sábado, 22 de mayo de 2010

Leire Star 22º La despedida


Lo sentimos pero este es el ultimo capitulo de Leire Star
pero como ya dijimos abra se cuela que se estrenara este verano
asi que solo ay que esperar
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Ya había pasado un mes desde la última vez que mis ojos se transformaron en verdes. Seguro que os preguntáis que pasó con todos, pues yo os lo voy a contar:


Os acordáis de el favor que le había pedido Rafa a Patri hace un mes. La verdad es que era que llamara a la policía. La verdad es que Brais y yo le debemos la vida. Brais, cada tarde me viene a buscar para seguir trabajando juntos, la verdad es que está muy simpático. El es el único que hace que me olvide que dentro de un día, ya no vuelva a ver a Rafa nunca más o quizá por años, muchos años.

Patri por fin es ahora feliz ya que como Adrián y los suyos ya no están, el padre de Patri por fin es libre.

Seguro que estaréis pensando que ahora todo el mundo sabe que yo soy Leire Sart, pues no, os habéis equivocado. Ya que El Maestro inventó un exprai que sirve para el que lo respire olvide todo lo que pasó hace un mes, incluída la señorita Catalina, que la pobre está muy nerviosa.

Lo más fuerte fue que los del hospital no pudieron hacer nada por la vida de Adrián. El disparo que le dio Brais por la espalda le costó la vida, pero yo aunque fuera testigo de su posible muerte, siguió sin creérmelo. Mi madre, que ya había vuelto del viaje de negocios tan importante que tenía en Nueva York, se había enterado de que la heroína Leire Sart, había estado en mi colegio. Lo que no sabía y mucho menos se le pasa por la cabeza, era que su hija era Leire Sart.





Ya había llegado el día, dónde se acababa todo. Hoy es el último día de la primavera, el primer día del verano. Cómo digo yo siempre, hoy es el día de las despedidas. Todos los amigos de Rafa, incluído Brais, estában allí para despedirlo. Todos, menos yo. La verdad es que estaba en mi casa con el Maestro.

Cuándo Patri le dio el abrazo a Rafa, Rafa le dijo:

-¿Y Vicky?

Ella le miró y le dijo:

-Bueno, ya sabes como es. Ella odia todo esto, ya sabes que no es una chica blandita, como yo, que lloro y me emociono por todo, pero estoy segura de que está pensando en ti.

-Si de verdad le importara yo, estaría aquí conmigo.

Brais, que había escuchado todo, se acercó a ellos dos(Patri y Rafa) y le dijo a Rafa:

-No digas tonterías. Yo soy el único que conoce demasiado a Leire Sart. Todos estos meses estuve con ella. Me a salvado al vida varias veces. Incluso el día en que nos conocímos. Ella es muy fuerte, Leire.

Cuándo dijo eso Brais, Rafa le dio un abrazo de despedida. Rafa seguía triste. Brais se dio cuenta y le dijo:

-Tranquilo, cuidaré de ella.

Cuándo dijo eso, llamaron a Rafa, ya que tenía que subirse al avión que lo llevaría a Los Ángeles.

Mientras tanto, yo estaba en la ventana, mirando quizá algún avión dónde pensara que ahí iba Rafa.

El Maestro, que estaba detrás mía me dijo:

-Deberías estar con el, despidiéndote

Yo, que me sequé las lágrimas, miré para atrás, El Maestro me siguió hablando:

-No hace falta que finjas que eres una chica dura, no conmigo.

-¿Y que debo hacer?-le dije yo acercándome a el llorando.

El Maestro me dio un abrazo y me dijo:

-Vete a buscarlo.

-Y de que me sirve eso, si se va-le dije-

-¡Y que! Puede que no lo vuelves a ver dentro de meses, o quizá de años, pero siempre tendrás una vocecita que te recuerde porque no lo hiciste.

-Entonces, ¿Qué hago?

-Vete a buscarlo, aún estás a tiempo.

Entonces, yo, miré Al Maestro. Y le dije:

-Tienes razón. Voy a ir.

Entonces, miré el reloj, cogí las llaves del coche y me fui corriendo hacia fuera, dónde estaba el coche aparcado. Estaba ha diez quilómetros del aeropuerto. Intenté acelerar más, pero tenía la sensación de que no me iba a despedir de el, pero entonces, decidí hacerle caso, por primera vez a mi corazón.

Patri y Brais aún estaban en el aeropuerto. Brais, que estaba callado y pensativo. Patri entonces, decidió hablar:

-Bueno, parece que todo el mundo se va. Es bien cierto que todo lo bueno se acaba, y que todas las personas que queremos se van.

Brais la miró y le dijo:

-No digas eso. Parece que estás hablando de un muerto. Además que sólo se va por unos años. Seguro que le van a ir bien las cosas. Es un buen chaval, aunque habeces es insoportable.

Patri, cuándo dijo eso Brais, se echó a reír:

-Ya, pero no lo digo por eso

Brais la miró y le dijo:

-Lo dices por Vicky ¿No?

Ella asintió con la cabeza. Ella se dio cuenta de que cuándo dijo eso, se puso triste. Entonces ella le dijo:

-Lo siento

-No, nada. Ya tengo superado que a Vicky nunca le voy a gustar.

Patri, que cuándo dijo eso, se puso cabizbaja. Y dijo:

-Yo sólo quería decir, que es una pena que acabaran así.

Cuándo dijo eso se quedó callada y después dijo levantando la cabeza hacia el:

-Nunca vi a dos personas que se quisieran tanto.

En el momento que dijo eso, aparecí yo:

-Patri, Brais ¿Dónde está Rafa? ¿Ya se fue?

Patri, que se sorprendió dijo toda contenta:

-No, ya subió al avión, pero aún estás a tiempo de ir a buscarlo.

Cuándo escuché eso, me fui corriendo. Mientras tanto, Patri le decía a Brais:

-Ojala que le de tiempo de despedirse...

Mientras tanto, yo seguía corriendo, sin parar. Incluso tiré con el botones, que estaba recogiendo las maletas. Aunque corrí y corrí no lo encontraba:

-¡Mierda!-dije yo en alto-

Entonces vi a una azafata y le pregunté:

-Señorita ¿ya se fue el avión que vuela hacia Los Ángeles?

-No, aún no se fue, pero está apunto. Todos sus pasajeros se le están revisando las maletas.

Ni siquiera la dejé acabar cuándo me fui pitando hacia allá.

Cuándo ya llegué no lo encontraba por ningún lado. Hasta que vi una persona que se parecía mucho a el. Estaba de espaldas. Pronto me di de cuénta de que era el. Y corrí hacia el. Cuándo ya estaba más cerca de el. Cuándo ya estaba cerca de el le dije:

-Hola Rafa. He cambiado de opinión.

Cuándo dije eso, Rafa se dio la vuelta y corrió a darme un abrazo. Patri Brais y el mejor a migo de Rafa estaban siendo testigo de nosotros, de ese amor que cada día estaba creciendo cada vez, más y más dentro de los dos:

-Te voy a esperar-le dije yo- Me da igual lo que tenga que esperar, pero te quiero y...

Cuándo dije eso, el me mandó callar, mientras acercaba sus labios contra los míos.

-Te quiero-me dijo mirándome a los ojos-

-Yo también, le dije. Lo siento. Fui una tonta.

-Tranquila, ahora sé que me quieres. Cuándo vuelva quiero estar contigo para siempre.

Los dos nos reímos y me dijo:

-Te lo digo en serio.

Yo lo miré y le dije:

-Claro, te esperaré. No me importa el tiempo que sea, pero te esperaré.

Nos dimos un apasionante beso de despedida, mientras que Patri se emocionaba y ya no pudo aguantar la lágrimas. Brais, que también estaba apunto de llorar, supo aguantarlo muy bien:

-Caballero, no hay tiempo, el avión está a punto de despegar.

Cuándo dijo eso la azafata, yo me aparté de el y le dije:

-Te tienes que ir.

El cogió sus maletas y se fue. Cuándo yo ya lo veía que se iba, yo me dí la vuelta hacia Brais y Patri, pero algo dentro de mi me hizo hacer el impulso de ir corriendo hacia el. El, que dejó caer sus maletas en el suelo hizo lo mismo. Me recibió entre sus brazos llorando mientras me decía:

-No puedo irme, te quiero demasiado y no puedo estar sin ti.

-Tienes, que irte-le decía yo entre lágrimas-Ya verás como estos años se te pasan rápidos. Y cuándo vuelvas ya podremos estar juntos de nuevo.

La azafata que seguía llamando a Rafa le decía:

-Señor, ¿Va a subir al avión?

El, que miró a la azafata y le dijo:

-Si, si. Ya voy.

Cuándo ya se veía que ya se iba, Patri y Brais, estában a mi lado apoyándome. Yo que me acerqué a Brais y le di un abrazo.

Brais, Patri y yo ya estábamos fuera de el aeropuerto. El avión de Rafa ya estaba en los aires, pero yo no podía dejar de llorar. Pensar que ya no volvería a besarlo, a sentirle decirme un te quiero, o a que me diera uno de sus cómodos abrazos, eso me ponía aún más triste, pero la vida sigue y yo tengo que seguir luchando....











CONTINUARÁ