miércoles, 6 de enero de 2010

Leire Star 15º Ahora, yo mando aqui


Brais, aún no se podía creer nada... El se preguntaba como había descubierto para que servía en realidad el chip. Mientras, que al otro lado del teléfono, Adrián seguía amenazándome. Patri y Rafa ya habían acabado de hablar de mí. Cuándo me descuidé, Patri ya estaba a mi lado y al de Brais:


-¿Qué pasa, Adrián? – le dije yo en tono sarcástico-¿te has quedado callado? ¿O que?

-Leire, mira-habló con un tono más amable de lo habitual- he estado pensado que tendríamos que vernos. Ya que si los dos nos estamos continuamente esperando a pelearnos, pues todo puede salir muy mal, y que gente a la que queremos, lo pague por nuestra culpa.

Emma y Lucas, mirában a adrián con cara de sorprendidos. En especial, Emma, ya que ella sabía muy bien, que Adrián no se atrevía a hacerme nada, ya que aún seguía enamorado de mí. Eso a Emma la volvía loca, por eso cada día, para volver a reconquistarlo, se vestía con los ajustados vestidos de cuero que o siempre me pongo para salvar al mundo.

Adrián, aún seguía negociando a través del teléfono conmigo. Emma, que no puede soportar comome hablaba, salío del coche. Lucas, se dio cuenta. Iba a ir detrás de ella, pero Adrián lo detuvo:

-¿Qué me dices, Leire? Porque no quedamos, cuándo salgas del cole...

Yo noté que cuándo dijo la palabra ‘cole’, se burlaba de mi. Entonces yo no fui menos, para burlarme de el:

-¿Y como sé que no es una trampa?

Brais, mirába para mi, haciéndome gestos, de que no podía ir. Patri lo mirába y lo tranquilizaba. Bien sabía que me podería cabrear:

-Porque yo sé porque tus ojos son verdes pistachos.

Yo me quedé callada, pero a la vez sorprendida, al igual que Brais y Patricia, que lo habían escuchado. Entonces cogí aire y le dije:

-Ya, pero es que la última vez que nos vimos intentáste matarme, ¿Cómo sé que ahora eso no va a pasar?

-Bueno, te recuerdo que tu, me engañaste para robarme el chip...

Yo me reí y el me dijo:

-¿Qué me dices Leire?

-Que si

Cuándo dije eso, Patri y Brais se miráron. Brais sabía que no estaba de acuerdo, pero Patri esta vez, tampoco lo estaba:

-Quedamos dentro de cindo horas-le dije yo-

-Muy bien, pero que no se te ocurra jugar mela, porque si nó tendré que hacer una llamadita para que eliminen Al Maestro...

-Que me estás ¿Amenazándo? Te recuerdo que eres el menos indicado para amenazarme, sabes que en cualquier minuto, puedo destruir el chip. Además que si antes, podía contigo. Ahora, aún poderé más.

Adrián se calló y me dijo:

-¿Sabes dónde está el parque de la Ávena?

-Si

-Pues allí te espero.

Yo me reí y el me avisó:

-Mucho cuidado con jugármela, Leire, o no sabes de lo que soy capaz de hacer. Aún no se me olvida que tu, y Brais matáteis a mi padre, Franciscobik.

Yo me seguí riéndo. Cuándo aún me iba a hablar, yo le colgué. Antes de que hablara, Brais ya me iba a regañar:

-¡Pero estás loca! Sabes que eso no es un parque de enamorados par pasear. ¡Es monte! Te citó allí para matarte!

Yo me reí anduve hacia fuera. Brais, aún seguía gritándome. Entonces, yo me tranquilicé , me paré me acerqué sus labios con los míos y le dije:

-Ahora, yo mando aquí.

Después de haberle dicho eso, Brais, me siguió:

-Vicky, creo que te he respetado durante todos estos meses. Estuve contigo cuándo murió tu abuela, pero creo que ya vas demasiado lejos...

Cuándo me dijo eso, yo me paré. El se acercó, ante la atenta mirada de Patri, que seguía en el mismo sitio de antes:

-Ya sé que habeces te gustaría volver a tu vida de antes y recuperar tus ojos verdaderos, pero por una vez deberías escucharme. Sólo te pido eso.

Yo miré el reloj y le dije:

-Muy bien, te escucho

El sonrió y me dijo:

-Creo que es una trampa...

Yo suspiré. Ya estaba harta de que me dijera eso todo el tiempo que hacía algo:

-Escúchame Vicky. Creo que por primera vez poderíamos hacer las cosas como digo yo-me dijo-

Yo le miré a los ojos. Me puso esa mirada que habeces, para que negarlo, me vuelve loca:

-Muy bien, ¿Cuál es tu flamante plan?-le pregunté yo de forma sarcátisca.

El me miró y se acercó a mi para contármelo.

Mientras tanto, en el coche seguían Lucas y Adrián. Emma ya había entrado al coche. Aún seguía muy enfadada por lo bien que me había tratado después de todo lo que le había echo yo. Cuándo Adrián iba a arrancar, Emma decidió hacer que se cabreara:

-Me parece increíble como le hablaste a Victoria. ¡Es que no te das cuenta que una niña de trece años te ha tomado el pelo! Habeces te desconozco

Lucas, miró a Emma a través del retrovisor con cara de ‘no lo hagas enfadar. Ahora no es el momento’, pero Emma a pesar de las contínuas caras de aviso que le ponía Lucas, ella no le hacía caso. Es más aún le hablaba con superioridad. Adrián seguía callado, pero Emma continuaba hablando sin parar:

-Si me hubieras echo caso desde el principio esto no hubiera estado pasando. Y nosotros seríamos aún más poderosos ya que tendríamos el chip, pero como al idiota se le ocurrió enamorarse de ella... Te tomó el pelo. Te lo ha estado tomando desde el principio. Seguro que te engañaba con ese tal Rafa.

Adrián seguía callado, pero Emma continuaba hablando:

-Si me hubieras echo caso desde el principio, tu padre a lo mejor seguiría vivo.

Cuándo dijo eso, Lucas bufó ya que sabía perfectamente cuál sería la reacción de su amigo Adrián. Adrián, que ya no pudo aguantar más le dijo:

-Perdona, bonita. Creo que ya te he callado demasiadas cosas. Vale que quieras intentar parecerte a Leire Sart. La que más pena das eres tu. ¡Mírate! ¡Te viste igual que ella! ¡Eres patética!Y ahora, déjate de criticarme como dejo de dirigir a mi gente.

Adrián se bajó del coche. Lucas decidió hablarle a Emma:

-Te has pasado, te has pasado un huevo.

Mientras Lucas le decía eso, Adrián tiraba al suelo el cigarro y volvía a entrar al coche, pero esta vez detrás, dónde estaba Emma. Cogió su pisto la y se la puso en la cabeza diciéndole:

-Vas diciendo por ahí que no sé dirigir a mi gente, que una niña de 13 años me tomó el pelo, y que soy también un mierda, que a la hora de apretar el gatillo me arrepiento y no disparo-altera la voz- ¡Pues ahora me vas a explicar porque no te estoy metiendo un balazo en tu cabeza!

Adrián aun le seguía apuntando con la pistola. Ella estaba seria, pero no asustada...

-Y ahora vas a salir del coche vas a ir a averiguar a que hora tienen la clase esta de teatro.

Emma salió del coche dando un portazo. Lucas volvió a mirar a través del retrovisor como estaba Adrián. Estaba muy cabreado un con la cabeza boca abajo. Lucas decidió hacerle una pregunta:

-Pero ¿Para que quieres saber a que hora tiene esa clase? ¿No habías quedado con ella dentro de cinco horas?

Adrián se rie y le contesta:

-Todo era una trampa, ya que tengo entendido que en esa clase irán a una clase mucho más grande.

Lucas se sorprende y le vuelve a preguntar:

-¿Sólo por eso?

-Tengo entendido que a esa hora se reúne toda la E.S.O. Y eso significa que estará su querido Rafa.

Los dos se ríen:

-Creo que ya es hora de desenmascarar a Leire Sart-se vuelve a reír Adrián- Creo que Rafa tiene otra imagen de su querida Vicky

Lucas se ríe con el. Adrián le explica:

-Los cogeremos a ella por sorpresa, y de paso le damos una paliza a Brais, que ya le tengo muchas ganas. Creo que me debe unas cuántas.

-¿Y cres que Vicky llevará con ella el chip?-le preguntó Lucas-

Adrián no le contestó nada ya que eso significaba que no lo sabía, pero que pronto lo descubriría.

Lo que no sabían ni Lucas y Emma y mucho menos Adrián era que Brais y yo estábamos escuchando toda la conversación que había tenido. Cuándo acabaron de hablar, antes de que yo pudiera decir nada, Patri le pregunto todo por mí:

-Joder Brais, eres un genio, ¡Que digo un genio! ¡eres un ángel de la guardia!

-Muchas gracias Patri, gracias por el piropo, pero ¿Qué quieres?

Antes de que Patri le contestara, yo me adelanté y le dije:

-¿Cómo lo hiciste?

Brais me miró y me dijo:

-Bueno, de la misma manera que Emma te colocó el micrófono espía, como le llamo yo, pues se lo puse debajo del coche. Lo diseñó El Maestro. Y aunque esté fuera el micrófono se puede escuchar toda la conversación como si estuviera dentro. Bueno, creo que ya lo has comprobado tu misma...

Brais continuó hablando:

-Bueno chicas, Emma seguro que ya habrá descubierto que dentro de una hora es la clase de teatro.

Patri y yo asistimos con la cabeza:

-Bueno, pues creo que hoy no vais a tener es clase, ya que vamos a secuestrar a la profesora.

Patri y yo nos miramos:

-Vamos, estás de coña-le dije yo- ¡¿Pero como vamos a secuestrar a una profesora?!

-Bueno, Vicky, no te quejes que creo que has hecho cosas peores, como estropearme mi descapotable favorito...

-Brais, creo que no es el momento para hablar de eso. Además hice eso para poder despitar a los tontos de Emma y Lucas.

Brais me miró. Yo le puse la sonrisa que tanto le gustaba de mi, y continuó hablando:

-¿Cómo se llama la profesora?

-¡Catalina!-le dijo Patri-

-Bueno, pues mientras Patri entretiene al profesor que teéis a esta hora, tu y yo iremos a ‘secuestrarla’

-¿Y a dónde se supone que la vamos a encerrarla?-pregunté yo-

-¡Pues a la biblioteca!-le dijo Patri a Brais!

Brais me miró. El bien sabía que ahí fuera dónde me hablara por primera vez, la verdad es que me traía muy buenos recuerdos de esa época...

-Podéis encerrarla en biblioteca, allí a estas horas no entra nadie.

-Buena idea-le dijo Brais-

Yo miré con cara de pocos amigos a patri:

-Bueno ¿Y a don perfecto se le ocurrió también que alguien tendrá que sustituirla?-le dije yo-

-Pues claro, yo mismo lo haré.

Yo me reí y el me dijo:

-Haremos que soy un profesor invitado sustituyendo a la profesora... ¿Catalina?

Yo lo miré y el me dijo:

-No te preocupes, Leire, esta todo controlado...

Brais comenzó a andar. Yo le seguí detrás, mientras que Patri se iba hacia la clase, para justificar porque faltaría la primera hora:

-Bien Vicky, tenemos que buscar algo para taparnos las caras

No le dejé acabar de decirme todo:

-Pensaba que lo tenías todo controlado-le dije medio enfadada-

-Pues, estos pequeños detallitos, aún no. Por eso necesito...

Le volví a interrumpir:

-Pero tu que te cres que es esto. ¡Cres que puedes ir secuestrando a la gente así, por así! ¡que es mi tutora! ¡Y como nos descubra! ¿Qué?

-Vaya, pensaba que Leire Sart no le tenía miedo a nada.

-No, Leire Sart no, pero victoria lagos no quiere cataear. Además se está acercando el verano, y no quiero pasármelo estudiando y mucho menos contigo en una celda

-Venga Vicky. No decías que ya estabas algo harta que todo el mundo le hiciera más caso a Leire Sart que a victoria lagos, pues esta es tu oportunidad...

Yo me quedé callada y pensé:

Estoy ya harta de que todo el mundo me vea como una niñita buena que no es capaz de tomarse la venganza por su propia cuenta. ¡Harta! Harta estoy de todo y de todos, ¡Que os den a todos!

Tras mi pensamiento, Brais empezó a andar:

-Brais, creo que vas a necesitar una buena ayuda, antes de que se me caigan las lentillas marrones y me convierta en Leire Sart

Brais me sonrió Y me dijo:

-Pues vámonos ya, seguro que Patri se pone muy nerviosa y segura que ya no va a saber lo que decir.

Yo me volví a reir, sabía perfectamente que Adrián quería desenmascararme delante de Rafa y de las chicas y no estoy dispuesta a permitir que eso ocurra...

Brais y yo fuimos a buscar unas máscaras que guardaba en el coche:

-No sabía que tenías máscaras en el coche-le dije riéndome-

-Bueno, como te dije ya, hay muchas cosas que desconoces de mí.

Mientras nos volvíamos a reír juntos, vimos que Lucas y adrián ya se dirigían a entrar en el colegio:

-¡Mierda!-me dijo Brais-

-Tranquilo-mire para ellos-Aún no saben lo que les espera dentro...

-¿Ese es el chip?

-si, bueno, no. Este es el chip que se van a ‘llevar’

-¡Estás loca! Con ese chip poderían dominar todo el mundo, ¿Quieres que eso ocurra’

Yo me reí:

-No creo que vayan a dominar mucho el mundo con un simple chip de una calculadora...

Brais me miró y me dijo:

-¡Eres una genia! ¡No, No! Eres la mejor!

Cuándo me dijo eso me levantó en su colo. Después me bajó y yo le dije:

-Bueno, aún no cantemos victoria...

Brais me hizo un gesto con la cabeza de vale :

-Vamos, tenemos ya que ir a ‘pedirle’ a la señorita catalina que la vamos a tener que encerrar por una cuántas horas en la biblioteca-le dije yo a Brais de broma-

-¿Horas?-me dijo sorprendido-

-Si,-le dije yo- Que pasa que pensabas que se lo iba a poner fácil o que. Si se lo pongo fácil ya sospecharía...

Brais, se quedó pensativo. Yo me dispuse a entrar por la parte de atrás del colegio, pero antes me hacerqué a el. Le toqué la cara con mi mano y le dije:

-¡Ay! Brais, ¿Qué harías tu sin mí?

Después de haberle dicho eso, Brais me siguió. Mientras tanto el seguía callado. Como el veía que íbamos por un sitio distinto y que el no conocía me preguntó:

-Oye, Vicky, ya sé que tu conoces mejor que yo esto, para algo es tu colegio, pero ¿Tu sabes en que parte estamos?

Yo me reí y le contesté:

-¡Que guapo eres! Si fueras así, en el tema de ser listo, serías mi chico perfecto y no sólo el mío, si nó el de todas.

El se ríe y yo le empiezo a explicar:

-Son las 10:00 de la mañana ¿Verdad?

-El miró su reloj y me dijo:

-Si, si que son ¿Por qué me lo preguntas?

-Pues porque a las 10:00 tenemos el primer recreo. Hoy los demás profesores tienen guardia, o se ponen a cotillear en secretaría...

El seguí atendiendo a mi explicación:

-Ya, pero así ¿Cómo vamos a secuestrar a catalina?-me preguntó-

-¡Aún no acabé!-le dije yo-

-Sigue, sigue...

-Cómo te decía todos los profesores están en la sala de profesores

-Cotilleando

Cuándo me dijo eso le miré con cara de pocos amigos. Me molestaba mucho que me interrumpieran a cada poco y que no me dejaran acabar de hablar. El se dio cuenta y me dejó acabar:

-como seguía todos estás reunidos, menos la señorita catalina. Ella vino nueva este curso, y la verdad es que parece una monja de clausura en vez de una profesora. Se pasa todo el día sola paseando por el patio o leyendo un libro en la clase, o en la

Los dos dijimos a la vez:

-¡En la biblioteca!

Cuándo dijimos eso, saqué de mi bolsillo una cuerda. Y le dije a Brais.

-Bien, tu de momento te vas a quedar aquí abajo a vigilar por si viene alguien. Mientras tanto, yo voy a trepar por ese árbol. Ato la cuerda en un lugar seguro, subes tu, y después entramos por sorpresa en la clase, cuándo todos hayan salido.

-Vale, pero porque lo de trepar no me lo dejas hacer a mí.

-Cuándo me dijo eso empecé a subirme al árbol, sabía que si me quedaba abajo, Brais empezaría a darme sus clases de morales y la verdad es que preferiría que me las diera en cuánto se acabara todo esto...

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