Ya yo subida en la primera rama del árbol, di un salto y ya estaba en el tejado. Anduve con cuidado, para que no pudieran oír mis pasod. cuándo de repente, Brais me hace una señal. Yo miré para abajo:-¡Mierda!-dije yo-
Seguro que os preguntáis el motivo. El motivo era que habían salido al recreo antes de tiempo. Ví a Patri que parecía desesperada por buscarme, pero no la podía llamar, ya que a su lado estaba Rafa. Brais se escondió y yo me tumbé boca para abajo para que no me pudieran ver. Brais, seguí llamándome desde abajo. Yo me acerqué disimuladamente y le lancé la cuerda. Sin querer en vez de tirársela en las manos, se la tiré hacia su cabeza. A el parece ser que no le gustó mucho que yo se la lanzara así, pero si se la lanzara mejor correría el riesgo de que me vieran. Até la cuerda hacia una rama que parecía bastante fuerte y yo empecé a tirar fuerte para que pudiera subir. La verdad es que no hizo mucha falta que le ayudara mucho ya que dio un salto y ya estaba conmigo en el tejado. No le dio tiempo a desatárse la cuerda, cuándo yo le tiré por ella e hice que se pusiera igual que yo acostado y boca para abajo. Cuándo ya estábamos así los dos me dijo:
-Muchas gracias, eh Vicky, casi me arrancas la cabeza.
Yo le miré y le dije:
-Que quieres ¿Que llamemos a una ambulancia?
Yo me iba levantando lentamente para ir acercándome hacia la ventana dónde estaba la señorita Catalina. Brais, aún seguí hablándome:
-Pues por lo menos estaría bien que me dijeras un ‘lo siento’ o ‘No quería hacerte daño’ o ‘No volverá a pasar’...
Yo le miré. El me miró y me dijo:
-¡¿Qué?! La gente normal suele decir eso.
-Ya, tu mismo lo dijiste, al gente normal. No creo que a una adolescente de mi edad le pasen estas cosas que me pasaron estos últimos meses.
Cuándo dije eso, Brais se calló durante un instante. Después continuó hablando:
-¿Por qué no me dijiste que en tus ratos libres eres cantante?
Yo le miré y le dije:
-¿Quién te lo dijo? No sé para que pregunto, si ya sé que fue la bocazas de Patri
-No, no le eches la culpa a ella, además desconocía esa faceta tuya.
-Pues ya ves, también ahí muchas cosas que tu desconoces de mi.
El se rió. Ya que se dio cuenta de que esa misma frase me la había dicho hace tan sólo unos instantes. Estaba contento ya que yo empezaba a considerarlo no sólo un compañero de trabajo, si nó como mi mejor amigo:
-Me gustaría oírte cantar.
-¡Mierda!
-Bueno, no tienes porque tener vergüenza, ya que...
-No, no es eso, idiota.
-Hombre, gracias por llamarme idiota. Ya había pasado media hora sin que me insultaras...
-No es eso-le dije yo-Mira hacía allí
- Es Adrián, ¿Pero que hace ahí?-me preguntó Brais-
-Pues imagínatelo, nada bueno...
-Hola, Patri-le dijo Adrián-
Rafa, que estaba con ella en ese momento le preguntó:
-¿Lo conoces?
Patri, estaba callada:
-Venga, Patricia, no le mientas al chaval. El pronto tiene que saber toda la verdad
-¿De que verdad está hablando?-le preguntó Rafa a Patri-
-No, te tengo miedo, Adrián...-le respondió ella-
-Vaya, parece que tu amiguita Vicky te aprendió ha defenderte así
-¿Vicky?-le dijo Rafa a Adrián- ¿De que la conoces?
-¡Vaya!-le dijo Adrián a Rafa- A estas altura, todo el mundo conoces a Vicky
Rafa se sorprendió, pero Patri antes de que Rafa le preguntara quien era ese tal Adrián que no paraba de preguntar por mí, ella le dijo:
-¿Qué quieres?
-Saber dónde se esconde
-Perdona, pero Vicky, no se está escondiendo, y mucho menos te tiene miedo-le dijo patri-
-No, de eso no me cabe la menor duda. Es más tengo la sensación de que me está tomando el pelo, y eso no me gusta...
Rafa, notó que Patri estaba demasiado tensa:
-¿Hay algún problema?-le preguntó Rafa a Patri mirándo a Adrián-
-No, no ninguno-sonrió ella-
A Patri se le notaba mucho que esa risa que había puesto era más que falsa. Adrián continuó hablando:
-El problema lo tendremos como no me llame.
Cuándo dijo estas palabras, se fue andando. Patri se asustó bastante, ya que nunca había visto así a Adrián. Rafa, se acercó a ella y le preguntó:
-¿Estás bien?
-Si, si. Estoy bien-le dijo ella con la mirada un poco perdida-
-¿Quién era ese tipo? ¿Y porque preguntaba por Vicky? ¿A que verdad se refería?
Patri, que ya se había recuperado del susto le respondió:
-Boh! ¡Nada!
Rafa, cuándo le dijo eso, no le creyó. Aunque hacía muy poco tiempo que conocía a Patri, sabía cuándo mentía:
-Seguro que no pasa nada-le volvió a preguntar el-
-No-se rió con una sonrisa muy falsa- Lo que pasa es que es el ex novio de Vicky. Mira que yo ya le dije desde el principio que no saliera con el, pero no me hizo caso y ahora pasa lo que pasa...
Rafa no la dejó acabar:
-¿Ex novio?
Cuándo Rafa dijo esas palabras, Patri pensó:
‘Tengo que localizar a Vicky y a Brais’
Mientras tanto, Brais y yo aún estábamos en el tejado, esperando a que la gente que había en el patio se fuera o se despistase un poco. Cuándo parecía que nunca se iban a ir, un profesor empezó a llamar a todos:
-¡Joder!-dije yo-
-¿Qué pasa?-preguntó Brais-
-Pues que van a entrar dentro del colegio
-¿Y eso porque?-me volvió a preguntar Brais-
-Pues no lo sé, pero como no nos demos prisa, Adrián nos llevará ventaja y la vida del Maestro correrá cada vez más peligro.
Dicho y echo. Cuándo le dije esas palabras bajamos de un salto para bajo. Ya estábamos en el suelo. Yo me dispuse a abrir la puerta de atrás para poder entrar dentro. Cuándo de repente oigo unos ruídos muy raro, mejor dicho eran gritos. Venían de la parte de abajo, de la biblioteca. Yo me acerqué para ver lo que pasaba, cuándo Brais me llama:
-Vicky, pero que haces, ven aquí, es muy peligroso-me dice en un tono muy bajo-
Yo, cómo siempre no le hice caso y me acerqué. Al principio no se veía nada. Sólo veía aun hombre fuerte con mucho músculo que estaba como vigilando a que no entrara nadie. Cuándo pensaba que me iba a descubrir me eché hacia atrás, pero por suerte no consiguió verme. Mientras, Brais, me hacía gestos para que subiera junto de el. Yo pasé de el y me volví a acercar para mirar. Sabía que era demasiado peligroso, ya que no sabía de quién se trataba. Cuándo de repente le veo al hombre fuerte que vigila un tatuaje en el brazo. El mismo tatuaje que tenía uno de los guardaespaldas de Franciscobik, el padre fallecido padre de Adrián. A los pocos minutos, veo que era Lucas. Parecía que estaba torturando a alguien. Me acerqué otro poco más... y cuál es mi sorpresa que veo a la señorita Catalina atada en una silla. Yo me quedé fría, mientras que Brais seguía llamándome. Sólo alcancé escucharles que preguntaban por mí, no por Leire Sart, si nó por Victoria lagos. Cuándo escuche mi nombre me escondí. Miré para la pared. Después miré hacia a Brais, que ya parara de llamarme. Respiré ondo y me dispuse a ir hacia dónde estaba Brais. Cuándo ya llegué junto a el me preguntó:
-Pero Vicky ¿Qué hacías ahí? Ahora mismo no nos podemos separar el uno del otro. No ves que es muy peligroso.
-Tienes razón-le dije yo-
Cuándo le dije eso, el se sorprendió. Después, yo miré para el y le dije:
-Por eso, a partir de hoy no me vuelvas a llamar por mi nombre. Llámame Leire Sart...
El me miró sorprendido:
-Pensaba que no te gustaba que te llamara así
-Ya, pro es que ahora, como tu bien dijiste es muy peligroso...
Al decirle eso empecé a andar. El me preguntó:
-Bueno, tendremos que conseguir algo para taparle los ojos a la señorita Catalina
-Creo que eso va a ser imposible, Brais.
Brais me miró y me preguntó:
-¿Por qué? El plan es peligroso con adrián estando en el mismo sitio que nosotros, pero tu conoces este colegio como la palma de tu mano, así que creo que les llevamos ventaja.
-Te equivocas. Parece ser que Lucas nos leyó el pensamiento. Tienen a Catalina atada en la biblioteca...
-¿Y Adrián?
-No hay ni rastro de Adrián-le dije yo-
-Entonces, eso quiere decir que no está aquí.
-No-le contesté yo- lo que quiere es que nosotros pensemos que el no está aquí, pero está más cerca de nosotros. Más de lo que tu te puedas imaginar...
Pasaron unos cuántos segundos. Yo estaba callada, ya que tendríamos que cambiar de planes completamente:
-Brais, tengo un plan para librarnos definitivamente de Adrián...
Cuándo le dije eso, el estuvo muy atento a mis indicaciones.
En el piso de arriba, ya todos los cursos de la E.S.O. se disponían a entrar para que la profesora catalina, les hablará, de su futuro. De que les gustaría estudiar. Y de lo más importante. Cuáles son nuestros sueños:
-Oye, Leire, no sé si esto va a funcionar. Es que esto es muy complicado par mí.
-¡Vaya! Hay algo en el mundo, que Brais no puede hacer...-me burlé-
-No, te rías, pro no sé...
-Brais, tranquilo , vale. Todo va a salir bien. Yo volveré pronto. Sólo necesito hacer unas cuántas cosas. Y por cierto, cuidame a Patri y a las chicas vale.
Cuándo yo me iba ya corriendo, Brais me llamó, yo me paré y miré hacia atrás:
-¡Ten cuidado!
Yo le sonreí y le dije:
-¡Lo tendré!
Después de que me dijera eso, yo me fui corriendo.
Brais se disponía a subir las escaleras. Ya arriba miró para los dos lados y comenzó a andar, con la maleta de la señorita Catalina, que habíamos cogido de la clase. Cuándo el ya se había acercado a tdos los alumnos y les dice:
-¡Venga! Id sentándoos.
Le hicieron caso todos, menos un chico y una chica. La chica no podía despegarse del móvil. Y al chico no le veía la cara, ya que estaba atento a la posible conversación de la chica:
-Por favor, chicos, la señorita Catalina no pudo venir. Yo soy su subtituto hoy. Por favor entrad al salón...
Cuándo la chica le dijo:
-Si, sólo un momento. Es que estoy intentando localizar a una amiga...
- No, lo siento, pero no puedo esperar.
-Ya, pero...
Cuándo la chica se dio la vuelta:
-¿¡Brais?!
-¡Patri!-le dijo Brais-
-Se puede saber ¿Por qué vas a si vestido? ¿Y que es eso de subtituir a la señorita Catalina? Si a la mañana nos dio clase. ¿Dónde está Vicky? No me coge el móvil.
Brais, saca de su bolsillo mi móvil, ante la mirada atenta de Rafa:
-Lo siento, es que como está en silencio no lo escuchaba.
Patri lo miró y le dijo:
-Brais, ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué tienes tu el móvil de Vicky? ¿Dónde está?
Rafa, seguía escuchando la conversación muy atento. Cuándo de repente se acuerda del primer encontronazo que tuviera con Brais hace unas cuantas semanas:
-Tu eres Brais ¿No?-le dijo el-
-Si, y tu Rafa-le contestó Brais-
-Aun no dijiste dónde está Vicky-le dijo rafa con tono de enfadado-
-Ya, pero creo que a ti eso no te importa.
Rafa ya se había acercado hacia el para pegarle, y Brais ya no era menos, que ya había soltado la maleta para defenderse y volverle a pegar, como la última vez. Suerte que estaba allí estaba Patricia para separarlos:
-¡Parad ya! Creo que aquí no es la hora ni el lugar de pelearse .O que ,queréis montar un escándalo como de la última vez.
Patri les hizo recordar, el primer y último encuentro que tuvieran. Cuándo, Patri se encontraba entre el medio de ellos dos, Rafa decide entrar en el salón, quedando solos, Patri y Brais:
-¿Dónde está Vicky?-le volvió a preguntar Patri a Brais-
-Tranquila, está bien-le contestó el-
Brais, se disponía a entrar en el salón, cuándo Patri le detuvo y le dijo:
-¡No me pidas que esté tranquila! ¿Cómo cres que no pueda estar tranquila? Una panda de locos la está persiguiendo para matarla, sólo por un maldito chip. Y me pides que esté tranquila. Mira, Brais, como no me digas dónde está iré yo misma a buscarla.
-No le va a pasar nada.
-Si, si. Claro, se me olvidaba que ella es Leire Sart y todo eso, pero ella es sólo una. Sabes que el colegio está rodeado de todos los hombres de Adrián-le dijo Patri-
-¿Y Adrián?-le preguntó el-
-No lo sé, no lo ví.
-¿Los vió alguien?-le preguntó Brais-
-No, por el momento, pero dentro de media hora ya lo sabrá todo el colegio. Y con eso me refiero también al secreto de Vicky.
Mientras, Patri y Brais, seguían discutiendo, Rafa se encontraba detrás de la puerta escuchando toda la conversación. ¡Había escuchado todo! Rafa ya sabía que yo era Leire Sart, la superheroína más buscada de toda la ciudad, pero en vez de cogerme rabia por que yo le había mentido, se preocupó por mi, ya que el amor que sentía por mi era demasiado fuerte como para que se rompiera:
-¡Me vas a decir de una vez dónde está Vicky!-le decía cabreada Patri a Brais-
-¡Que no lo sé! Ella no me dijo dónde iba-le contestó Brais- Y ahora entra. Es muy peligroso que esteamos fuera. Adrián ha secuestrado a la señorita Catalina, y yo tengo que cubrirla.
Patri, se calmó y decidió entrar. Cuándo entró, se dio cuenta de que Rafa, había estado escuchando toda la discusión:
-¡Mierda!-se dijo para si Patri-
-Buenos días. En esta hora la señorita Catalina no ha podido venir, pero yo hoy, la voy a subtituir...
Mientras tanto, yo me encontraba en el baño. Había cerrado la puerta con el pestillo para que nadie ajeno pudiera entrar. Miré en todos los baños por si había alguien y no, no había nadie. Estaba yo sola. Me acerqué al espejo. Cogí la punta de mi pelo y lo tiré, apareciendo la larga melena ondulada de Leire Sart. Me puse de ropa unos pantalones muy ajustaos con botas, dónde metí en el pié izquierdo una navaja y en el otro una pistola. Después me puse un top negro( como toda mi ropa), dónde permitía verse mi trabajada barriga. Me puse una mini chaqueta y salí del baño. Primero miré para los lados por si venía alguien. Nada, no venía nadie. Iba a salir, cuándo veo a Lucas dirigiendo a un grupo. Me detuve y esperé a que se fueran. Lucas miró para los lados haber si me podía encontrar. Cuál va a ser su sorpresa que al darse la vuelta me encuentra a mi. Antes de que pudiera reaccionar, le di un puñetazo bien fuerte que hico que se desmayara del impacto. Se calló al suelo inconsciente. Yo, le quité la arma que llevaba encima y la utilicé para poderme proteger por si en el camino encontraba a alguien...
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