domingo, 31 de enero de 2010

leire Star 17º Nadie esta ya seguro

Fui con cuidado. Ya estaba subiendo las escaleras. Ya estaba transformada en Leire Sart. Sólo faltaba un pequeño detalle. Tenía que quitarme las lentillas marrones, pero no lo iba a hacer... por el momento...ya que me las guardaba para que, Adrián picara.


Tenía que ir con mucho cuidado, después de haberle dado un puñetazo a Lucas y dejarlo en el suelo correría mucho peligro si continuaba aquí, pero tenía que hacerlo. En mi bota, en el pié derecho,(debajo de la navaja que llevaba) estaba el verdadero chip, para que no se lo pudiera quitar a Brais, o fuera a la organización. Como decía antes, tenía que tener ojos hasta en la espalda. A estas alturas, Lucas ya estaría medio despierto, pero aún medio atontado, y estaría poniéndose en contacto con Adrián. Ahora ya nadie puede estar seguro en el colegio.

Cada vez que sentía algún ruido por muy pequeño o insignificante que se tratara, tenía que ir con muchísimo cuidado, ya que Adrián aprovecharía cualquier instante o cualquier despiste mío para atacarme, pero no para matarme, ya que aunque lo niegue, aún sigue enamorado de mí, y eso no se puede ocultar, os lo digo por experiencia.



Ya había subido todas las escaleras. Ya estaba en el segundo piso, dónde estaba Brais, intentando salvarme la vida por enésima vez. A veces tengo la sensación de que me porto como una mandona con el, sólo por hacerme la dura, pero la verdad es que yo no soy así.

Me dispuse a acercarme, cuándo, de repente, aparecen Lucas y Adrián hablando. Bueno, hablando agitadamente. Lucas tenía un hematoma en la cara, a causa del fuerte puñetazo que le diera hace apenas 15 minutos. Yo me escondí en un rincón de la sala de informática, que por cierto estaba toda destrozada. Parecía como si la destruyeran para buscar algo. Y yo ya sabía para que. Lo que buscaban es el chip, que tengo en mi poder. Quien tenga el chip en su poder, puede controlar todas las máquinas de todo el mundo, y no para buenas causas, si nó para cosas malignas. Además quien lo tenga le da como el poder de convertirse en más fuerte por eso yo ahora me encuentro con mucha más fuerza. Ya que llevo el verdadero chip en mi bota derecha, con la pistola. El chip falso, lo tiene Brais guardado e n la maleta que lleva.

Yo me acerqué con mucho cuidado para ver si ya se habían ido, pero no, aún seguían allí:

-¡¡¡Pero como permitiste que te dejara así la cara!!!-le dijo Adrián a Lucas muy enfadado

-¿Y que quisieras que hiciera? Me pilló por sorpresa-le contestó muy agitado-

En esos momentos, acababa de venir Emma. Adrián la miró. Ella le sonrió, pero después miró para Lucas y se sorprendió:

-¿Pero que te pasó?

Lucas hizo un bostezo y empezó a andar hacia la sala dónde estaban todos:

-Parece que Leire Sart le cogió por sorpresa-le dijo Adrián a Emma-

Emma se sorprendió y Adrián le volvió a preguntar:

-¿Sabéis algo de Leire Sart?

Emma le contestó:

-No, no sabemos nada

Adrián se llevó las manos a la cabeza y le dijo muy enfadado:

-Estáis seguros. Seguro que no la vísteis.

-Es posible que no se haya transformado aún en Leire Sart-le dijo Emma-

Adrián miró para ella y le dijo:

-Posibles son muchas cosas, pero si no estuviera tranformada en Leire Sart no le daría semejante golpe a Lucas.

Emma miró a Lucas que aún se encontraba cerca de ellos. Emma, que tenía entre sus manos un pañuelo de hielo, le ayudó a curárselo. Adrián les miró y les dijo:

-Tenez mucho cuidado. Leire puede estar hasta encima del tejado. Además no os olvidéis que no la podemos tener de enemiga, no todavía, ya que tiene el chip en su poder, y ahora es ella la que manda en nosotros.

Lucas se qujó por como Emma le pudo el hielo en la car. Adrián se dio media vuelta y empezó a andar diciendo:

-¡Habeces tengo la sensación de que estoy rebajando con unos principiante!

Yo, que aún me encontraba detrás de la puerta de la clase de informática, me reí por primera vez de un comentario de Adrián:

-¡Venga Vámonos!-le dijo Emma a Lucas muy cabreada-

-¡No hace falta que me hagas de niñera!-le dijo también el muy cabreado-

-Ya, pero que te haga de niñera creo que es un favor. ¡Mira como te dejó la cara! ¡Que sólo tiene trece años!

-Va a cumplir catorce años

Emma se rió:

-Por favor, eres patético...

El le cogió el hielo de golpe de la mano y le dijo muy enfadado:

-¡¡¡Me cogió desprevenido, vale!!!

Emma, que fue detrás de el, seguía riéndose.

Mientras tanto, yo salí de mi escondite. Miré para los dos lados si venía alguien y me dije yo misma, ‘Vía libre’.

Después de esto llamé a Brais:

-¡Disculpad!-dijo Brais, que estaba intentando soltar un rollo, para entretenerlos:

-¡Por fin Leire! ¿Dónde estás?

-Ahora no puedo hablar mucho, pero ten cuidado, los chico malos van para ahí

-¿Cómo lo sabes?

Cuándo me dijo eso, yo le colgué, ya que me tuve que escondes, ya que venían más hombres de Adrián:

-¡Leire, Leire!-decía aún Brais por el teléfono-

Todos estában mirando para el. Ya se le habían acabado todas las excusas. Mientras tanto, Rafa, que estaba sentado al lado de Patri, le dijo:

-Vicky, que está, ¡Salvando el mundo!

Patri, le miró y le dijo:

-No sé de que me hablas.

Patri miró otra vez para Brais, que aún seguía diciendo estupideces. Rafa también miró para Brais, después siguió preguntándole a Patri medio enfadado y a la vez preocupado:

-¿Por qué me mentíste?

-A que te refieres-le preguntó Patri-

-De cómo se conocieron Brais y Vicky

Patri lo miró y le dijo:

-Yo no te he mentido

Rafa, ya harto de que le tomara el pelo Patri, le dijo levantando un poco la voz:

-¡No te hagas la tonta! Tu bien sabes a de lo que me refiero.

Patri lo volvió a mirar seria y el le dijo:

-Brais y Vicky no se conocieron por casualidad, ya que trabajan juntos, por eso siempre Vicky está con el.

Patricia lo miró muy seriamente. Después le hizo una seña de peligro a Brais, sin que Rafa se diera cuenta. El continuó hablando:

-Bueno, o mejor dicho, Leire Sart ¿No?

Patri, esta vez ya no sabía que decir ni que hacer. Rafa ya lo sabía todo. Por eso lo único que se le ocurrió preguntarle era:

-¿Cómo lo descubriste?

Rafa, puso cara de cabreado. Cuándo se iba a levantar Rafa de su sitio, Brais cogió la pistola que llevaba escondida y dijo en alto:

-¡Que nadie se mueva!

Todos, al ver la pistola, empezaron a gritar. Rafa, que aún seguía de pie, lo miró con cara de desprecio:

-No os preocupéis, no os voy a hacer nada. Soy agente secreto. Bueno, creo que me conocerán mejor. Soy la mano derecha de Leire Sart.

Cuándo dijo ‘Leire Sart’, todo el mundo dejó de gritar:

-Perdonad, que me presenta así, pero aquí corren todos un gran peligro. Por el colegio anda una banda que llevamos detrás de ellos desde hace año y medio, bueno la organización. Ya que gracias a Leire sart, que hace meses que trabaja con nosotros, hemos avanzado mucho, y estamos a punto de atraparlos. Ya no les puedo decir nada más.

Cuándo Brais dijo eso, se olló un disparo. Era en la puerta, la habían disparado con una pistola:

-¡Joder, Brais! Tu eres así de manitas para cerrar todas la puertas.

-Cuándo dije eso, todo el mundo me estaba mirando. Principalmente los chicos, ya que de mi se había dicho que tenía un cuerpo diez(menos mis enemigas. Ellas me decían que tenía las piernas muy delgaditas y que podería tener anorexia, pero ni caso ya que a palabras sordas, oídos sordos).

Yo eché un vistazo, y vi a Rafa que todavía seguía de pié. Después de verme, se sentó en su silla, empujado por Patricia:

-¡Vaya! ¿Dónde estabas? ¿Por qué me colgaste? Y vaya modelito, que pasa que no tenías otro.

Yo le miré y le dije:

-¿Quieres que te responda a todas las preguntas? Y deja de estar tanto controlándome, que ya te pareces a mi madre...

Cuándo dije eso, pensé que todo el mundo se reiría, pero no, seguían callados. Entonces, Brais, continuó hablando:

-Seguro que todos quieren salir bien de aquí.

Todos se miraron y asistieron con la cabeza:

-Pues entonces, tenéis que colaborar con nosotros ¿De acuerdo?-les dijo Brais-

Yo, estaba aún lado, con mi típica cara de ‘Por favor, siempre le tiene que estar dando explicaciones.’

Como estaba al lado de la ventana, vi como empezaban a subir hacia el piso de arriba. Mientras tanto, sacaba otra pistola, más , mientras que todos lo miraban sorprendidos. Yo me dirigí hacia la puerta, y la cerré de golpe:

-¡Leire, Leire, Leire! ¿A dónde va?-me llamaba Brais-

De repente entran, con un fuerte golpe en la puerta, Emma, seguida de Lucas. Después, cuándo ya tenían rodeado a Brais, entra adrián, Brais empieza a reír y le dice:

-¡Vaya, ya me extrañaba que estabas tardando mucho!

Lucas, le pegó(ya que lo tenían agarrado)., después, Lucas le dijo:

-¡Menos cachondeo! Que estáis, tu y tu amiguita Leire, metidos en un buen lío.

Brais, se volvió a reír y le contestó:

-Por eso tienes ese golpe en la cara.

Lucas, se calló. Cuándo le iba a pegar un puñetazo en la cara, Brais se la torció, haciéndole quedar en ridículo:

-No entendéis nada, ¿Verdad? Si Leire te hizo eso cuándo estabas despistado... Imagínate que te puede hacer, cuándo la tengas, frente a frente...

Lucas, miró fijamente a Brais. Emma lo apartó y le dijo:

-A ver, ¿Nos vas a decir dónde está la rata?

Brais, se volvió a reír y le dijo:

-Que yo sepa, la única rata que ahí aquí, eres tu. Además, eres tu, quien intenta cada día parecerte a ella.

Emma, le miró. Adrián la empujó, se acercó a el y le dijo en bajo, ante la atenta mirada de Rafa:

-Creo que e tenido suficiente paciencia con Leire. Sólo quiero negociar con ella. Tiene algo que me pertenece.

Brais le miró y le dijo:

-Ya, pero Leire no quiere hablar contigo

-Sólo quiero el chip. Además tengo algo a cambio que le podería interesar-le dijo Adrián a Brais-

-Y ¿Cómo estás tan seguro?

Adrián se rió y les dijo:

-¡Desatazlo!

Emma y Lucas se miraron y Lucas le preguntó:

-¿Seguro?

-¡¡¡Es que no me habéis oído!!! Ponezlo con toda esta pandilla. Esperaremos, a que aparezca la superheroína más guay de todos los tiempos.

Mientras tanto, yo estaba, muy cerca, escuchando todo, gracias a que Patri, me había llamado y me había permitido oír todo. Ahora tenía que andar con más cuidado todavía...

Emma estaba sentada al lado de Adrián. Ella intentó hacercarse a el, pero Adrián la rechazó. Emma se cabreó se levantó del banco de dónde estaba sentada y le dijo en alto:

-El Adrián que yo conocía, no se sentaba a esperar para que aparecieran sus enemigos...

Adrián le contestó de malas maneras:

-¡Te puedes callar de un maldita vez!

Emma, que hizo un gesto con la cabeza dijo:

-Claro ¡Porque aún sigues enamorado de ella!

Cuándo dijo eso, Rafa los miró. Emma se dio cuenta y le dijo:

-Si, Rafa. Me dejó por tu queridísima Vicky, pero claro, si no fuera por mi, aún no descubriría que su querida Vicky, era también su enemiga.

Adrián, cansado ya de sus tonterías le puso por segunda vez una pistola en la cabeza. Cuándo le puso la pistola en la cabeza, todos empezaron a gritar. El empezó a hablar como si no hubiera nadie mirándoles:

-¡Ya estoy muy harto de ti, demasiado! Sabes perfectamente que no te dejé por Vicky, ya que me gustábais las dos. Lo que pasaba tu bien lo sabías, que eres insoportable, que estás loca muy loca, demasiado loca... ¡Creo que deberías ir aun sicólogo, estás muy mal!

Cuándo Adrián iba a abrir la puerta, Emma le siguió y le gritó:

-¡Pero acepta que no haces nada porque aún la quieres!

Adrián, en ese momento se cabreó tanto que le gritó:

-¡¡¡Y que quieres que haga paranoica!!! ¡¡¡Te recuerdo que ella tiene el chip!!! ¡¡¡Y que no podemos atacarla!!!

Yo que me encontraba detrás de la puerta, vi como uno de los hombres de Adrián me veía. Me pegó por detrás sin que yo me diera cuenta, pero por suerte reaccioné a tiempo ya que cogí la pistola silenciadora y le disparé. El hombre se calló. Yo me levanté y me fui, pero antes le dejé un pequeño regalito. Mis lentillas marrones, para que se enteraran que Leire Sart ya estaba en acción.

Cuándo me iba a ir, otro de los hombres de Adrián, me vió y empezó a correr detrás de mí. Yo le iba poniéndole obtáculos para que no me pudiera atrapar. Le moví una mesa para que se tropezara. Después le ‘cogí prestado’ a uno de los niños pequeños(que iba a refuerzo a una clase cercana) su patinete, así pude irme con más prisa. El hombre de Adrián se rindió de atraparme en persona, pero no de contarle a adrián, que yo estaba cada vez más cerca de el.

El primer hombre que me había atacado, le estaba dando ya mis lentillas, Rafa se empezó a preocuparse por mí. Patri se dio cuenta y le dijo:

-Tranquilo, no le harán nada, ella es Leire Sart.

Aunque el sabía que Patri le había dicho esas palabras para tranquilizarlo, el aún seguía muy preocupado, por eso le dijo en bajo a Patri:

-No me puedo quedar aquí, sentado, con esta banda de locos, esperándo a que la maten. No puedo permitir eso.

-Pero tu que cres, que yo no estoy igual que tu.

-Tu verás lo que haces, pero yo voy a salir a buscarla.

-¡Pero estás loco! No ves que si escapas te matarán. Mira Brais, el es como Leire, y mira, lo tienen atado. Rafa miró para Brais. Brais miró para el, pero no se miraron con odio, todo lo contrario.

Lo que pasa es que Patri estaba muy equivocada, ya que Brais, tenía una navaja y se estaba intentando desatarse, bueno en realidad ya estaba desatado. Sólo estaba esperando el momento para poder escapar y salvar a todos. De pronto aparece el segundo hombre de adrián y le dice:

-Jefe, he visto a Leire Sart. De echo me atacó. Yo la seguí, pero me puso una mesa en medio para que yo no pudiera seguirla.

-Joder! ¡Haber escucharme, ahora tenemos que tener mucho cuidado, ya que ahora está transformada en Leire Sart!

Cuándo estaban hablando de eso, Brais, tiró la silla dónde lo tenían atado y sacó su pistola y dijo:

-¡Quietos!

Adrián miró para atrás:

-¡Baja la pistola! Sólo queremos negociar con Leire sobre el chip...

Rafa, aprovechó la oportunidad, para ayudar por primera vez a Brais. Mientras Brais apuntaba a Adrián y a los suyos con una pistola, Rafa mandaba levantar a todos para que escaparan. Cuándo iban a abrir la puerta, yo doy un fuerte golpe, que hace que la puerta se rompa. Rafa me mira. Yo lo miro y le digo a todos:

-Vega saliz ya...

Rafa, que va detrás mía, mientras que yo me dirigía a Adrián diciéndole:

-Así que querías negociar conmigo. Pues aquí me tienes.

Adrián me miró y me dijo:

-¡Devuelve el chip!

-Aquí tienes-le dije yo-

No penséis que le estaba dando en estés mismos minutos el chip verdadero, si nó el falso. Y parece ser que ha picado...

Cuándo le di el chip falso, Adrián lo mira bien y llama a Lucas. Entonces, yo le digo:

-Que pasa... ¿No te fías de mi?

Adrián, se rió y me dijo acercándose a mí:

-Como quieres que me fíe de ti, si me engañaste.

Yo me reí. El mientras, continuó habándome:

-Estuve saliendo con una chica que creía que pasaba desapercibida para todos, pero no. Resultó ser más lista que yo. No me di cuenta que tu, era mi peor enemiga, la que mató a mi padre.

Cuándo dijo esas últimas palabras, yo me puse seria. El, que ya estaba saliendo por la media puerta que había roto con una patada(con el chip falso incluido), le llamé:

-¡Adrián!

El se giró y me dijo:

-¡Tu ganas, Leire Sart! Con chip o sin chip, eres más poderosa que yo, más fuerte.

Cuándo me dijo esas palabras, mandó a todos salir. Salieron algunos primero. Después, antes de que Adrián se fuera me dijo:

-No voy a decirte que fue un gusto tenerte como enemiga, pero espero que ya no te vuelvas a meter en mis asuntos.

Cuándo me dijo eso salió. Detrás de el iba Emma, que me puso cara de ‘adiós, pesada’. Yo me volví a reír ante la atentas miradas de Brais y de Rafa, que estaban a mi lado.

Emma que alcanzó a Adrián cuándo estaban en el coche le dijo:

-Oye, ¿No te irás a tragar el cuentito de que ese chip es el verdadero? ¿Verdad?

Adrián miró para el chip. Después miró para Emma y le dijo:

-Oye, lo que te dije antes va enserio, vete aún sicólogo de verdad que lo necesitas.

Lucas, que reencontraba al lado de Adrián en ese momento le dijo:

-Adrián sabes que yo siempre te he hecho caso en todo, pero creo que Emma tiene razón esta vez.

Adrián miró a Lucas y le dijo:

-Ya lo. Este chip es falso...

Lucas y Emma se quedaron sorprendidos:

-Y todo eso que le dijiste que era mejor que tu-le dijo Lucas-

Adrián se rió y dijo:

-Conociéndome bien. Yo nunca le diría eso a nadie. De momento, nadie va a poder a estar a mi altura.

-¿Y que vamos a hacer con este chip falso?-le volvió a preguntar Lucas a Adrián-

-Pues le vamos a dar dónde más le duela.

Lucas y Emma se miraron. Adrián por fin lo dijo:

-Quiero acabar con mis propias manos con El Maestro.

Emma, sacó su risa más maquiavélica y le dijo:

-¡Quieres que vaya contigo?

Adrián la miró y le dijo:

-Dije que lo quería acabar con mis propias manos, no necesito ninguna niñera.

Al decirle eso, adrián se fue, quedando solos Emma y Lucas. Emma que aún se sentía insignificante ante Adrián le dijo a Lucas:

-Que se prepare Leire Sart y su amiguito Brais, ya que, lo peor aún les está por llegar...

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