
Cogí el móvil de Brais y me dispuse a llamar a Patricia.
-Es ella –le dijo Patricia a Franciscobik-
-Cógeselo es de muy mala educación no atender a una amiga-dijo en plan riéndose-
-Si
-Patri, soy yo, escúcha, no tengo mucho tiempo, pero me voy a retrasar un poco. Necesito que entretengas a mi madre, voy a llegar un poco tarde.
-Vale, chao-me dijo ella.
Entonces yo no colgué porque bien sabía, que Patri era demasiado despistada puse el altavoz y se escuchó todo:
-Bien Franciscobik, Vicky no sospecha nada.
-Bueno, tendrías que llamarle Leire Stara
-¿Cómo?
-Tu amiga está en una organización de agentes secretos y parece ser que es muy buena. Voy a llamar a nuestro contacto que tenemos en la organización a las 8:00. Ya te puedes ir ya no te necesito, de momento.
Yo colgué el teléfono. Pedro y Brais se quedaron callados, hasta que yo hablé:
-Cómo se pudo vender por dinero mi propia mejor amiga-dije asqueada-
-Bueno ahora podremos saber quien es el infiltrado, ya que va a llamar a las 8:00 y son las 7:30-dijo Pedro medio asustado-
-Muy bien-dije yo-Brais quiero que todos los de la empresa estén en mi discurso
-¿Qué discurso?-me preguntó con aire de sorprendido-
-El que no acabé de dar. Cuando veamos a alguien hablando a las ocho con un móvil sabremos que el que nos traiciona es el o ella.
-Y yo me puedo ir ya-preguntó Pedro-
Yo me disponía a andar cuando escuché eso paré y me giré y dije:
-Como sé que lo que me dijiste es verdad, ya viste que mi propia mejor amiga me vendió por un simple papel, que este país se hace llamar dinero y que tiene mucho valor.
Pedro se quedó callado, se armó de valor y dijo:
-Ya, pero yo no soy tu amigo, me partiste el coche que me había comprado y ahora me haces estar aquí tres horas en este maldito interrogatorio.
Entonces la misma sensación de que mis ojos se iban a transformar en verdes lleguó:
-¡Un coche al que le compraste aun ladrón. Sabes que si no colaboras con nosotros les diré al juez de que te acuso de complicidad en un robo, secuestro a mano armado e intento de asesinato a una mujer, intentar escapar de la justicia! ¿Sigo? De momento estas detenido. Brais llévalo al calabozo.
-No puedes hacer esto, Leire no puedes, van a venir por ti, por lista y por meterte en asuntos donde no te llaman.
-Sabes que te están grabando las cámaras de seguridad. Otro delito más para tu larga lista de ladrón de mierdas.
Cuando Brais se disponía a llevárselo le dije:
-Creo que he sido demasiado buena contigo. Sabes que eres muy buen actor. Eres de ellos y nos has estado engañando
-Eso no es verdad, tienes que creerme.¡ Si no me ayudáis me matarán!
Vaya que pena-dijo Brais en tono burlón un ladrón menos en la calle. Andando.
-Brais, tienes que creerme.
-Mira, Pedro, creo que Leire y yo hemos tenido demasiada paciencia.
-No, me he puesto así con ella porque tengo familia e hijos, sino voy los matarán.
Lo siento, yo no puedo hacer nada, con Leire no se juega porque sino las pagas. Además en que sitio no vas a estar seguro más que aquí, llévatelo, de momento te va a llevar este agradable guardia, para que veas que no somos tan malos. Llévatelo de aquí.
-A sus órdenes, Brais.
Brais aún sabía que yo estaba en la sala de interrogatorios. Sus primeras palabras hacia mí fueron:
-¿Estás bien?
-¿Alguien a quien apreciabas de verdad te ha traicionado?
-No, por eso no puedo ponerme en tu lugar, pero ahora estamos más cerca de ellos. Tenemos que seguir trabajando. Tenemos que detenerla por cómplice.
Es menor de edad, eso va a necesitar que vengan sus padres, y si viene me reconocerían y avisarían a mis pedres, bueno a estas horas seguro que ya todos saben quién soy en realidad.
-No este as tan segura, Leire.
Cuando dijo el nombre Leire, mi gesto de tristeza se había transformado en un gesto de sorpresa.
-Al final me voy a tener que ir acostumbrando a llamarte así-dijo entre risas-
-Bueno lo que decía-siguió hablando-Porque no actúas como que aún no sabes que te traicionó. Además ella no es ninguna profesional. Puede cometer algún error como el pardillo de Pedro.
-Dónde está ahora-pregunté yo-
-Pues detenido en el calabozo.
-Cres que no diría la verdad-pregunté yo-
-Si, tiene un punto débil, su familia, y aunque no lo creas todos los malos tienen puntos débiles por muy pequeños que sean.
-¡Claro! Brais, ers un genio ¿Te había dicho alguna vez que te quiero?
Brais se quedó callado y puso una gran sonrisa en su boca
-¿En serio?-dijo-
-Tu mismo dijiste que todos tienen un punto débil, por muy malos que sean. Tu punto débil es Leire, tu novia; El de Pedro su familia, pues ahora solo hay que buscar el verdadero punto débil de Franciscobik .
¿Y tu punto débil cual es?-me preguntó serio-
-Ninguno, yo ya no soy la misma de antes he cambiado mucho y dudo que vuelva a comportarme como antes, si hasta mis propios amigos me fallan que es lo único que me queda.
Yo noté que Brais se iba acercando más y más a mí, bueno a mi boca ¡Me quería besar! Entonces yo lo paré:
-Brais ¿Qué haces? Tienes novia.
-Si, pero está en coma y hoy los médicos me dijeron que quizá no despierte nunca y que se quede como un vegetal.
-Pues por eso mismo, ahora más que nunca tienes que respectarla.
-Ya, pero me he dado cuenta de que en estos últimos meses me he enamorado de ti.
-¿Qué?-dije con tono sorpredido- No puede ser, tu me dijiste que tu novia era el amor de tu vida y que dudabas que te volvieras a enamorar.
-Ya eso fue antes de que me diera cuenta de lo que verdaderamente sentía.
-Ya, Brais, en serio te aprecio mucho, pero…
-¿Pero que?
-Pero, estoy enamorada de otro, lo siento.
-Perdón, Vane , bueno Leire como tu prefieras, tienes una llamada-me dijo Pili que en ese mismo instante acababa de entrar-
-Gracias; Pili. Ah y avisa a todos de que en cinco minutos los quiero ver en el salón principal incluido el maestro. Nos vemos ahora, Brais.
¿Qué tal eh Brais?-le dijo Pili riéndose-
Brais se marchó efusivamente detrás mía.
-Lola, junta de cotilleo urgente el chungo se le declaró a la Vane.
-¿Queeee?
Sí, sí como lo oyes, lo escuché todo sin querer.
-Así que el chungo se enamoró de la guapa.
-Si, además me dijo Vane que había junta urgente dentro de cinco minutos en el salón principal.
-A ver si van a ser ya novios y lo van a decir en público- le dijo Lola, la peluquera-
-No, Vane le dijo que no, además también le dijo que estaba enamorada de otro hombre, por eso Brais me cerró casi la puerta entre las narices.
Llegó la hora. Parecía que no faltaba nadie:
-Pili, ¿Para que nos hicieron venir?- le preguntó Carlos que estaba muy nervioso porque dentro de cinco minutos Franciscobik le llamaría y le poderían descubrir.
La reunión que habíamos mandado hacer Brais y yo, había creado mucha expectación, ya que nadie sabía de que queríamos hablar.
Mientras todos llegaban, yo miré el reloj y aún faltaban 15 minutos. La verdad es que tenía más pendiente en mi cabeza, la verdadera confesión que me había echo hace apensa unos escasos minutos Brais.
Ya habían llegado todos, el único que faltaba era el comisario que se había ido a una reunión familiar.
Ante la mirada de todos empecé a hablar, pero Brais me interrumpió.
-Seguro que se le declara en público-le dijo Pili a Lola-
-Leire, tengo que comunicar algo muy importante.
A mí aún me resultaba raro que me llamara Leire. Además creo que sólo le gusto porque le recuerdo a su novia.
-El maestro ha sido secuestrado-dijo todo nervioso-
-¿Cómo?-dije yo-
-Eso es imposible
-No, no lo es Leire, su mujer me dijo que no había acudido a la reunión-nos informó Brais-
-Cuándo todo el mundo estaba callado, suena un móvil. Miré rápidamente el reloj ¡y eran las ocho! Entonces veo que Carlos, el insoportable guardia de seguridad que no había echo otra cosa que molestarme desde que llegué, lo cogía entonces ví que se dirigía hacia fuera. Entonces, me fui corriendo hacia el. El se dio cuenta he intentó correr, pero de repente aparece Brais enfrente de el y le da un puñetazo. Carlos cae al suelo, con el móvil, donde un hombre extraño con acento italiano le decía que la operación ya estaba en marcha.
-¿Cómo sabías que iba detrás de Carlos?-le dije desconcertada, pero a la vez sorprendida-
-Pues aún hay muchas cosas que desconoces de mí-me dijo sonriendo-
Entonces yo también saqué una sonrisa. Ante la mirada atónica de todos porque seguro que era la oportunidad de que las cotillas de Lola y Pili hablaran más de la cuenta y que se inventaran que yo y Brais estábamos juntos.
Yo me levanté y me dirigí hacia todos que aún estaban con la boca abierta y me dispuse a hablar:
-Seguro que pensais que estamos locos. Ibamos a tener esto Brais y yo en secreto, pero…
-Ves te lo dije, van a decir que están juntos-le dijo entre lo bajo Pili a Lola-
-No voy a andar con rodeos, pero en esta organización hay un topo.
Todo el mundo empezó a hablar. Unos por lo alto y otros por lo bajo.
-¡Callaos!-grité-
-Por favor, estoy hablando de algo muy importante, ahora no es el tiempo del marujeo, para eso ya tenemos ha Pili y a Lola.
Todo el mundo miró para atrás dónde estaban ellas cotilleando mientras picoteaban algo de comida avergonzadas de que hubiera dicho eso.
-Seguro que jode muchísimo que digan eso en alto, ¿Verdad Pili y Lola? Y para vuetro información Brais y yo no estamos juntos.
Todo el mundo se quedó callado
-Bueno, como decía al principio, en la organización hay un topo. Al principio íbamos a llevar esta información con el más puro secretismo, hasta que supiéramos quien era. Y ya lo acaban de conocer. Carlos es el traidor-comuniqué en voz muy alta-
-Leire, eso es mentira ers una p…
Cuando me insultó Brais cogió y le dio un puñetazo
-Mira, puedes tratar a todos mal, pero a Leire la respectas, si no quieres vértelas conmigo-le dijo enfadado-
-Que pasa, es que te gusta. Esta buena, pero es demasiado pequeña para ti-le dijo entre risas-
-¡Eres un cabón!-le dijo Brais-
-Yo ya sé lo que soy-le dijo Carlos-, pero Leire y tú en unas horas vais estar acabados.
Entonces, yo ya harta voy y con la punta del tacón se lo mato en toda la nariz:
-Así se debe sentir un gato rebuscando entre la basura
-Leire, para, estás loca ah!
-Yo estaré loca, pero ahora tú me vas a decir de que operación te estaban hablando esos imbéciles, porque seguro que secuestrasteis al maestro.
-No sé nada, pero para por favor para
Ah! Ahora me dices por favor, eres lo peor Carlos. A mí nadie me amenaza y mucho menos me dice que estoy acabada. Tú bien sabes desde el principio porque se me transforman los ojos a verde.
-No se de que me hablas.
Entonces la punta del tacón se la metí más para dentro:
-ah!!!!!!!!!!!!! Está bien, está bien, pero por favor para.
Entonces le saque el tacón de la nariz. El se limpió con la manga de la chaqueta .
(Se ríe) –Cres que te voy a decir todo eso, guapa, pero se dónde te lo puedo explicar mejor.
Cogí un destornillador y se lo metí en el ojo:
-Ah!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!-gritó-
-Esa es la sensación que noto yo cada vez que se tranforman mis ojos a verdes. Y como no me digas que me han hecho y dónde esta La Lagrima Caida y el maestro no vas a ser tú y tus formas de explicarmelo. Voy a ser yo y otras cosas más peores.
-Vale, vale, Leire te lo diré, pero suelta el destornillador.
-¿Cómo se que no me la vas a jugar?
-Porque estás encima mía metiendome el destornillador en el ojo-se ríe-
Entonces saco la pistola de la bota y le doy un golpe en la cabeza que le hace sangrar.
-Tu dirá. Tienes dos opciones de lo más fáciles. Me cuentas toda la verdad y paro. Sino seguiré, y créeme que lo siguiente va a ser peor
-Vale, vale. Sólo sé que lo tienen en un descampado.
-¿En que lugar?
-No lo sé. Me lo iban a decir cuando una preciosidad llamada Leire se tiró encima mía
-Lleváoslo para la sala de interrogatorios-dije yo-
-Vaya, que mal genio tienes-me dijo Brais- ya no volveré a gastarte bromas más.
-tú no sabes lo incómodo que es que tus ojos cambien de color. Además que no solo mis ojos cambian de color, mi carácter y mi forma de ser. ¿Te acuerdas del hombre de la azotea?
-Cómo olvidarlo, me diste un susto
-Pues no lo tiré yo. Noté la misma sensación, que me picaban los ojos. Entonces el hombre me miró a los ojos y se calló. Sé que para ti te parecerá una tontería, pero para mí no lo es. Quiero averiguar que me está pasando en mis ojos.
-Nada de lo que venga de ti me parece una tontería
Entonces nos miramos y me dio un abrazo. De repente aparece Luis, el otro de seguridad y nos pilla:
-Perdón, es que Carlos ha decidido hablar.
Yo, lo solté y fui hacia la sala de interrogatorios seguida de Brais.
Al entrar, estaba Carlos atado con unas esposas.
-Vaya, Leire te estabas tardando ¿no?-dijo entre risas-
-Menos bromitas-le dijo Brais-estas metido e un buen lio
-Yo. Si lo único que hice es pasarle información a Fanciscobik, seguro que te suena Leire. No es el tipo que casi matáis Brais y tú. Tenéis que darle las gracias porque si no fuera por el no os haberíais conocido.
-Como puedes ser tan cabrón-le dije yo-
-Con el sueldo que me pagaba el maestro por proteger y protegerlo no me llegaba para mis caprichos, vosotros ya me entendeis. Y ahora por eso el maestro está pagando las consecuencias.
-Te juro que como le pase algo al maestro…
-No estás para amenazarme, Leire. Yo sé dónde lo tienen y creo que os interesa saberlo.
-Está bien, ¿Qué quieres?-le dije yo-
-Quiero un millón de euros y un avión privado. Teneis que entender, que si franciscobik se entera de que lo he traicionado lo primero que querera ver mañana por la mañana será mi cabeza desangrándose. Así funciona la mafia italiana, con ella no puedes jugar. Mira, Leire, creo que tú y yo no empezamos bien, pero si me permites un consejo retírate de esto. Tú aún eres demasiado joven y esto no es un juego.
Después de 5 segundos en silencio decidí hablar:
-Está bien, tendrás tu millón de euros y tú avión privado. Ahora dime dónde lo tienen.
-Necesito pruebas, no es que no me fíe de ti guapa, pero en este negocio ni de tus propios amigos te puedes fíar, tu más que nadie lo debes saber ¿no?
Yo me volví a quedar callada, mientras Brais me estaba intentando decir con la mirada de que no podía hacer eso ya que nos podría mentir.
-Brais vete a buscar el dinero que guarda el maestro en la caja fuerte. Creo que pasa del millón de euros. Ah! Y trae las llaves del avión también.
Brais salió cabreado, pero en menos de 5 minutos ya estaba otra vez en la sala.
-Lo tienen en la fábrica abandonada de chocolates.
-¿Dónde está eso?-le preguntó Brais-
-A las afueras de Pontevedra
-Cómo bien dijiste hace unos momentos, yo no me puedo fiar de nadie, por eso he pensado que tú te vas a venir con nosotros. Después te dejaremos ir, pero no deas ningún paso en falso ¿De acuerdo?
-Vale, haré lo que me pidáis, pero yo no puedo ir con vosotros, Franciscobik, me verá y sabrá que lo traicioné-dijo cabreado-
-Bueno, pues pensaras en todas las consecuencias que traía habernos traicionado- le dije yo en plan descarado.
Cuando Brais nos fuimos Carlos se estaba lamentando de lo que había echo
-No sabes lo que te espera, Leire Star.
-Estás loca, como vamos a dejarlo irse.
-Ya sabía yo que estabas tardando en echarme tu típico sermón Brais, pero siempre me lo echas sobre las nueve y son las ocho y veinte.
-No tiene gracia Vane. Carlos tiene razón, esto no es un juego.
-¿Qué pasa? Que ahora le haces más caso aún delincuente que a mí ¿eh?
Se calló
-Bien, entonces si no tienes ningún conveniente, conduzco yo.
-¡Y si es una trampa para atraparte! ¡Tu vida puede estar en peligro!-me gritó-
-No va a pasar nada, no te olvides que yo soy Leire Star y aún no ha nacido nadie que pueda vencerme.
Entonces le mandé un beso, y me fui a preparar el coche. Yo bien sabía que todo lo que me había dicho Carlos era una mentira, que como me había dicho Brais era sólo para atraparme, pero le voy a demostrar a Franciscobik que con Leire Star no se juega.
-Es ella –le dijo Patricia a Franciscobik-
-Cógeselo es de muy mala educación no atender a una amiga-dijo en plan riéndose-
-Si
-Patri, soy yo, escúcha, no tengo mucho tiempo, pero me voy a retrasar un poco. Necesito que entretengas a mi madre, voy a llegar un poco tarde.
-Vale, chao-me dijo ella.
Entonces yo no colgué porque bien sabía, que Patri era demasiado despistada puse el altavoz y se escuchó todo:
-Bien Franciscobik, Vicky no sospecha nada.
-Bueno, tendrías que llamarle Leire Stara
-¿Cómo?
-Tu amiga está en una organización de agentes secretos y parece ser que es muy buena. Voy a llamar a nuestro contacto que tenemos en la organización a las 8:00. Ya te puedes ir ya no te necesito, de momento.
Yo colgué el teléfono. Pedro y Brais se quedaron callados, hasta que yo hablé:
-Cómo se pudo vender por dinero mi propia mejor amiga-dije asqueada-
-Bueno ahora podremos saber quien es el infiltrado, ya que va a llamar a las 8:00 y son las 7:30-dijo Pedro medio asustado-
-Muy bien-dije yo-Brais quiero que todos los de la empresa estén en mi discurso
-¿Qué discurso?-me preguntó con aire de sorprendido-
-El que no acabé de dar. Cuando veamos a alguien hablando a las ocho con un móvil sabremos que el que nos traiciona es el o ella.
-Y yo me puedo ir ya-preguntó Pedro-
Yo me disponía a andar cuando escuché eso paré y me giré y dije:
-Como sé que lo que me dijiste es verdad, ya viste que mi propia mejor amiga me vendió por un simple papel, que este país se hace llamar dinero y que tiene mucho valor.
Pedro se quedó callado, se armó de valor y dijo:
-Ya, pero yo no soy tu amigo, me partiste el coche que me había comprado y ahora me haces estar aquí tres horas en este maldito interrogatorio.
Entonces la misma sensación de que mis ojos se iban a transformar en verdes lleguó:
-¡Un coche al que le compraste aun ladrón. Sabes que si no colaboras con nosotros les diré al juez de que te acuso de complicidad en un robo, secuestro a mano armado e intento de asesinato a una mujer, intentar escapar de la justicia! ¿Sigo? De momento estas detenido. Brais llévalo al calabozo.
-No puedes hacer esto, Leire no puedes, van a venir por ti, por lista y por meterte en asuntos donde no te llaman.
-Sabes que te están grabando las cámaras de seguridad. Otro delito más para tu larga lista de ladrón de mierdas.
Cuando Brais se disponía a llevárselo le dije:
-Creo que he sido demasiado buena contigo. Sabes que eres muy buen actor. Eres de ellos y nos has estado engañando
-Eso no es verdad, tienes que creerme.¡ Si no me ayudáis me matarán!
Vaya que pena-dijo Brais en tono burlón un ladrón menos en la calle. Andando.
-Brais, tienes que creerme.
-Mira, Pedro, creo que Leire y yo hemos tenido demasiada paciencia.
-No, me he puesto así con ella porque tengo familia e hijos, sino voy los matarán.
Lo siento, yo no puedo hacer nada, con Leire no se juega porque sino las pagas. Además en que sitio no vas a estar seguro más que aquí, llévatelo, de momento te va a llevar este agradable guardia, para que veas que no somos tan malos. Llévatelo de aquí.
-A sus órdenes, Brais.
Brais aún sabía que yo estaba en la sala de interrogatorios. Sus primeras palabras hacia mí fueron:
-¿Estás bien?
-¿Alguien a quien apreciabas de verdad te ha traicionado?
-No, por eso no puedo ponerme en tu lugar, pero ahora estamos más cerca de ellos. Tenemos que seguir trabajando. Tenemos que detenerla por cómplice.
Es menor de edad, eso va a necesitar que vengan sus padres, y si viene me reconocerían y avisarían a mis pedres, bueno a estas horas seguro que ya todos saben quién soy en realidad.
-No este as tan segura, Leire.
Cuando dijo el nombre Leire, mi gesto de tristeza se había transformado en un gesto de sorpresa.
-Al final me voy a tener que ir acostumbrando a llamarte así-dijo entre risas-
-Bueno lo que decía-siguió hablando-Porque no actúas como que aún no sabes que te traicionó. Además ella no es ninguna profesional. Puede cometer algún error como el pardillo de Pedro.
-Dónde está ahora-pregunté yo-
-Pues detenido en el calabozo.
-Cres que no diría la verdad-pregunté yo-
-Si, tiene un punto débil, su familia, y aunque no lo creas todos los malos tienen puntos débiles por muy pequeños que sean.
-¡Claro! Brais, ers un genio ¿Te había dicho alguna vez que te quiero?
Brais se quedó callado y puso una gran sonrisa en su boca
-¿En serio?-dijo-
-Tu mismo dijiste que todos tienen un punto débil, por muy malos que sean. Tu punto débil es Leire, tu novia; El de Pedro su familia, pues ahora solo hay que buscar el verdadero punto débil de Franciscobik .
¿Y tu punto débil cual es?-me preguntó serio-
-Ninguno, yo ya no soy la misma de antes he cambiado mucho y dudo que vuelva a comportarme como antes, si hasta mis propios amigos me fallan que es lo único que me queda.
Yo noté que Brais se iba acercando más y más a mí, bueno a mi boca ¡Me quería besar! Entonces yo lo paré:
-Brais ¿Qué haces? Tienes novia.
-Si, pero está en coma y hoy los médicos me dijeron que quizá no despierte nunca y que se quede como un vegetal.
-Pues por eso mismo, ahora más que nunca tienes que respectarla.
-Ya, pero me he dado cuenta de que en estos últimos meses me he enamorado de ti.
-¿Qué?-dije con tono sorpredido- No puede ser, tu me dijiste que tu novia era el amor de tu vida y que dudabas que te volvieras a enamorar.
-Ya eso fue antes de que me diera cuenta de lo que verdaderamente sentía.
-Ya, Brais, en serio te aprecio mucho, pero…
-¿Pero que?
-Pero, estoy enamorada de otro, lo siento.
-Perdón, Vane , bueno Leire como tu prefieras, tienes una llamada-me dijo Pili que en ese mismo instante acababa de entrar-
-Gracias; Pili. Ah y avisa a todos de que en cinco minutos los quiero ver en el salón principal incluido el maestro. Nos vemos ahora, Brais.
¿Qué tal eh Brais?-le dijo Pili riéndose-
Brais se marchó efusivamente detrás mía.
-Lola, junta de cotilleo urgente el chungo se le declaró a la Vane.
-¿Queeee?
Sí, sí como lo oyes, lo escuché todo sin querer.
-Así que el chungo se enamoró de la guapa.
-Si, además me dijo Vane que había junta urgente dentro de cinco minutos en el salón principal.
-A ver si van a ser ya novios y lo van a decir en público- le dijo Lola, la peluquera-
-No, Vane le dijo que no, además también le dijo que estaba enamorada de otro hombre, por eso Brais me cerró casi la puerta entre las narices.
Llegó la hora. Parecía que no faltaba nadie:
-Pili, ¿Para que nos hicieron venir?- le preguntó Carlos que estaba muy nervioso porque dentro de cinco minutos Franciscobik le llamaría y le poderían descubrir.
La reunión que habíamos mandado hacer Brais y yo, había creado mucha expectación, ya que nadie sabía de que queríamos hablar.
Mientras todos llegaban, yo miré el reloj y aún faltaban 15 minutos. La verdad es que tenía más pendiente en mi cabeza, la verdadera confesión que me había echo hace apensa unos escasos minutos Brais.
Ya habían llegado todos, el único que faltaba era el comisario que se había ido a una reunión familiar.
Ante la mirada de todos empecé a hablar, pero Brais me interrumpió.
-Seguro que se le declara en público-le dijo Pili a Lola-
-Leire, tengo que comunicar algo muy importante.
A mí aún me resultaba raro que me llamara Leire. Además creo que sólo le gusto porque le recuerdo a su novia.
-El maestro ha sido secuestrado-dijo todo nervioso-
-¿Cómo?-dije yo-
-Eso es imposible
-No, no lo es Leire, su mujer me dijo que no había acudido a la reunión-nos informó Brais-
-Cuándo todo el mundo estaba callado, suena un móvil. Miré rápidamente el reloj ¡y eran las ocho! Entonces veo que Carlos, el insoportable guardia de seguridad que no había echo otra cosa que molestarme desde que llegué, lo cogía entonces ví que se dirigía hacia fuera. Entonces, me fui corriendo hacia el. El se dio cuenta he intentó correr, pero de repente aparece Brais enfrente de el y le da un puñetazo. Carlos cae al suelo, con el móvil, donde un hombre extraño con acento italiano le decía que la operación ya estaba en marcha.
-¿Cómo sabías que iba detrás de Carlos?-le dije desconcertada, pero a la vez sorprendida-
-Pues aún hay muchas cosas que desconoces de mí-me dijo sonriendo-
Entonces yo también saqué una sonrisa. Ante la mirada atónica de todos porque seguro que era la oportunidad de que las cotillas de Lola y Pili hablaran más de la cuenta y que se inventaran que yo y Brais estábamos juntos.
Yo me levanté y me dirigí hacia todos que aún estaban con la boca abierta y me dispuse a hablar:
-Seguro que pensais que estamos locos. Ibamos a tener esto Brais y yo en secreto, pero…
-Ves te lo dije, van a decir que están juntos-le dijo entre lo bajo Pili a Lola-
-No voy a andar con rodeos, pero en esta organización hay un topo.
Todo el mundo empezó a hablar. Unos por lo alto y otros por lo bajo.
-¡Callaos!-grité-
-Por favor, estoy hablando de algo muy importante, ahora no es el tiempo del marujeo, para eso ya tenemos ha Pili y a Lola.
Todo el mundo miró para atrás dónde estaban ellas cotilleando mientras picoteaban algo de comida avergonzadas de que hubiera dicho eso.
-Seguro que jode muchísimo que digan eso en alto, ¿Verdad Pili y Lola? Y para vuetro información Brais y yo no estamos juntos.
Todo el mundo se quedó callado
-Bueno, como decía al principio, en la organización hay un topo. Al principio íbamos a llevar esta información con el más puro secretismo, hasta que supiéramos quien era. Y ya lo acaban de conocer. Carlos es el traidor-comuniqué en voz muy alta-
-Leire, eso es mentira ers una p…
Cuando me insultó Brais cogió y le dio un puñetazo
-Mira, puedes tratar a todos mal, pero a Leire la respectas, si no quieres vértelas conmigo-le dijo enfadado-
-Que pasa, es que te gusta. Esta buena, pero es demasiado pequeña para ti-le dijo entre risas-
-¡Eres un cabón!-le dijo Brais-
-Yo ya sé lo que soy-le dijo Carlos-, pero Leire y tú en unas horas vais estar acabados.
Entonces, yo ya harta voy y con la punta del tacón se lo mato en toda la nariz:
-Así se debe sentir un gato rebuscando entre la basura
-Leire, para, estás loca ah!
-Yo estaré loca, pero ahora tú me vas a decir de que operación te estaban hablando esos imbéciles, porque seguro que secuestrasteis al maestro.
-No sé nada, pero para por favor para
Ah! Ahora me dices por favor, eres lo peor Carlos. A mí nadie me amenaza y mucho menos me dice que estoy acabada. Tú bien sabes desde el principio porque se me transforman los ojos a verde.
-No se de que me hablas.
Entonces la punta del tacón se la metí más para dentro:
-ah!!!!!!!!!!!!! Está bien, está bien, pero por favor para.
Entonces le saque el tacón de la nariz. El se limpió con la manga de la chaqueta .
(Se ríe) –Cres que te voy a decir todo eso, guapa, pero se dónde te lo puedo explicar mejor.
Cogí un destornillador y se lo metí en el ojo:
-Ah!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!-gritó-
-Esa es la sensación que noto yo cada vez que se tranforman mis ojos a verdes. Y como no me digas que me han hecho y dónde esta La Lagrima Caida y el maestro no vas a ser tú y tus formas de explicarmelo. Voy a ser yo y otras cosas más peores.
-Vale, vale, Leire te lo diré, pero suelta el destornillador.
-¿Cómo se que no me la vas a jugar?
-Porque estás encima mía metiendome el destornillador en el ojo-se ríe-
Entonces saco la pistola de la bota y le doy un golpe en la cabeza que le hace sangrar.
-Tu dirá. Tienes dos opciones de lo más fáciles. Me cuentas toda la verdad y paro. Sino seguiré, y créeme que lo siguiente va a ser peor
-Vale, vale. Sólo sé que lo tienen en un descampado.
-¿En que lugar?
-No lo sé. Me lo iban a decir cuando una preciosidad llamada Leire se tiró encima mía
-Lleváoslo para la sala de interrogatorios-dije yo-
-Vaya, que mal genio tienes-me dijo Brais- ya no volveré a gastarte bromas más.
-tú no sabes lo incómodo que es que tus ojos cambien de color. Además que no solo mis ojos cambian de color, mi carácter y mi forma de ser. ¿Te acuerdas del hombre de la azotea?
-Cómo olvidarlo, me diste un susto
-Pues no lo tiré yo. Noté la misma sensación, que me picaban los ojos. Entonces el hombre me miró a los ojos y se calló. Sé que para ti te parecerá una tontería, pero para mí no lo es. Quiero averiguar que me está pasando en mis ojos.
-Nada de lo que venga de ti me parece una tontería
Entonces nos miramos y me dio un abrazo. De repente aparece Luis, el otro de seguridad y nos pilla:
-Perdón, es que Carlos ha decidido hablar.
Yo, lo solté y fui hacia la sala de interrogatorios seguida de Brais.
Al entrar, estaba Carlos atado con unas esposas.
-Vaya, Leire te estabas tardando ¿no?-dijo entre risas-
-Menos bromitas-le dijo Brais-estas metido e un buen lio
-Yo. Si lo único que hice es pasarle información a Fanciscobik, seguro que te suena Leire. No es el tipo que casi matáis Brais y tú. Tenéis que darle las gracias porque si no fuera por el no os haberíais conocido.
-Como puedes ser tan cabrón-le dije yo-
-Con el sueldo que me pagaba el maestro por proteger y protegerlo no me llegaba para mis caprichos, vosotros ya me entendeis. Y ahora por eso el maestro está pagando las consecuencias.
-Te juro que como le pase algo al maestro…
-No estás para amenazarme, Leire. Yo sé dónde lo tienen y creo que os interesa saberlo.
-Está bien, ¿Qué quieres?-le dije yo-
-Quiero un millón de euros y un avión privado. Teneis que entender, que si franciscobik se entera de que lo he traicionado lo primero que querera ver mañana por la mañana será mi cabeza desangrándose. Así funciona la mafia italiana, con ella no puedes jugar. Mira, Leire, creo que tú y yo no empezamos bien, pero si me permites un consejo retírate de esto. Tú aún eres demasiado joven y esto no es un juego.
Después de 5 segundos en silencio decidí hablar:
-Está bien, tendrás tu millón de euros y tú avión privado. Ahora dime dónde lo tienen.
-Necesito pruebas, no es que no me fíe de ti guapa, pero en este negocio ni de tus propios amigos te puedes fíar, tu más que nadie lo debes saber ¿no?
Yo me volví a quedar callada, mientras Brais me estaba intentando decir con la mirada de que no podía hacer eso ya que nos podría mentir.
-Brais vete a buscar el dinero que guarda el maestro en la caja fuerte. Creo que pasa del millón de euros. Ah! Y trae las llaves del avión también.
Brais salió cabreado, pero en menos de 5 minutos ya estaba otra vez en la sala.
-Lo tienen en la fábrica abandonada de chocolates.
-¿Dónde está eso?-le preguntó Brais-
-A las afueras de Pontevedra
-Cómo bien dijiste hace unos momentos, yo no me puedo fiar de nadie, por eso he pensado que tú te vas a venir con nosotros. Después te dejaremos ir, pero no deas ningún paso en falso ¿De acuerdo?
-Vale, haré lo que me pidáis, pero yo no puedo ir con vosotros, Franciscobik, me verá y sabrá que lo traicioné-dijo cabreado-
-Bueno, pues pensaras en todas las consecuencias que traía habernos traicionado- le dije yo en plan descarado.
Cuando Brais nos fuimos Carlos se estaba lamentando de lo que había echo
-No sabes lo que te espera, Leire Star.
-Estás loca, como vamos a dejarlo irse.
-Ya sabía yo que estabas tardando en echarme tu típico sermón Brais, pero siempre me lo echas sobre las nueve y son las ocho y veinte.
-No tiene gracia Vane. Carlos tiene razón, esto no es un juego.
-¿Qué pasa? Que ahora le haces más caso aún delincuente que a mí ¿eh?
Se calló
-Bien, entonces si no tienes ningún conveniente, conduzco yo.
-¡Y si es una trampa para atraparte! ¡Tu vida puede estar en peligro!-me gritó-
-No va a pasar nada, no te olvides que yo soy Leire Star y aún no ha nacido nadie que pueda vencerme.
Entonces le mandé un beso, y me fui a preparar el coche. Yo bien sabía que todo lo que me había dicho Carlos era una mentira, que como me había dicho Brais era sólo para atraparme, pero le voy a demostrar a Franciscobik que con Leire Star no se juega.

