:

-Vamos a hacer un trato. Yo te doy al Maestro a cambio del chip.

-De acuerdo-dije yo-

Adrián se sorprendió sobre mi respuesta, pero igual que yo, no se fiaba:

-Pero vamos a hacerlo bien-le dije yo-Ya que tu seguramente desconfías, y yo de ti por supuesto.

-Que quieres hacer-me preguntó-

-Quiero que a la vez que te de el chip...

(Adrián me miraba fijamente mientras yo le hablaba)

-El verdadero, tranquilo.

Emma, que parecía muy molesta con la decisión que tomó Adrián, seguía apuntándole con una pistola al Maestro.

-Dejes libre Al Maestro. Y el chip será tuyo.

Adrián me miró y me dijo:

-Está bien.

Le hizo una señal a Emma y a sus demás hombres para que lo desataran. Mientras, uno de sus hombres lo desataban, Emma se dirigió a Adrián, mientras que yo, miraba a Brais. La verdad era que Brais y yo teníamos como una especie de lenguaje secreto entre nosotros, ya que cuándo yo lo miraba fijamente era que tenía un plan entre las manos. Mientras tanto, Emma le decía muy cabreada a Adrián en bajo:

-Pero no ves que puede ser una trampa.

Adrián le contestó con mucha frialdad, pero sobre todo con una gran intriga:

-Deja de criticarme por todo lo que hago. Además que no me creo para nada que me vaya a dar el chip, por eso, quiero que esteáis preparados. Por si a nuestra flamante Leire Sart se le ocurre alguno de sus planes. Quiero que todos, pero todos estéis listos, que para algo os pago.

Emma asistió con la cabeza, mientras que Adrián decía con su voz más maquiavélica:

-Esta vez, Leire Sart no se me va a escapar....

miércoles, 24 de febrero de 2010

Leire Star 19º El final se acerca


Ya estaba cara a cara frente a Adrián. El aún estaba apoyado en su coche. Se levantó y se acercó a mi. Hacía mucho aire, eso hacia que mi pelo se moviera. Mientras tanto, Brais y Patri miraban desde el coche. Brais, que estaba muy nervioso le dijo a Patri:


-Voy a salir a buscarla

-Pero tu estás tonto Brais. No lo hagas. Confía un poco en ella. Creo que Vicky se sabe defender bastante solita.

Mientras tanto, yo ya estaba cara a cara con Adrián. El fue el primero que empezó a hablar de los dos:

-¡Vaya! ¿Hoy no viene contigo tu perrito faldero, Brais?

-Eso no es asunto tuyo

El me contestó rápido:

-Bueno, creo que de momento, la vida de tu querido Maestro, la decido yo...

Yo lo miré y le dije:

-Cómo puedes ser tan despreciable.

El me miró y se empezó a reír. De repente, saca una pistola que llevaba guardada. Yo me empiezo a reír. El, se queda impresionado:

-Te cres que te tengo miedo ¿No?-le dije yo-

-¡Vaya! Pensaba que Leire Sart era una persona normal y corriente que le tenía miedo a algo, pero ya veo que no. Creo que no pensé lo suficiente.

-Pues ya ves, por algo dicen que pensar es de tontos.

Cuándo le dije eso, el intentó apretar el gatillo, pero no pudo. Entonces yo le dije:

-Sabes en lo que nos diferenciamos principalmente tu y yo.

El me miró fijamente, atento a lo que le diría:

-Que yo si que tengo ovarios para disparar, pero tu no tienes lo que hay que tener para pegarme un tiro, simplemente porque te cagas por los pantalones.

Yo, que aún seguía con el mismo vestuario que la anterior hora, le miré fijamente. Bien sabía que al mirarle yo a cualquiera notaba como una especie de picor en sus ojos y se mareaba, pero con el no...

-¡No lo intentes! Con migo no funcionan tus truquitos.

Yo, lo volví a mirar fijamente y me reí.

Mientras tanto, en el coche, Rafa ya no podía aguantar más la respiración ya que estaba dentro del maletero. Así que salió con mucho cuidado y entró en el coche. Se sentó en la parte de atrás, con Patri. Brais que al verlo le dijo cabreado:

-¡¿Qué haces tu aquí?!

Patri, que los miró a los dos, se intentaba escaquear del tema, ya que tenía miedo de que empezaran a pelearse dentro del coche. Y eso correría el peligro de chafar el plan que yo tenía en mente:

-¡Tu lo sabías verdad!- le dijo Brais muy enfadado a Patri-

Ella, se quedó callada:

-Oye, ¡No le grites!-le dijo Rafa a Brais-

Brais lo miró y le dijo más enfadado que nunca:

-¡Y tu no me mandes callar, mocoso!

-¡Cómo que mocoso! ¡Huevón! ¡Caguica! Que vas a dejar tirada a Vicky, cuándo más te necesita

-Y tu que, Rafa, que la haces sufrir, no a Leire, si nó a Vicky.

-¡¡¡Calláos ya!!!

Cuándo Patri dijo en eso en alto, los dos se miraron y se callaron:

-¡No os da vergüenza!

Rafa la miró. Mientras que ella seguía hablando:

-Mientras que vosotros discutís por tonterías, Vicky se está jugando la vida por El Maestro.

Brais, que entendió perfectamente a Patri dijo:

-Voy a salir a buscarla, y a atrapar de una maldita vez a Adrián

-¡Pero tu estás loco! O que

-¡Pero no ves que la está apuntando Adrián con una pistola-le protestó Brais a Patri-

-Recuerda lo que dijo Vicky, que por ningún caso así saliérais-le dijo Rafa-

Brais, en ese momento se quedó callado. Cuándo parecía haberse dado por vencido le dijo a Rafa:

-¡Y después dices que la quieres mucho! Pero estás ahí sentado esperando a que le peguen un tiro.

Patri, que no aguantó más dijo:

-¡Mira con vosotros es imposible! Yo me voy.

Cuándo dijo eso, Brais la miró y le dijo:

-¡Ah no! Con este insoportable no me dejes.

Rafa le miró y le dijo:

-¡Insoportable! Vamos, ya era lo último que me faltaba por escuchar de tu boca

-¡Os queréis callar ya!-dijo Patri alterando un poco de lo normal de lo que habla-

Después de unos segundos de silencio, ella siguió hablando:

-Yo me voy. Si me necesitáis, estoy en mi casa.

Dicho y echo. Al decir eso, se bajó con cuidado y se fue. Mientras tanto, Brais, (que estaba en la parte del conductor) y Rafa( que estaba atrás), se miraron, pero Rafa después miró para otro lado.



A unos metros del coche(ante las atentas miradas de Rafa y Brais), nos encontrábamos, Adrián y yo. El aún sostenía la pistola sobre mí diciéndome:

-Cuándo estábamos juntos, te permití muchas cosas. Demasiadas cosas, pero llegaste hasta un cierto límite de mi paciencia. Ahora, te voy a matar.

Yo, lo miré y me reí, después de eso le dije:

-Cuántas veces me has dicho eso, y yo espero y espero, y ese momento nunca llega.

Adrián echó una leve sonrisa, y me dijo:

-No me tentes, Leire Star.

Cuándo dije eso, aparecieron Emma y Lucas. Yo miré a fijamente a Lucas. El, que me miró también estaba empezando a notar los primeros mareos, pero aún eran leves. Emma, que estaba en ese momentos al lado de Adrián le dijo:

¡A que esperas para dispararle! ¡Dispara! ¡Dispara de una vez!

-¡¡¡Cállate de una maldita vez!!!

Yo, volví a mirar a Lucas fijamente. Los ‘efectos’ de mi mirada, ya empezaban a funcionar. Mientras, que Adrián seguía gritándole a Emma, yo le hice un gesto con la mano a Brais. El que lo captó a la primera le dijo a Rafa:

-¡Venga, bájate del coche!

-¿Por qué?

-Porque, vamos a cogerles por ‘prestado’ el coche de Adrián. Tu mientras, vas a estar aquí. Cuándo te haga yo la señal vas a conducir como nunca lo habías conducido un coche y nunca harás

-¿Qué insinúas?-le dijo Rafa-

Brais, le miró y le dijo:

-Que yo soy mejor conductor que tu y unos cuántos más juntos.

-Y tu que sabes, si nunca me viste conducir.

-Ya, es pura intuición.

Cuándo le dijo eso, Brais se bajó del coche, junto con Rafa. Brais ya iba por detrás del coche de Adrián, dónde se encontraba un hipnotizado Lucas. Mientras, que Rafa ya estaba de copiloto listo para que cuándo Brais diera la señal, arrancar. Mientras tanto, yo seguía provocando a Adrián:

-Que pasa ¿No me vas a disparar? Sería una cuartada perfecta. Estamos en medio del monte. Me puedes matar perfectamente y después esconder mi cadáver. Adrián me miró y me dijo:

-Ya, pero no me creo que te estes rindiendo. Tu no.

-Pues ya ves, no soy tan fuerte como tu creías.

Adrián me miró fijamente. Yo volví a mirar otra vez para Lucas, ya estaba mareado, así que ya podía proceder con el plan que tenía en mente:

-Y el chip ¿Lo tienes ahí?-me dijo Adrián a puntándome con la pistola-

Yo, que seguía callada, pero a la vez atenta. Ya que Brais ya había llegado al coche, dónde se encontraba al lado del coche un debilitado Lucas. Entonces, yo me propuse hacer andar mi plan:

-Adrián-le dije acercándome a el demasiado-

El, que me seguía apuntándome con la pistola me dijo:

-¿Qué quieres?

-Hacer negocios contigo-le dije-

-Pues creo que no va a poder ser eso.

-¿Por qué no?-le pregunté yo-

El se echó una leve carcajada, mientras que hizo sonar el ruido del cargador:

-Mira, niña. Ya me tomaste el pelo una vez. Y para que veas que yo no estoy de coña, ahora mismo tu querido Maestro va a pasar pronto a una buena vida.

-¿Cómo?-dije yo muy afectada-

Yo me había quedado paralizada, ante la atenta mirada de Brais. Adrián le dijo aun debilitado Lucas que me cogiera el chip. Lucas se acercó a mi. Yo que lo tenía en mi mano le permití que me lo cogiera.

-Estás acabada, Leire

-Eso es lo que tu te crees.

Empujé al suelo a Emma, y saqué mis dos pistolas. Adrián disparó, pero no atinó en nada. Yo era mucho más rápida y por supuesto mucho más lista. Ahora me tocaba lo más fácil, cogerle el chip aún más que debilitado Lucas:

-¡Corre imbécil!-le gritaba Adrián-

El que miró para atrás y me vio que yo iba hacia el empezó a correr, pero estaba demasiado débil así que fue muy fácil quitárselo. Le di una patada en la cara. El calló al suelo y me dijo:

-No tienes escapatoria

-Que pasa ¿Vas a pelar contra mi?

El me miró y me dijo:

-Que me has hecho

Yo miré a ambos lados y le dije:

-Tómatelo como un recuerdo bonito de mi parte

Cuándo dije eso, Brais apareció:

-¿Tienes el chip?-me preguntó-

-Si, pero arranca pronto, a Lucas le va a durar muy poco el efecto de mis ojos.

Brais, arrancó a toda velocidad, como el bien sabe. Adrián gritó:

-¡¡¡Pero que hacéis ahí todos parados!!! ¡¡¡Seguidlos!!!

Emma, que cogió el coche con otros hombres de Adrián venían detrás nuestra:

-¡Mierda!-dije yo-

-¿Qué pasa?-me preguntó Brais-

-Que la estúpida de Emma nos sigue

Brais me miró a la vez que conducía:

-Tengo una idea, Brais

Cogí mi pistola y disparé contra el cristal de la parte delantera del coche de Brais:

-¡¿Pero que haces?! Esta era tu flamante idea

-¡Tu cállate y conduce!

Me subí al capó del coche y empecé a disparar. El coche dónde iba Emma pinchó una rueda. Cuándo yo me había acostado, aparece otro coche. Yo empecé a dispara otra vez. Brais se dio cuenta de quién era:

-¡No, Leire, para, para!

Brais detuvo el coche. El que venía detrás también lo detuvo. Yo que seguía acostada en el capó, no podía ver quien era con el que Brais estaba hablando:

-¡Vaya!-dijo Brais- Debo reconocer que conduces bien, Rafa

Cuándo dijo el nombre de ‘Rafa’, me levanté rápido. Me bajé del capó. Y ahí estaban Rafa y Brais:

-No creo que los hombres de Adrián os sigan, de momento. Parece ser que Leire, le dio una buena, bueno y a mi...(se ríen los dos)

Yo seguía seria. Era la primera vez que Rafa me llamaba por mi nombre artístico. Y creo que la idea de haber escuchado de sus labios el nombre de ‘Leire’ no me había echo mucha gracia. Mientras ellos hablaban, yo le pregunté:

-¿Qué haces tu aquí?

Brais, nos miró y dijo:

-Bueno, creo que voy a tener que ver si con mi coche podemos andar porque, Vicky, me lo has dejado todo destrozado. Yo, miré hacia Brais, Rafa me contestó:

-Vine para ayudarte y también para hablar contigo.

-Pues vaya, podías habérmelo dicho por teléfi¡ono

El, me miró y me dijo:

-Con los ojos verdes también estás muy guapa.

-No creo que te arriesgaras a venir hasta aquí sólo para decirme eso.

Brais, que estaba arreglando el coche miró para Rafa. Rafa también miró para el. Yo lo noté y les dije:

-¿Qué pasa? Ahí algo de lo que me debería enterar

Rafa, me miró a los ojos y me dijo:

-Mira, Vicky. Quiero que te quede claro que estoy enamorado de ti. Y que nunca te voy a poder olvidar, pero creo que este mundo en el que vives ahora, no sea lo mejor para los dos.

Yo, lo miré y le dije:

-¿Qué intentas decirme?

Rafa, se puso serio y me dijo:

-Me voy

-¿De vacaciones?-le dije yo-

-No Vicky, por unos cuántos años. Me voy a los Estados Unidos. Allí me ofrecieron una buena beca para entrar en una de las mejores universidades y como comprenderás no la puedo rechazar.

-Claro, el futuro es lo más importante. Pues que te vaya muy bien, a ti y a tu nueva novia.

-No tengo novia

-¿Qué? Pero el otro día te estabas

No me dejó acabar y me dijo:

Era sólo para darte celos, pero como parece que no funcionó...

Yo me estaba aguantando las ganas de llorar y de decirle que yo también lo quería, pero no podía, ya que ahora este es mi mundo y sería muy peligroso...

viernes, 5 de febrero de 2010

Leire Star 18º El falso Chip


Yo aún estaba en el medio de Brais y de Rafa. Cuándo pensaba que se iban a pelear, Brais le dice:


-Muchas gracias por haberme salvado. Si no llega a ser por ti me dan otra paliza.

Rafa, que decidió hablar le dijo:

-Nada. Hoy por ti. Mañana por mi.

Yo aún estaba asombrada. La última vez que se vieron se pelearon como dos perros por su hueso, y ahora se dan las gracias. La verdad es que no dejo de sorprenderme:

-¡Brais, Brais, Brais!-dijo Patri-

Brais la miró y le dijo:

-Oye, Patri, me acompañas junto a la cafetería, por fa es que tengo una sed tremenda...

-Pero tu que cres que es esto, la calle principal dónde puedes entrar a tomar cualquier cosa. Aquí sólo ahí cocina, guapo...

Mientras que Patri y Brais iban hablando, Rafa y yo nos quedamos hablando. Bueno al principio, el no habría palabra. Entonces yo decidí hablar:

-¿Vas a estar mucho tiempo así conmigo?

Rafa me miró, pero no me hablaba. Entonces yo, harta le dije:

-Vale, que estés cabreado conmigo, pero por favor dime algo, no me hagas rogarte.

Rafa me volvió a mirar y me dijo enfadado:

-¿Por qué no me dijiste que eras Leire Sart?

Yo le iré y le dije:

-No entiendes que no te lo podía decir, correrías peligro, ya viste como era Adrián.

El, no me dejó acabar y me dijo:

-¿Es verdad que mataste a su padre?

Yo, me aparté de el, pero no le contesté:

-¡Genial! ¡Estoy enamorado de una asesina!

Yo lo miré y le dije muy cabreada, por lo que acababa de decir:

-Mira, perdona, vale que no me puedas perdonar porque no te dijera la verdad, pero que quería que te lo dijera y que esa panda de locos te persiguiera. Además tu no sabes cuántas veces le he dicho a Brais que lo iba a dejar.

-Pero no lo has hecho

Cuándo me dijo eso, el se iba apartando de mi, pero yo seguí hablándole:

-No, no lo he hecho y ¿Sabes porque?

El me miró. Aunque por su boca no dijo nada de que se lo contara, sus ojos parecían estarme pidiéndome que se lo contara. Yo respiré ondo y le dije:

-Si dejaba de ser Leire Sart, alguien a quien quiero mucho lo matarían.

El se quedó mudo, ya que yo tenía las lágrimas en mis, ahora, rechamantes ojos verdes.

El me miró, parecía que me iba a hablar, pero yo antes, le dejé algo muy claro:

-Mira, yo ahora no tengo tiempo para preocuparme por si me cres o no. Sólo quería que te quedara algo muy claro. Yo no soy una asesina. Y si quieres pensar eso, adelante, yo o te lo prohíbo.

Cuándo me disponía a irme, Rafa me llamó:

-¡Lo siento!

Yo miré para el. El vino junto mía y me dijo:

-Lo siento, Vicky.

Yo lo miré a los ojos, mientras el, mirándome a mis ojos verdes me decía:

-A mí me da igual quien seas tu. Me da igual que seas, Leire Sart . Me da igual. Yo me enamoré de Victoria lagos.

Cuándo me dijo eso, nos mirámos a los ojos. El me cogió una mano y me dijo:

-Yo sólo quiero estar contigo, Vicky.

Yo al oír eso, no pude resistirme al beso que me estaba dando. Sabía que me tenía que alejar de el para que no corriera peligro. Ya que ahora todos los del colegio sabían que yo era Leire Sart. Cuándo el me dejó de besar me susurró:

-Te quiero

Cuándo me dijo eso, yo sabía que me lo dijo desde su más profundo corazón, pero no podíamos estar juntos. Entonces yo le dije:

-Yo también te quiero, pero... no podemos estar juntos

-¿Por qué no? Los dos nos queremos, creo que nos merecemos una oportunidad

-¡No! Rafa, no. Tu eres un chico normal. Yo no voy a poder dejar de ser Leire Sart mientras que Adrián siga vivo.

Cuándo le dije eso, el se encontraba caviz bajo. Yo le dije entonces:

-Me voy a ir

Cuándo le dije eso. Sus ojos se clavaron en mis ojos:

-Sólo, por un tiempo, hasta que esto se tranquilice y todo el mundo se olvide de mi.

Al decirle eso. Yo me fui hacía fuera del colegio. Allí a fuera me esperaban Patri y Brais. Brais, fue el primero que me habló:

-Bueno, anda, tápate un poquito, que seguro que tienes frío.

-No gracias-le dije-

-¿Qué pasa?-me preguntó Patri- ¿Has discutido con Rafa?

Yo miré para ella y le dije:

-¿Cómo se a enterado de que yo soy Leire Sart?-les pregunté-

Los dos se miraron. Patri decidió hablar:

-Bueno, parece ser que nos escuchó a mí y a Brais cuándo discutíamos.

Yo miré para Patri y le dije:

-Bueno. Ahora ya da igual. Rafa ahora es lo que menos me importa. Tenemos cosas más importantes que hacer, Brais.

Cuándo dije eso, Brais me miró y me dijo:

-¿Cómo? Le acabas de dar el chip a adrián. Ahora que piensas hacer ¿Recuperarlo? Ahora todo el mundo, incluido nosotros, estamos perdidos.

Yo me reí del comentario de Brais:

-¡No tiene gracia, Leire! Haber ahora que hacemos, guapa.

Entonces, yo saqué de mi bota el chip verdadero. Brais, se quedó impresionado y me dijo:

-Dime que tienes una colección de chip, y que ese es de una muñeca que habías perdido, pero que ahora encontraste y le quitaste el chip......

Yo, le interrumpí y le dije:

-Brais, no digas tonterías, ¿Cómo va a ser este el chip de una muñeca? Además que yo no juego con muñecas. Ahora con lo único que juego, es con pistolas y a carreras de descapotables.

-Y con impaciencia-me dijo Brais-

Yo, le miré. Después le dije:

-Tienes ante tus manos, el chip verdadero. Espero que lo cuides muy bien. Ya que Adrián se dará cuenta dentro de media hora que le hemos tomado el pelo. Vámonos.

Yo, iba a subirme al coche de Brais para conducirlo, pero el se paró y me dijo:

-¡¿Qué?! ¡Joder, Leire! Me podías haber avisado. Yo tenía el chip falso. ¿se puede saber que chip le diste?

Patri, que estaba en el coche, en la parte de atrás, comiendo una gran napolitana de chocolate. Ella, escuchaba, como discutíamos. Mientras, ella escucha que le suena el móvil. Rápidamente lo coge. Era Rafa:

-Patri

-¿Rafa?

-Si, soy yo. ¿Dónde estás? Necesito hablar contigo.

Patri, me miró, pero yo no me enteraba de nada, ya que estaba aun discutiendo con Brais.

-Pues, estamos aun en el aparcamiento del colegio.

-¿Por? ¿Hubo problemas? ¿Está bien Vicky?

-Si, tranquilo, Vicky está bien. De echo, ahora mismo, están discutiendo ella y Brais.

-Vale escúchame, estoy yendo hacia el aparcamiento del colegio. ¿En que parte del coche estás?

-Pues en la de atrás, comiéndome una napolitana.

-Vale, atenta, voy para allá.

-¿Pero que vas a hacer?-le preguntó Patri-

-Ya lo verás ahora-le dijo el-

Mientras tanto, Brais y yo, aún seguíamos discutiendo:

-No sé que te pudo pasar por la cabeza, Leire.

-Pues me pasa que El Maestro está en coma a causa de un fuerte disparo de una arma blanca por culpa de Emma.

Brais me miró. Entonces, yo le dije:

-Sólo quiero justicia, Brais.

Brais que me volvió a mirar, me dijo:

-Ya, pero tu no eres superman. O puedes estar en todos los sitios salvando gente y mucho menos vidas.

-Pero ¡¿De que hablas?! Ahora, con todo lo que hemos luchado ¿Te vas a rendir?

Brais, que estaba serio, no me contestaba. Entonces, yo me cabreé y le dije:

-¡No me lo puedo creer! Me vas a dejar tirada.

Mientras tanto, Rafa estaba ya con Patri:

-¿Qué haces?

-me voy a meter en el maletero

-Pues no te lo recomiendo. Si conduce Brais, te vas a marear, pero si conduce, Vicky, tu vida ahí corre peligro.

Los dos se rieron en bajo, para que Brais y yo no los pudiéramos oir:

-Me voy a ir con ella.

-Tu sabes lo que estás haciendo

Rafa la miró y le dijo:

-Pues claro, n puedo permitir perderla, no ahora, que dentro de un mes me voy.

-¿¡Que te vas?!

-Si, me voy, Patri.

-Pero ¿A dónde?

-A Los Ángeles. Allí ahí una buena universidad, y la verdad, es que no quiero irme, pero sólo será por un tiempo. En cuánto acabe de estudiar allí, me vuelvo para aquí.

Patri, se quedó triste. Ya que últimamente, Rafa había sido el único que la había escuchado últimamente. Patri, entonces, le dio un efusivo abrazo:

-Te voy a echar de menos, idiota-le dijo riéndose-

-Yo, también, Doña, penas.

Los dos se volvieron a reír:

-Y ahora, métete ahí, antes de que Vicky se dé cuenta y nos mate a los dos.



Yo mientras seguía decepcionada. Cuándo me estaba yendo, Brais vino detrás mía. Rafa ya estaba en el maletero, escuchando toda la conversación:

-¡Déjame en paz Brais!

-Pero, Vicky, entiéndeme.

Yo me paré y le dije:

-¿¡Que tengo que entender?! Yo acepté ser Leire Sart porque estabas tu. Aunque todo el mundo se empeñaba en decirme que eras un tipo raro y solitario. Cuándo me contaste lo de tu novia que estaba en coma, te entendí, te di mi apoyo y decidí ponerme este nombre por ti. ¡Y ahora me dices que ya te vas a rendir!

-No te dije eso, sólo te dije que es una tontería.

Yo, lo miré y le dije:

-Tontería fue haberte conocido. Eres un cabrón. Por tu culpa, yo no puedo estar con la persona, que yo realmente quiero, por tu culpa.

Brais, me miró y me dijo:

-Lo siento, Leire. Lo siento, pero no puedo ponerte en más peligro.

De repente, suena mi móvil:

-¿Si?

-Eres una zorra

-Vaya, Adrián. Yo también me alegro de verte.

Cuándo dije eso, Brais se sorprendió, pero adrián siguió hablando:

-Mira, como veo que no me tomas nada en serio.

-¿Por qué lo dices?

-Tu sabes perfectamente que el chip que me diste es falso.¡Dónde está el verdadero!

-No sé de que me hablas.

-No te hagas la tonta, Leire. Creo que yo soy la persona menos indicada para que juegues conmigo.

Yo estaba callada escuchando a Adrián, mientras que el me decía por teléfono:

-Leire, nunca debiste dedicarte a esto. Esto, no es lo tuyo...

Yo seguía callada. Brais que estaba a mi lado, estaba escuchando, hasta que yo decidí hablar:

-En una hora nos vemos en el parque. Te propongo el chip verdadero a cambio de que dejes vivir al Maestro.

Adrián que estaba callado, me dijo:

-Muy bien Leire, pero no intentes jugármela si nó, no será sólo El Maestro quien muera. Tu, Rafa, tu amigo Brais, y tus amiguitas.

-En una hora, no lo olvides.

Cuándo le dije eso colgué mi móvil. Lucas le dijo a Adrián:

-No vayas Adrián. Estoy seguro que es una trampa. Te vas a hundir.

Adrián lo miró y le dijo:

-Si yo me hundo, ella se hunde conmigo.

Cuándo le dijo eso, Adrián cogió una pistola y mandó preparar un coche para ir al encuentro dentro de una hora. Lucas se acercó a Emma, que estaba en ese mismo momento al lado de Lucas:

-¡No vas a hacer nada!-le dijo Lucas a Emma-

-Y que quieres que haga. Lo he intentado todo. Aún que sabe que Vicky es Leire, Adrián aún la quiere.

Lucas la miró. Era la primera vez que Lucas escuchaba hablar de esa manera a Emma. Emma, le dijo:

-Adrián tiene razón. Ojalá que se hunda en su propio infierno.

Lucas la miró y le dijo:

-Vámonos, adrián me pidió que le acompañáramos.

Mientras tanto, yo me preparaba para subirme al coche. Brais que se subió de copiloto me dijo:

-¡No vayas! Adrián te intentará matar

-Vaya, pensaba que ya no te importara lo que me pasara.

Patri, que iba detrás, me dijo:

-Oye, Vicky no conduzcas muy deprisa, es que estoy media mareada.

Yo la miré por el retrovisor. Patri había puesto esa escusa, ya que podía pillar a Rafa, metido en el maletero. Brais continuó hablándome:

-Claro que me importa lo que te pase.

Cuándo me dijo eso, arranqué el coche.



Ya habíamos llegado al parque. Había un coche parado. Al lado del coche estaba Brais. Cuándo lo vi, les dije a Patri y a Brais:

-Escondeos.

-Pero, Leire...

Yo no dejé que acabara y le dije:

-Brais, si de verdad quieres ayudarme, quédate aquí quieto y no hagas nada, aunque las cosas se pongan feas.

Yo preparaba mientras, mis pistolas, que las llavaba en la bota. El chip verdadero lo llevaba en la mano. Me bajé del coche. Hacía aire. Ese aire, conseguía mover mi voluminoso pelo ondulado y largo.

Adrián, ya me había visto. Ya cara a cara con el lo miré fijamente. Los dos ya estábamos frente a frente. Los dos bien sabíamos que nos necesitábamos. Ya que el quería recuperar el chip y yo quería salvar El Maestro. Sabía que podía matarme, pero eso ahora no me importaba mucho...

domingo, 31 de enero de 2010

leire Star 17º Nadie esta ya seguro

Fui con cuidado. Ya estaba subiendo las escaleras. Ya estaba transformada en Leire Sart. Sólo faltaba un pequeño detalle. Tenía que quitarme las lentillas marrones, pero no lo iba a hacer... por el momento...ya que me las guardaba para que, Adrián picara.


Tenía que ir con mucho cuidado, después de haberle dado un puñetazo a Lucas y dejarlo en el suelo correría mucho peligro si continuaba aquí, pero tenía que hacerlo. En mi bota, en el pié derecho,(debajo de la navaja que llevaba) estaba el verdadero chip, para que no se lo pudiera quitar a Brais, o fuera a la organización. Como decía antes, tenía que tener ojos hasta en la espalda. A estas alturas, Lucas ya estaría medio despierto, pero aún medio atontado, y estaría poniéndose en contacto con Adrián. Ahora ya nadie puede estar seguro en el colegio.

Cada vez que sentía algún ruido por muy pequeño o insignificante que se tratara, tenía que ir con muchísimo cuidado, ya que Adrián aprovecharía cualquier instante o cualquier despiste mío para atacarme, pero no para matarme, ya que aunque lo niegue, aún sigue enamorado de mí, y eso no se puede ocultar, os lo digo por experiencia.



Ya había subido todas las escaleras. Ya estaba en el segundo piso, dónde estaba Brais, intentando salvarme la vida por enésima vez. A veces tengo la sensación de que me porto como una mandona con el, sólo por hacerme la dura, pero la verdad es que yo no soy así.

Me dispuse a acercarme, cuándo, de repente, aparecen Lucas y Adrián hablando. Bueno, hablando agitadamente. Lucas tenía un hematoma en la cara, a causa del fuerte puñetazo que le diera hace apenas 15 minutos. Yo me escondí en un rincón de la sala de informática, que por cierto estaba toda destrozada. Parecía como si la destruyeran para buscar algo. Y yo ya sabía para que. Lo que buscaban es el chip, que tengo en mi poder. Quien tenga el chip en su poder, puede controlar todas las máquinas de todo el mundo, y no para buenas causas, si nó para cosas malignas. Además quien lo tenga le da como el poder de convertirse en más fuerte por eso yo ahora me encuentro con mucha más fuerza. Ya que llevo el verdadero chip en mi bota derecha, con la pistola. El chip falso, lo tiene Brais guardado e n la maleta que lleva.

Yo me acerqué con mucho cuidado para ver si ya se habían ido, pero no, aún seguían allí:

-¡¡¡Pero como permitiste que te dejara así la cara!!!-le dijo Adrián a Lucas muy enfadado

-¿Y que quisieras que hiciera? Me pilló por sorpresa-le contestó muy agitado-

En esos momentos, acababa de venir Emma. Adrián la miró. Ella le sonrió, pero después miró para Lucas y se sorprendió:

-¿Pero que te pasó?

Lucas hizo un bostezo y empezó a andar hacia la sala dónde estaban todos:

-Parece que Leire Sart le cogió por sorpresa-le dijo Adrián a Emma-

Emma se sorprendió y Adrián le volvió a preguntar:

-¿Sabéis algo de Leire Sart?

Emma le contestó:

-No, no sabemos nada

Adrián se llevó las manos a la cabeza y le dijo muy enfadado:

-Estáis seguros. Seguro que no la vísteis.

-Es posible que no se haya transformado aún en Leire Sart-le dijo Emma-

Adrián miró para ella y le dijo:

-Posibles son muchas cosas, pero si no estuviera tranformada en Leire Sart no le daría semejante golpe a Lucas.

Emma miró a Lucas que aún se encontraba cerca de ellos. Emma, que tenía entre sus manos un pañuelo de hielo, le ayudó a curárselo. Adrián les miró y les dijo:

-Tenez mucho cuidado. Leire puede estar hasta encima del tejado. Además no os olvidéis que no la podemos tener de enemiga, no todavía, ya que tiene el chip en su poder, y ahora es ella la que manda en nosotros.

Lucas se qujó por como Emma le pudo el hielo en la car. Adrián se dio media vuelta y empezó a andar diciendo:

-¡Habeces tengo la sensación de que estoy rebajando con unos principiante!

Yo, que aún me encontraba detrás de la puerta de la clase de informática, me reí por primera vez de un comentario de Adrián:

-¡Venga Vámonos!-le dijo Emma a Lucas muy cabreada-

-¡No hace falta que me hagas de niñera!-le dijo también el muy cabreado-

-Ya, pero que te haga de niñera creo que es un favor. ¡Mira como te dejó la cara! ¡Que sólo tiene trece años!

-Va a cumplir catorce años

Emma se rió:

-Por favor, eres patético...

El le cogió el hielo de golpe de la mano y le dijo muy enfadado:

-¡¡¡Me cogió desprevenido, vale!!!

Emma, que fue detrás de el, seguía riéndose.

Mientras tanto, yo salí de mi escondite. Miré para los dos lados si venía alguien y me dije yo misma, ‘Vía libre’.

Después de esto llamé a Brais:

-¡Disculpad!-dijo Brais, que estaba intentando soltar un rollo, para entretenerlos:

-¡Por fin Leire! ¿Dónde estás?

-Ahora no puedo hablar mucho, pero ten cuidado, los chico malos van para ahí

-¿Cómo lo sabes?

Cuándo me dijo eso, yo le colgué, ya que me tuve que escondes, ya que venían más hombres de Adrián:

-¡Leire, Leire!-decía aún Brais por el teléfono-

Todos estában mirando para el. Ya se le habían acabado todas las excusas. Mientras tanto, Rafa, que estaba sentado al lado de Patri, le dijo:

-Vicky, que está, ¡Salvando el mundo!

Patri, le miró y le dijo:

-No sé de que me hablas.

Patri miró otra vez para Brais, que aún seguía diciendo estupideces. Rafa también miró para Brais, después siguió preguntándole a Patri medio enfadado y a la vez preocupado:

-¿Por qué me mentíste?

-A que te refieres-le preguntó Patri-

-De cómo se conocieron Brais y Vicky

Patri lo miró y le dijo:

-Yo no te he mentido

Rafa, ya harto de que le tomara el pelo Patri, le dijo levantando un poco la voz:

-¡No te hagas la tonta! Tu bien sabes a de lo que me refiero.

Patri lo volvió a mirar seria y el le dijo:

-Brais y Vicky no se conocieron por casualidad, ya que trabajan juntos, por eso siempre Vicky está con el.

Patricia lo miró muy seriamente. Después le hizo una seña de peligro a Brais, sin que Rafa se diera cuenta. El continuó hablando:

-Bueno, o mejor dicho, Leire Sart ¿No?

Patri, esta vez ya no sabía que decir ni que hacer. Rafa ya lo sabía todo. Por eso lo único que se le ocurrió preguntarle era:

-¿Cómo lo descubriste?

Rafa, puso cara de cabreado. Cuándo se iba a levantar Rafa de su sitio, Brais cogió la pistola que llevaba escondida y dijo en alto:

-¡Que nadie se mueva!

Todos, al ver la pistola, empezaron a gritar. Rafa, que aún seguía de pie, lo miró con cara de desprecio:

-No os preocupéis, no os voy a hacer nada. Soy agente secreto. Bueno, creo que me conocerán mejor. Soy la mano derecha de Leire Sart.

Cuándo dijo ‘Leire Sart’, todo el mundo dejó de gritar:

-Perdonad, que me presenta así, pero aquí corren todos un gran peligro. Por el colegio anda una banda que llevamos detrás de ellos desde hace año y medio, bueno la organización. Ya que gracias a Leire sart, que hace meses que trabaja con nosotros, hemos avanzado mucho, y estamos a punto de atraparlos. Ya no les puedo decir nada más.

Cuándo Brais dijo eso, se olló un disparo. Era en la puerta, la habían disparado con una pistola:

-¡Joder, Brais! Tu eres así de manitas para cerrar todas la puertas.

-Cuándo dije eso, todo el mundo me estaba mirando. Principalmente los chicos, ya que de mi se había dicho que tenía un cuerpo diez(menos mis enemigas. Ellas me decían que tenía las piernas muy delgaditas y que podería tener anorexia, pero ni caso ya que a palabras sordas, oídos sordos).

Yo eché un vistazo, y vi a Rafa que todavía seguía de pié. Después de verme, se sentó en su silla, empujado por Patricia:

-¡Vaya! ¿Dónde estabas? ¿Por qué me colgaste? Y vaya modelito, que pasa que no tenías otro.

Yo le miré y le dije:

-¿Quieres que te responda a todas las preguntas? Y deja de estar tanto controlándome, que ya te pareces a mi madre...

Cuándo dije eso, pensé que todo el mundo se reiría, pero no, seguían callados. Entonces, Brais, continuó hablando:

-Seguro que todos quieren salir bien de aquí.

Todos se miraron y asistieron con la cabeza:

-Pues entonces, tenéis que colaborar con nosotros ¿De acuerdo?-les dijo Brais-

Yo, estaba aún lado, con mi típica cara de ‘Por favor, siempre le tiene que estar dando explicaciones.’

Como estaba al lado de la ventana, vi como empezaban a subir hacia el piso de arriba. Mientras tanto, sacaba otra pistola, más , mientras que todos lo miraban sorprendidos. Yo me dirigí hacia la puerta, y la cerré de golpe:

-¡Leire, Leire, Leire! ¿A dónde va?-me llamaba Brais-

De repente entran, con un fuerte golpe en la puerta, Emma, seguida de Lucas. Después, cuándo ya tenían rodeado a Brais, entra adrián, Brais empieza a reír y le dice:

-¡Vaya, ya me extrañaba que estabas tardando mucho!

Lucas, le pegó(ya que lo tenían agarrado)., después, Lucas le dijo:

-¡Menos cachondeo! Que estáis, tu y tu amiguita Leire, metidos en un buen lío.

Brais, se volvió a reír y le contestó:

-Por eso tienes ese golpe en la cara.

Lucas, se calló. Cuándo le iba a pegar un puñetazo en la cara, Brais se la torció, haciéndole quedar en ridículo:

-No entendéis nada, ¿Verdad? Si Leire te hizo eso cuándo estabas despistado... Imagínate que te puede hacer, cuándo la tengas, frente a frente...

Lucas, miró fijamente a Brais. Emma lo apartó y le dijo:

-A ver, ¿Nos vas a decir dónde está la rata?

Brais, se volvió a reír y le dijo:

-Que yo sepa, la única rata que ahí aquí, eres tu. Además, eres tu, quien intenta cada día parecerte a ella.

Emma, le miró. Adrián la empujó, se acercó a el y le dijo en bajo, ante la atenta mirada de Rafa:

-Creo que e tenido suficiente paciencia con Leire. Sólo quiero negociar con ella. Tiene algo que me pertenece.

Brais le miró y le dijo:

-Ya, pero Leire no quiere hablar contigo

-Sólo quiero el chip. Además tengo algo a cambio que le podería interesar-le dijo Adrián a Brais-

-Y ¿Cómo estás tan seguro?

Adrián se rió y les dijo:

-¡Desatazlo!

Emma y Lucas se miraron y Lucas le preguntó:

-¿Seguro?

-¡¡¡Es que no me habéis oído!!! Ponezlo con toda esta pandilla. Esperaremos, a que aparezca la superheroína más guay de todos los tiempos.

Mientras tanto, yo estaba, muy cerca, escuchando todo, gracias a que Patri, me había llamado y me había permitido oír todo. Ahora tenía que andar con más cuidado todavía...

Emma estaba sentada al lado de Adrián. Ella intentó hacercarse a el, pero Adrián la rechazó. Emma se cabreó se levantó del banco de dónde estaba sentada y le dijo en alto:

-El Adrián que yo conocía, no se sentaba a esperar para que aparecieran sus enemigos...

Adrián le contestó de malas maneras:

-¡Te puedes callar de un maldita vez!

Emma, que hizo un gesto con la cabeza dijo:

-Claro ¡Porque aún sigues enamorado de ella!

Cuándo dijo eso, Rafa los miró. Emma se dio cuenta y le dijo:

-Si, Rafa. Me dejó por tu queridísima Vicky, pero claro, si no fuera por mi, aún no descubriría que su querida Vicky, era también su enemiga.

Adrián, cansado ya de sus tonterías le puso por segunda vez una pistola en la cabeza. Cuándo le puso la pistola en la cabeza, todos empezaron a gritar. El empezó a hablar como si no hubiera nadie mirándoles:

-¡Ya estoy muy harto de ti, demasiado! Sabes perfectamente que no te dejé por Vicky, ya que me gustábais las dos. Lo que pasaba tu bien lo sabías, que eres insoportable, que estás loca muy loca, demasiado loca... ¡Creo que deberías ir aun sicólogo, estás muy mal!

Cuándo Adrián iba a abrir la puerta, Emma le siguió y le gritó:

-¡Pero acepta que no haces nada porque aún la quieres!

Adrián, en ese momento se cabreó tanto que le gritó:

-¡¡¡Y que quieres que haga paranoica!!! ¡¡¡Te recuerdo que ella tiene el chip!!! ¡¡¡Y que no podemos atacarla!!!

Yo que me encontraba detrás de la puerta, vi como uno de los hombres de Adrián me veía. Me pegó por detrás sin que yo me diera cuenta, pero por suerte reaccioné a tiempo ya que cogí la pistola silenciadora y le disparé. El hombre se calló. Yo me levanté y me fui, pero antes le dejé un pequeño regalito. Mis lentillas marrones, para que se enteraran que Leire Sart ya estaba en acción.

Cuándo me iba a ir, otro de los hombres de Adrián, me vió y empezó a correr detrás de mí. Yo le iba poniéndole obtáculos para que no me pudiera atrapar. Le moví una mesa para que se tropezara. Después le ‘cogí prestado’ a uno de los niños pequeños(que iba a refuerzo a una clase cercana) su patinete, así pude irme con más prisa. El hombre de Adrián se rindió de atraparme en persona, pero no de contarle a adrián, que yo estaba cada vez más cerca de el.

El primer hombre que me había atacado, le estaba dando ya mis lentillas, Rafa se empezó a preocuparse por mí. Patri se dio cuenta y le dijo:

-Tranquilo, no le harán nada, ella es Leire Sart.

Aunque el sabía que Patri le había dicho esas palabras para tranquilizarlo, el aún seguía muy preocupado, por eso le dijo en bajo a Patri:

-No me puedo quedar aquí, sentado, con esta banda de locos, esperándo a que la maten. No puedo permitir eso.

-Pero tu que cres, que yo no estoy igual que tu.

-Tu verás lo que haces, pero yo voy a salir a buscarla.

-¡Pero estás loco! No ves que si escapas te matarán. Mira Brais, el es como Leire, y mira, lo tienen atado. Rafa miró para Brais. Brais miró para el, pero no se miraron con odio, todo lo contrario.

Lo que pasa es que Patri estaba muy equivocada, ya que Brais, tenía una navaja y se estaba intentando desatarse, bueno en realidad ya estaba desatado. Sólo estaba esperando el momento para poder escapar y salvar a todos. De pronto aparece el segundo hombre de adrián y le dice:

-Jefe, he visto a Leire Sart. De echo me atacó. Yo la seguí, pero me puso una mesa en medio para que yo no pudiera seguirla.

-Joder! ¡Haber escucharme, ahora tenemos que tener mucho cuidado, ya que ahora está transformada en Leire Sart!

Cuándo estaban hablando de eso, Brais, tiró la silla dónde lo tenían atado y sacó su pistola y dijo:

-¡Quietos!

Adrián miró para atrás:

-¡Baja la pistola! Sólo queremos negociar con Leire sobre el chip...

Rafa, aprovechó la oportunidad, para ayudar por primera vez a Brais. Mientras Brais apuntaba a Adrián y a los suyos con una pistola, Rafa mandaba levantar a todos para que escaparan. Cuándo iban a abrir la puerta, yo doy un fuerte golpe, que hace que la puerta se rompa. Rafa me mira. Yo lo miro y le digo a todos:

-Vega saliz ya...

Rafa, que va detrás mía, mientras que yo me dirigía a Adrián diciéndole:

-Así que querías negociar conmigo. Pues aquí me tienes.

Adrián me miró y me dijo:

-¡Devuelve el chip!

-Aquí tienes-le dije yo-

No penséis que le estaba dando en estés mismos minutos el chip verdadero, si nó el falso. Y parece ser que ha picado...

Cuándo le di el chip falso, Adrián lo mira bien y llama a Lucas. Entonces, yo le digo:

-Que pasa... ¿No te fías de mi?

Adrián, se rió y me dijo acercándose a mí:

-Como quieres que me fíe de ti, si me engañaste.

Yo me reí. El mientras, continuó habándome:

-Estuve saliendo con una chica que creía que pasaba desapercibida para todos, pero no. Resultó ser más lista que yo. No me di cuenta que tu, era mi peor enemiga, la que mató a mi padre.

Cuándo dijo esas últimas palabras, yo me puse seria. El, que ya estaba saliendo por la media puerta que había roto con una patada(con el chip falso incluido), le llamé:

-¡Adrián!

El se giró y me dijo:

-¡Tu ganas, Leire Sart! Con chip o sin chip, eres más poderosa que yo, más fuerte.

Cuándo me dijo esas palabras, mandó a todos salir. Salieron algunos primero. Después, antes de que Adrián se fuera me dijo:

-No voy a decirte que fue un gusto tenerte como enemiga, pero espero que ya no te vuelvas a meter en mis asuntos.

Cuándo me dijo eso salió. Detrás de el iba Emma, que me puso cara de ‘adiós, pesada’. Yo me volví a reír ante la atentas miradas de Brais y de Rafa, que estaban a mi lado.

Emma que alcanzó a Adrián cuándo estaban en el coche le dijo:

-Oye, ¿No te irás a tragar el cuentito de que ese chip es el verdadero? ¿Verdad?

Adrián miró para el chip. Después miró para Emma y le dijo:

-Oye, lo que te dije antes va enserio, vete aún sicólogo de verdad que lo necesitas.

Lucas, que reencontraba al lado de Adrián en ese momento le dijo:

-Adrián sabes que yo siempre te he hecho caso en todo, pero creo que Emma tiene razón esta vez.

Adrián miró a Lucas y le dijo:

-Ya lo. Este chip es falso...

Lucas y Emma se quedaron sorprendidos:

-Y todo eso que le dijiste que era mejor que tu-le dijo Lucas-

Adrián se rió y dijo:

-Conociéndome bien. Yo nunca le diría eso a nadie. De momento, nadie va a poder a estar a mi altura.

-¿Y que vamos a hacer con este chip falso?-le volvió a preguntar Lucas a Adrián-

-Pues le vamos a dar dónde más le duela.

Lucas y Emma se miraron. Adrián por fin lo dijo:

-Quiero acabar con mis propias manos con El Maestro.

Emma, sacó su risa más maquiavélica y le dijo:

-¡Quieres que vaya contigo?

Adrián la miró y le dijo:

-Dije que lo quería acabar con mis propias manos, no necesito ninguna niñera.

Al decirle eso, adrián se fue, quedando solos Emma y Lucas. Emma que aún se sentía insignificante ante Adrián le dijo a Lucas:

-Que se prepare Leire Sart y su amiguito Brais, ya que, lo peor aún les está por llegar...

miércoles, 20 de enero de 2010

Leire Star 16º Cuando todos descubren quien soy real mente

Ya yo subida en la primera rama del árbol, di un salto y ya estaba en el tejado. Anduve con cuidado, para que no pudieran oír mis pasod. cuándo de repente, Brais me hace una señal. Yo miré para abajo:


-¡Mierda!-dije yo-

Seguro que os preguntáis el motivo. El motivo era que habían salido al recreo antes de tiempo. Ví a Patri que parecía desesperada por buscarme, pero no la podía llamar, ya que a su lado estaba Rafa. Brais se escondió y yo me tumbé boca para abajo para que no me pudieran ver. Brais, seguí llamándome desde abajo. Yo me acerqué disimuladamente y le lancé la cuerda. Sin querer en vez de tirársela en las manos, se la tiré hacia su cabeza. A el parece ser que no le gustó mucho que yo se la lanzara así, pero si se la lanzara mejor correría el riesgo de que me vieran. Até la cuerda hacia una rama que parecía bastante fuerte y yo empecé a tirar fuerte para que pudiera subir. La verdad es que no hizo mucha falta que le ayudara mucho ya que dio un salto y ya estaba conmigo en el tejado. No le dio tiempo a desatárse la cuerda, cuándo yo le tiré por ella e hice que se pusiera igual que yo acostado y boca para abajo. Cuándo ya estábamos así los dos me dijo:

-Muchas gracias, eh Vicky, casi me arrancas la cabeza.

Yo le miré y le dije:

-Que quieres ¿Que llamemos a una ambulancia?

Yo me iba levantando lentamente para ir acercándome hacia la ventana dónde estaba la señorita Catalina. Brais, aún seguí hablándome:

-Pues por lo menos estaría bien que me dijeras un ‘lo siento’ o ‘No quería hacerte daño’ o ‘No volverá a pasar’...

Yo le miré. El me miró y me dijo:

-¡¿Qué?! La gente normal suele decir eso.

-Ya, tu mismo lo dijiste, al gente normal. No creo que a una adolescente de mi edad le pasen estas cosas que me pasaron estos últimos meses.

Cuándo dije eso, Brais se calló durante un instante. Después continuó hablando:

-¿Por qué no me dijiste que en tus ratos libres eres cantante?

Yo le miré y le dije:

-¿Quién te lo dijo? No sé para que pregunto, si ya sé que fue la bocazas de Patri

-No, no le eches la culpa a ella, además desconocía esa faceta tuya.

-Pues ya ves, también ahí muchas cosas que tu desconoces de mi.

El se rió. Ya que se dio cuenta de que esa misma frase me la había dicho hace tan sólo unos instantes. Estaba contento ya que yo empezaba a considerarlo no sólo un compañero de trabajo, si nó como mi mejor amigo:

-Me gustaría oírte cantar.

-¡Mierda!

-Bueno, no tienes porque tener vergüenza, ya que...

-No, no es eso, idiota.

-Hombre, gracias por llamarme idiota. Ya había pasado media hora sin que me insultaras...

-No es eso-le dije yo-Mira hacía allí

- Es Adrián, ¿Pero que hace ahí?-me preguntó Brais-

-Pues imagínatelo, nada bueno...

-Hola, Patri-le dijo Adrián-

Rafa, que estaba con ella en ese momento le preguntó:

-¿Lo conoces?

Patri, estaba callada:

-Venga, Patricia, no le mientas al chaval. El pronto tiene que saber toda la verdad

-¿De que verdad está hablando?-le preguntó Rafa a Patri-

-No, te tengo miedo, Adrián...-le respondió ella-

-Vaya, parece que tu amiguita Vicky te aprendió ha defenderte así

-¿Vicky?-le dijo Rafa a Adrián- ¿De que la conoces?

-¡Vaya!-le dijo Adrián a Rafa- A estas altura, todo el mundo conoces a Vicky

Rafa se sorprendió, pero Patri antes de que Rafa le preguntara quien era ese tal Adrián que no paraba de preguntar por mí, ella le dijo:

-¿Qué quieres?

-Saber dónde se esconde

-Perdona, pero Vicky, no se está escondiendo, y mucho menos te tiene miedo-le dijo patri-

-No, de eso no me cabe la menor duda. Es más tengo la sensación de que me está tomando el pelo, y eso no me gusta...

Rafa, notó que Patri estaba demasiado tensa:

-¿Hay algún problema?-le preguntó Rafa a Patri mirándo a Adrián-

-No, no ninguno-sonrió ella-

A Patri se le notaba mucho que esa risa que había puesto era más que falsa. Adrián continuó hablando:

-El problema lo tendremos como no me llame.

Cuándo dijo estas palabras, se fue andando. Patri se asustó bastante, ya que nunca había visto así a Adrián. Rafa, se acercó a ella y le preguntó:

-¿Estás bien?

-Si, si. Estoy bien-le dijo ella con la mirada un poco perdida-

-¿Quién era ese tipo? ¿Y porque preguntaba por Vicky? ¿A que verdad se refería?

Patri, que ya se había recuperado del susto le respondió:

-Boh! ¡Nada!

Rafa, cuándo le dijo eso, no le creyó. Aunque hacía muy poco tiempo que conocía a Patri, sabía cuándo mentía:

-Seguro que no pasa nada-le volvió a preguntar el-

-No-se rió con una sonrisa muy falsa- Lo que pasa es que es el ex novio de Vicky. Mira que yo ya le dije desde el principio que no saliera con el, pero no me hizo caso y ahora pasa lo que pasa...

Rafa no la dejó acabar:

-¿Ex novio?

Cuándo Rafa dijo esas palabras, Patri pensó:

‘Tengo que localizar a Vicky y a Brais’

Mientras tanto, Brais y yo aún estábamos en el tejado, esperando a que la gente que había en el patio se fuera o se despistase un poco. Cuándo parecía que nunca se iban a ir, un profesor empezó a llamar a todos:

-¡Joder!-dije yo-

-¿Qué pasa?-preguntó Brais-

-Pues que van a entrar dentro del colegio

-¿Y eso porque?-me volvió a preguntar Brais-

-Pues no lo sé, pero como no nos demos prisa, Adrián nos llevará ventaja y la vida del Maestro correrá cada vez más peligro.

Dicho y echo. Cuándo le dije esas palabras bajamos de un salto para bajo. Ya estábamos en el suelo. Yo me dispuse a abrir la puerta de atrás para poder entrar dentro. Cuándo de repente oigo unos ruídos muy raro, mejor dicho eran gritos. Venían de la parte de abajo, de la biblioteca. Yo me acerqué para ver lo que pasaba, cuándo Brais me llama:

-Vicky, pero que haces, ven aquí, es muy peligroso-me dice en un tono muy bajo-

Yo, cómo siempre no le hice caso y me acerqué. Al principio no se veía nada. Sólo veía aun hombre fuerte con mucho músculo que estaba como vigilando a que no entrara nadie. Cuándo pensaba que me iba a descubrir me eché hacia atrás, pero por suerte no consiguió verme. Mientras, Brais, me hacía gestos para que subiera junto de el. Yo pasé de el y me volví a acercar para mirar. Sabía que era demasiado peligroso, ya que no sabía de quién se trataba. Cuándo de repente le veo al hombre fuerte que vigila un tatuaje en el brazo. El mismo tatuaje que tenía uno de los guardaespaldas de Franciscobik, el padre fallecido padre de Adrián. A los pocos minutos, veo que era Lucas. Parecía que estaba torturando a alguien. Me acerqué otro poco más... y cuál es mi sorpresa que veo a la señorita Catalina atada en una silla. Yo me quedé fría, mientras que Brais seguía llamándome. Sólo alcancé escucharles que preguntaban por mí, no por Leire Sart, si nó por Victoria lagos. Cuándo escuche mi nombre me escondí. Miré para la pared. Después miré hacia a Brais, que ya parara de llamarme. Respiré ondo y me dispuse a ir hacia dónde estaba Brais. Cuándo ya llegué junto a el me preguntó:

-Pero Vicky ¿Qué hacías ahí? Ahora mismo no nos podemos separar el uno del otro. No ves que es muy peligroso.

-Tienes razón-le dije yo-

Cuándo le dije eso, el se sorprendió. Después, yo miré para el y le dije:

-Por eso, a partir de hoy no me vuelvas a llamar por mi nombre. Llámame Leire Sart...

El me miró sorprendido:

-Pensaba que no te gustaba que te llamara así

-Ya, pro es que ahora, como tu bien dijiste es muy peligroso...

Al decirle eso empecé a andar. El me preguntó:

-Bueno, tendremos que conseguir algo para taparle los ojos a la señorita Catalina

-Creo que eso va a ser imposible, Brais.

Brais me miró y me preguntó:

-¿Por qué? El plan es peligroso con adrián estando en el mismo sitio que nosotros, pero tu conoces este colegio como la palma de tu mano, así que creo que les llevamos ventaja.

-Te equivocas. Parece ser que Lucas nos leyó el pensamiento. Tienen a Catalina atada en la biblioteca...

-¿Y Adrián?

-No hay ni rastro de Adrián-le dije yo-

-Entonces, eso quiere decir que no está aquí.

-No-le contesté yo- lo que quiere es que nosotros pensemos que el no está aquí, pero está más cerca de nosotros. Más de lo que tu te puedas imaginar...

Pasaron unos cuántos segundos. Yo estaba callada, ya que tendríamos que cambiar de planes completamente:

-Brais, tengo un plan para librarnos definitivamente de Adrián...

Cuándo le dije eso, el estuvo muy atento a mis indicaciones.

En el piso de arriba, ya todos los cursos de la E.S.O. se disponían a entrar para que la profesora catalina, les hablará, de su futuro. De que les gustaría estudiar. Y de lo más importante. Cuáles son nuestros sueños:

-Oye, Leire, no sé si esto va a funcionar. Es que esto es muy complicado par mí.

-¡Vaya! Hay algo en el mundo, que Brais no puede hacer...-me burlé-

-No, te rías, pro no sé...

-Brais, tranquilo , vale. Todo va a salir bien. Yo volveré pronto. Sólo necesito hacer unas cuántas cosas. Y por cierto, cuidame a Patri y a las chicas vale.

Cuándo yo me iba ya corriendo, Brais me llamó, yo me paré y miré hacia atrás:

-¡Ten cuidado!

Yo le sonreí y le dije:

-¡Lo tendré!

Después de que me dijera eso, yo me fui corriendo.

Brais se disponía a subir las escaleras. Ya arriba miró para los dos lados y comenzó a andar, con la maleta de la señorita Catalina, que habíamos cogido de la clase. Cuándo el ya se había acercado a tdos los alumnos y les dice:

-¡Venga! Id sentándoos.

Le hicieron caso todos, menos un chico y una chica. La chica no podía despegarse del móvil. Y al chico no le veía la cara, ya que estaba atento a la posible conversación de la chica:

-Por favor, chicos, la señorita Catalina no pudo venir. Yo soy su subtituto hoy. Por favor entrad al salón...

Cuándo la chica le dijo:

-Si, sólo un momento. Es que estoy intentando localizar a una amiga...

- No, lo siento, pero no puedo esperar.

-Ya, pero...

Cuándo la chica se dio la vuelta:

-¿¡Brais?!

-¡Patri!-le dijo Brais-

-Se puede saber ¿Por qué vas a si vestido? ¿Y que es eso de subtituir a la señorita Catalina? Si a la mañana nos dio clase. ¿Dónde está Vicky? No me coge el móvil.

Brais, saca de su bolsillo mi móvil, ante la mirada atenta de Rafa:

-Lo siento, es que como está en silencio no lo escuchaba.

Patri lo miró y le dijo:

-Brais, ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué tienes tu el móvil de Vicky? ¿Dónde está?

Rafa, seguía escuchando la conversación muy atento. Cuándo de repente se acuerda del primer encontronazo que tuviera con Brais hace unas cuantas semanas:

-Tu eres Brais ¿No?-le dijo el-

-Si, y tu Rafa-le contestó Brais-

-Aun no dijiste dónde está Vicky-le dijo rafa con tono de enfadado-

-Ya, pero creo que a ti eso no te importa.

Rafa ya se había acercado hacia el para pegarle, y Brais ya no era menos, que ya había soltado la maleta para defenderse y volverle a pegar, como la última vez. Suerte que estaba allí estaba Patricia para separarlos:

-¡Parad ya! Creo que aquí no es la hora ni el lugar de pelearse .O que ,queréis montar un escándalo como de la última vez.

Patri les hizo recordar, el primer y último encuentro que tuvieran. Cuándo, Patri se encontraba entre el medio de ellos dos, Rafa decide entrar en el salón, quedando solos, Patri y Brais:

-¿Dónde está Vicky?-le volvió a preguntar Patri a Brais-

-Tranquila, está bien-le contestó el-

Brais, se disponía a entrar en el salón, cuándo Patri le detuvo y le dijo:

-¡No me pidas que esté tranquila! ¿Cómo cres que no pueda estar tranquila? Una panda de locos la está persiguiendo para matarla, sólo por un maldito chip. Y me pides que esté tranquila. Mira, Brais, como no me digas dónde está iré yo misma a buscarla.

-No le va a pasar nada.

-Si, si. Claro, se me olvidaba que ella es Leire Sart y todo eso, pero ella es sólo una. Sabes que el colegio está rodeado de todos los hombres de Adrián-le dijo Patri-

-¿Y Adrián?-le preguntó el-

-No lo sé, no lo ví.

-¿Los vió alguien?-le preguntó Brais-

-No, por el momento, pero dentro de media hora ya lo sabrá todo el colegio. Y con eso me refiero también al secreto de Vicky.

Mientras, Patri y Brais, seguían discutiendo, Rafa se encontraba detrás de la puerta escuchando toda la conversación. ¡Había escuchado todo! Rafa ya sabía que yo era Leire Sart, la superheroína más buscada de toda la ciudad, pero en vez de cogerme rabia por que yo le había mentido, se preocupó por mi, ya que el amor que sentía por mi era demasiado fuerte como para que se rompiera:

-¡Me vas a decir de una vez dónde está Vicky!-le decía cabreada Patri a Brais-

-¡Que no lo sé! Ella no me dijo dónde iba-le contestó Brais- Y ahora entra. Es muy peligroso que esteamos fuera. Adrián ha secuestrado a la señorita Catalina, y yo tengo que cubrirla.

Patri, se calmó y decidió entrar. Cuándo entró, se dio cuenta de que Rafa, había estado escuchando toda la discusión:

-¡Mierda!-se dijo para si Patri-

-Buenos días. En esta hora la señorita Catalina no ha podido venir, pero yo hoy, la voy a subtituir...

Mientras tanto, yo me encontraba en el baño. Había cerrado la puerta con el pestillo para que nadie ajeno pudiera entrar. Miré en todos los baños por si había alguien y no, no había nadie. Estaba yo sola. Me acerqué al espejo. Cogí la punta de mi pelo y lo tiré, apareciendo la larga melena ondulada de Leire Sart. Me puse de ropa unos pantalones muy ajustaos con botas, dónde metí en el pié izquierdo una navaja y en el otro una pistola. Después me puse un top negro( como toda mi ropa), dónde permitía verse mi trabajada barriga. Me puse una mini chaqueta y salí del baño. Primero miré para los lados por si venía alguien. Nada, no venía nadie. Iba a salir, cuándo veo a Lucas dirigiendo a un grupo. Me detuve y esperé a que se fueran. Lucas miró para los lados haber si me podía encontrar. Cuál va a ser su sorpresa que al darse la vuelta me encuentra a mi. Antes de que pudiera reaccionar, le di un puñetazo bien fuerte que hico que se desmayara del impacto. Se calló al suelo inconsciente. Yo, le quité la arma que llevaba encima y la utilicé para poderme proteger por si en el camino encontraba a alguien...