viernes, 5 de febrero de 2010
Leire Star 18º El falso Chip
Yo aún estaba en el medio de Brais y de Rafa. Cuándo pensaba que se iban a pelear, Brais le dice:
-Muchas gracias por haberme salvado. Si no llega a ser por ti me dan otra paliza.
Rafa, que decidió hablar le dijo:
-Nada. Hoy por ti. Mañana por mi.
Yo aún estaba asombrada. La última vez que se vieron se pelearon como dos perros por su hueso, y ahora se dan las gracias. La verdad es que no dejo de sorprenderme:
-¡Brais, Brais, Brais!-dijo Patri-
Brais la miró y le dijo:
-Oye, Patri, me acompañas junto a la cafetería, por fa es que tengo una sed tremenda...
-Pero tu que cres que es esto, la calle principal dónde puedes entrar a tomar cualquier cosa. Aquí sólo ahí cocina, guapo...
Mientras que Patri y Brais iban hablando, Rafa y yo nos quedamos hablando. Bueno al principio, el no habría palabra. Entonces yo decidí hablar:
-¿Vas a estar mucho tiempo así conmigo?
Rafa me miró, pero no me hablaba. Entonces yo, harta le dije:
-Vale, que estés cabreado conmigo, pero por favor dime algo, no me hagas rogarte.
Rafa me volvió a mirar y me dijo enfadado:
-¿Por qué no me dijiste que eras Leire Sart?
Yo le iré y le dije:
-No entiendes que no te lo podía decir, correrías peligro, ya viste como era Adrián.
El, no me dejó acabar y me dijo:
-¿Es verdad que mataste a su padre?
Yo, me aparté de el, pero no le contesté:
-¡Genial! ¡Estoy enamorado de una asesina!
Yo lo miré y le dije muy cabreada, por lo que acababa de decir:
-Mira, perdona, vale que no me puedas perdonar porque no te dijera la verdad, pero que quería que te lo dijera y que esa panda de locos te persiguiera. Además tu no sabes cuántas veces le he dicho a Brais que lo iba a dejar.
-Pero no lo has hecho
Cuándo me dijo eso, el se iba apartando de mi, pero yo seguí hablándole:
-No, no lo he hecho y ¿Sabes porque?
El me miró. Aunque por su boca no dijo nada de que se lo contara, sus ojos parecían estarme pidiéndome que se lo contara. Yo respiré ondo y le dije:
-Si dejaba de ser Leire Sart, alguien a quien quiero mucho lo matarían.
El se quedó mudo, ya que yo tenía las lágrimas en mis, ahora, rechamantes ojos verdes.
El me miró, parecía que me iba a hablar, pero yo antes, le dejé algo muy claro:
-Mira, yo ahora no tengo tiempo para preocuparme por si me cres o no. Sólo quería que te quedara algo muy claro. Yo no soy una asesina. Y si quieres pensar eso, adelante, yo o te lo prohíbo.
Cuándo me disponía a irme, Rafa me llamó:
-¡Lo siento!
Yo miré para el. El vino junto mía y me dijo:
-Lo siento, Vicky.
Yo lo miré a los ojos, mientras el, mirándome a mis ojos verdes me decía:
-A mí me da igual quien seas tu. Me da igual que seas, Leire Sart . Me da igual. Yo me enamoré de Victoria lagos.
Cuándo me dijo eso, nos mirámos a los ojos. El me cogió una mano y me dijo:
-Yo sólo quiero estar contigo, Vicky.
Yo al oír eso, no pude resistirme al beso que me estaba dando. Sabía que me tenía que alejar de el para que no corriera peligro. Ya que ahora todos los del colegio sabían que yo era Leire Sart. Cuándo el me dejó de besar me susurró:
-Te quiero
Cuándo me dijo eso, yo sabía que me lo dijo desde su más profundo corazón, pero no podíamos estar juntos. Entonces yo le dije:
-Yo también te quiero, pero... no podemos estar juntos
-¿Por qué no? Los dos nos queremos, creo que nos merecemos una oportunidad
-¡No! Rafa, no. Tu eres un chico normal. Yo no voy a poder dejar de ser Leire Sart mientras que Adrián siga vivo.
Cuándo le dije eso, el se encontraba caviz bajo. Yo le dije entonces:
-Me voy a ir
Cuándo le dije eso. Sus ojos se clavaron en mis ojos:
-Sólo, por un tiempo, hasta que esto se tranquilice y todo el mundo se olvide de mi.
Al decirle eso. Yo me fui hacía fuera del colegio. Allí a fuera me esperaban Patri y Brais. Brais, fue el primero que me habló:
-Bueno, anda, tápate un poquito, que seguro que tienes frío.
-No gracias-le dije-
-¿Qué pasa?-me preguntó Patri- ¿Has discutido con Rafa?
Yo miré para ella y le dije:
-¿Cómo se a enterado de que yo soy Leire Sart?-les pregunté-
Los dos se miraron. Patri decidió hablar:
-Bueno, parece ser que nos escuchó a mí y a Brais cuándo discutíamos.
Yo miré para Patri y le dije:
-Bueno. Ahora ya da igual. Rafa ahora es lo que menos me importa. Tenemos cosas más importantes que hacer, Brais.
Cuándo dije eso, Brais me miró y me dijo:
-¿Cómo? Le acabas de dar el chip a adrián. Ahora que piensas hacer ¿Recuperarlo? Ahora todo el mundo, incluido nosotros, estamos perdidos.
Yo me reí del comentario de Brais:
-¡No tiene gracia, Leire! Haber ahora que hacemos, guapa.
Entonces, yo saqué de mi bota el chip verdadero. Brais, se quedó impresionado y me dijo:
-Dime que tienes una colección de chip, y que ese es de una muñeca que habías perdido, pero que ahora encontraste y le quitaste el chip......
Yo, le interrumpí y le dije:
-Brais, no digas tonterías, ¿Cómo va a ser este el chip de una muñeca? Además que yo no juego con muñecas. Ahora con lo único que juego, es con pistolas y a carreras de descapotables.
-Y con impaciencia-me dijo Brais-
Yo, le miré. Después le dije:
-Tienes ante tus manos, el chip verdadero. Espero que lo cuides muy bien. Ya que Adrián se dará cuenta dentro de media hora que le hemos tomado el pelo. Vámonos.
Yo, iba a subirme al coche de Brais para conducirlo, pero el se paró y me dijo:
-¡¿Qué?! ¡Joder, Leire! Me podías haber avisado. Yo tenía el chip falso. ¿se puede saber que chip le diste?
Patri, que estaba en el coche, en la parte de atrás, comiendo una gran napolitana de chocolate. Ella, escuchaba, como discutíamos. Mientras, ella escucha que le suena el móvil. Rápidamente lo coge. Era Rafa:
-Patri
-¿Rafa?
-Si, soy yo. ¿Dónde estás? Necesito hablar contigo.
Patri, me miró, pero yo no me enteraba de nada, ya que estaba aun discutiendo con Brais.
-Pues, estamos aun en el aparcamiento del colegio.
-¿Por? ¿Hubo problemas? ¿Está bien Vicky?
-Si, tranquilo, Vicky está bien. De echo, ahora mismo, están discutiendo ella y Brais.
-Vale escúchame, estoy yendo hacia el aparcamiento del colegio. ¿En que parte del coche estás?
-Pues en la de atrás, comiéndome una napolitana.
-Vale, atenta, voy para allá.
-¿Pero que vas a hacer?-le preguntó Patri-
-Ya lo verás ahora-le dijo el-
Mientras tanto, Brais y yo, aún seguíamos discutiendo:
-No sé que te pudo pasar por la cabeza, Leire.
-Pues me pasa que El Maestro está en coma a causa de un fuerte disparo de una arma blanca por culpa de Emma.
Brais me miró. Entonces, yo le dije:
-Sólo quiero justicia, Brais.
Brais que me volvió a mirar, me dijo:
-Ya, pero tu no eres superman. O puedes estar en todos los sitios salvando gente y mucho menos vidas.
-Pero ¡¿De que hablas?! Ahora, con todo lo que hemos luchado ¿Te vas a rendir?
Brais, que estaba serio, no me contestaba. Entonces, yo me cabreé y le dije:
-¡No me lo puedo creer! Me vas a dejar tirada.
Mientras tanto, Rafa estaba ya con Patri:
-¿Qué haces?
-me voy a meter en el maletero
-Pues no te lo recomiendo. Si conduce Brais, te vas a marear, pero si conduce, Vicky, tu vida ahí corre peligro.
Los dos se rieron en bajo, para que Brais y yo no los pudiéramos oir:
-Me voy a ir con ella.
-Tu sabes lo que estás haciendo
Rafa la miró y le dijo:
-Pues claro, n puedo permitir perderla, no ahora, que dentro de un mes me voy.
-¿¡Que te vas?!
-Si, me voy, Patri.
-Pero ¿A dónde?
-A Los Ángeles. Allí ahí una buena universidad, y la verdad, es que no quiero irme, pero sólo será por un tiempo. En cuánto acabe de estudiar allí, me vuelvo para aquí.
Patri, se quedó triste. Ya que últimamente, Rafa había sido el único que la había escuchado últimamente. Patri, entonces, le dio un efusivo abrazo:
-Te voy a echar de menos, idiota-le dijo riéndose-
-Yo, también, Doña, penas.
Los dos se volvieron a reír:
-Y ahora, métete ahí, antes de que Vicky se dé cuenta y nos mate a los dos.
Yo mientras seguía decepcionada. Cuándo me estaba yendo, Brais vino detrás mía. Rafa ya estaba en el maletero, escuchando toda la conversación:
-¡Déjame en paz Brais!
-Pero, Vicky, entiéndeme.
Yo me paré y le dije:
-¿¡Que tengo que entender?! Yo acepté ser Leire Sart porque estabas tu. Aunque todo el mundo se empeñaba en decirme que eras un tipo raro y solitario. Cuándo me contaste lo de tu novia que estaba en coma, te entendí, te di mi apoyo y decidí ponerme este nombre por ti. ¡Y ahora me dices que ya te vas a rendir!
-No te dije eso, sólo te dije que es una tontería.
Yo, lo miré y le dije:
-Tontería fue haberte conocido. Eres un cabrón. Por tu culpa, yo no puedo estar con la persona, que yo realmente quiero, por tu culpa.
Brais, me miró y me dijo:
-Lo siento, Leire. Lo siento, pero no puedo ponerte en más peligro.
De repente, suena mi móvil:
-¿Si?
-Eres una zorra
-Vaya, Adrián. Yo también me alegro de verte.
Cuándo dije eso, Brais se sorprendió, pero adrián siguió hablando:
-Mira, como veo que no me tomas nada en serio.
-¿Por qué lo dices?
-Tu sabes perfectamente que el chip que me diste es falso.¡Dónde está el verdadero!
-No sé de que me hablas.
-No te hagas la tonta, Leire. Creo que yo soy la persona menos indicada para que juegues conmigo.
Yo estaba callada escuchando a Adrián, mientras que el me decía por teléfono:
-Leire, nunca debiste dedicarte a esto. Esto, no es lo tuyo...
Yo seguía callada. Brais que estaba a mi lado, estaba escuchando, hasta que yo decidí hablar:
-En una hora nos vemos en el parque. Te propongo el chip verdadero a cambio de que dejes vivir al Maestro.
Adrián que estaba callado, me dijo:
-Muy bien Leire, pero no intentes jugármela si nó, no será sólo El Maestro quien muera. Tu, Rafa, tu amigo Brais, y tus amiguitas.
-En una hora, no lo olvides.
Cuándo le dije eso colgué mi móvil. Lucas le dijo a Adrián:
-No vayas Adrián. Estoy seguro que es una trampa. Te vas a hundir.
Adrián lo miró y le dijo:
-Si yo me hundo, ella se hunde conmigo.
Cuándo le dijo eso, Adrián cogió una pistola y mandó preparar un coche para ir al encuentro dentro de una hora. Lucas se acercó a Emma, que estaba en ese mismo momento al lado de Lucas:
-¡No vas a hacer nada!-le dijo Lucas a Emma-
-Y que quieres que haga. Lo he intentado todo. Aún que sabe que Vicky es Leire, Adrián aún la quiere.
Lucas la miró. Era la primera vez que Lucas escuchaba hablar de esa manera a Emma. Emma, le dijo:
-Adrián tiene razón. Ojalá que se hunda en su propio infierno.
Lucas la miró y le dijo:
-Vámonos, adrián me pidió que le acompañáramos.
Mientras tanto, yo me preparaba para subirme al coche. Brais que se subió de copiloto me dijo:
-¡No vayas! Adrián te intentará matar
-Vaya, pensaba que ya no te importara lo que me pasara.
Patri, que iba detrás, me dijo:
-Oye, Vicky no conduzcas muy deprisa, es que estoy media mareada.
Yo la miré por el retrovisor. Patri había puesto esa escusa, ya que podía pillar a Rafa, metido en el maletero. Brais continuó hablándome:
-Claro que me importa lo que te pase.
Cuándo me dijo eso, arranqué el coche.
Ya habíamos llegado al parque. Había un coche parado. Al lado del coche estaba Brais. Cuándo lo vi, les dije a Patri y a Brais:
-Escondeos.
-Pero, Leire...
Yo no dejé que acabara y le dije:
-Brais, si de verdad quieres ayudarme, quédate aquí quieto y no hagas nada, aunque las cosas se pongan feas.
Yo preparaba mientras, mis pistolas, que las llavaba en la bota. El chip verdadero lo llevaba en la mano. Me bajé del coche. Hacía aire. Ese aire, conseguía mover mi voluminoso pelo ondulado y largo.
Adrián, ya me había visto. Ya cara a cara con el lo miré fijamente. Los dos ya estábamos frente a frente. Los dos bien sabíamos que nos necesitábamos. Ya que el quería recuperar el chip y yo quería salvar El Maestro. Sabía que podía matarme, pero eso ahora no me importaba mucho...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario