miércoles, 25 de noviembre de 2009

10º el chib


Mientras que Patri se alejaba de Rafa, el se quedaba pensativo. Sabía que estaba pasando algo, pero aún no sabía lo que, pero se propuso descubrir que era.




Mientras, en el grupo de Adrián, yo aprovechaba para ver dónde escondería el chip. Bien sabía que si lo veía descubriría que yo soy Leire Star y entonces estaría muerta yo y todos los que rodearan. Por eso recordé las palabras de El Maestro: ‘Está en su despacho, en el segundo cajón. Vas a encontrar papeles, pues debajo de esos papeles , hay una cajita. Ahí tienes que abrir la caja y ya lo encontrarás. En cuánto lo consigas sales de ahí sin llamar la atención’.

Entonces yo pensé en hacer todo lo que El Maestro me mandó hacer. No me preguntéis como El Maestro sabía todo eso, pero ahora lo más importante era coger el chip. Entonces, yo le pregunté a Adrian(que venía a mi lado):

-Vaya, es la primera vez que veo que un jefe no tiene despacho-le dije bromeando-

-¿Y quién te dijo que no lo tenga?-me dijo sonriendo-

Entonces, adrián abrió una enorme puerta dónde había otra. Haí dentro había un guardia de seguridad, dónde aún se podía leer una etiqueta dónde aún se podía leer que haí se sentaba Carlos, el traidor de nuestra organización. Yo me quedé, muy blanca, ante la atenta mirada de Emma, que venía detrás. Entonces yo le pregunté dónde estaba Carlos:

-Murió. ¿No has oído hablar de la superheroína Leire Star? Esa condenada lo mató. Además también mató a mi padre, Franciscobik. Me hubiera encantado que lo conocieras. Era muy majo.

Entonces yo pensé:

‘Claro, que oí hablado de Leire Star porque mayoritariamente, yo soy Leire Star. Además que yo no fui quien mató a Franciscobik, ya que fué Brais. Además que ya tuve el ‘placer’ de conocer a su, ya que antes de entrenarme para ser Leire Sart, ya hubo intentado matarme, pero Brais me había salvado.

Entonces, yo miré para atrás y ví a Emma. Ella se escondió, pero de nada le valía esconderse, yo se lo dije a Adrián:

-Oye, perece que a tu ex, Emma, le gusta jugar al escondite.

Entonces el me dijo:

-¿Por?

Yo le hice un gesto de que mirara para atrás. El miró y me dijo:

-Espérame aquí un momento.

Entonces yo le sonreí. Mientras el iba a buscar a Emma, Que se había escapado, yo me dispuse a abrir la puerta del despacho, pero ví que tenía que poner la contraseña de Adrián para poder entrar:

-¡Mierda!-dije yo-

Entonces sentí unos pasos. Yo miré hacia a tras y esa voz me dijo:

-¿Quieres entrar?

Entonces yo miré para atrás y ví a Lucas:

-Bueno, me entraba curiosidad, ¿pro por que tiene contraseña? ¿es por esa tal Leire Star?

-En parte. Sólo el y yo sabemos la contraseña.

-Debe de tener algo muy importante ahí para que tengáis una contraseña a su despacho-le dije yo-

-Bueno, la verdad, es que esa Leire Sart es como las ratas, se expande por todos los lados, pero no deja ni una sola güella.

Pensamiento: ‘Oye tú, no me compares con las ratas’.

-Vaya, así que adrián la debe de odiar mucho ¿No?

-Pues, si bastante, y con razón, pero dicen que en persona es muy guapa, y que con sus ojos verdes pueden hipnotizar.

-¿De veras?-dije yo fingiendo estar sorprendida-

-Sabes, no se lo digas a adrián, pero me encantaría conocerla, mis hijas son grandes fans de ella. Lo que pasa es que no saben que su papá trabaja para matarla-se rió- Mira a Antonito, uno de nuestros hombres le dio un puñetazo en las narices, que aún las tiene rotas-se rió otra vez, pero esta vez con más fuerza-

-Ah!-dije yo, con cara de asco-



Mientras tanto, Adrián, alcanzó a Emma:

-¿Se puede saber que coño haces espiando?

Emma se puso seria y dijo:

-No me fío de ella

Entonces Adrián se puso serio y le dijo:

-Vaya, ¿Qué me estás contando? ¿Qué no te fías de ella? ¡Y porque no me lo dijiste antes? ¿Sabes que yo soy tu superior.

-Bueno, es que pensé, que crecerías que actúo así con ella por celos.

-¡No!

Entonces adrián se iba dar media vuelta cuándo la cogió por los pelos y le gritó:

-Me importa un cuerno que no te fíes de ella, ahora ya no soy tu novio, soy tu jefe y como me entere que nos espías o la molesta, estás muerta.

Entonces, la soltó de golpe y Adrián se dispuso a subir las escaleras dónde yo aún estaba intentando sacarle información al bobo de Lucas.

Entonces, cuándo Adrián llegó, apartó a Lucas de mí y le dijo:

-Oy, quiero que esteas pendiente de Emma.

-¿Por qué?

-Está loca, dijo que no se fiaba de Vicky-le dijo cabreado a Lucas-

-Y, no te lo quería decir, pero también me lo había dicho ya a mí.

Entonces, adrián le dijo:

-No quiero que esto se entere Vicky ¿Vale? No quiero que se sienta incómoda por culpa de los celos estúpidos de Emma. Entonces yo me acerqué a ellos y dije:

-¿Ocurre algo?

-No, nada, cariño.

Mientras tanto, en mi coche, Brais aún seguí mirando atentamente al mensaje que hacia media hora había mandado a mi móvil. Entonces, se escuchó un golpé en la parte de atrás del coche. Era, Patri, que ya había llegado:

-Haber ¿Qué es eso tan importante?

Entonces Brais estiró su brazo y le dio el móvil. Ella leyó el mensaje:

-¿Ya lo sabías no?

Entonces, Patri le volvió a dar el móvil y le dijo:

-No, bueno si, me acabo de enterar por el propio Rafa. Me preguntó porque no había venido esta tarde a clases.

-¿Y se creyó que se encontraba mal?-le preguntó Brais-

-Bueno la verdad es que no me paró de preguntar por ella, pero no, creo que no se creyó nada de lo que le dije.

Entonces Brais dio un golpe al volante. Patri le dijo

-¿Pero porque te pones así?

Entonces Patri se quedó pensativa y recordó la confesión de Brais a Patri, que el estaba enamorado de Vicky, o sea yo.

-No, no es por eso que seguro que estás pensando. Sé que lo va a echar todo a perder por el. Y eso signifique que deje de ser Leire Sart, y que no la vuelva a ver nunca más.

Entonces Patricia intentó decirle unas palabras para tranquilizarlo:

-Mira, conozco a Vicky desde que chupábamos un chupete. Somos las mejores amigas desde que nacimos. Yo la conozco mejor que nadie. Mira, ella nunca tuvo novios, no porque no la quisieran, porque ya ves que ella puede tener a todos los que quisiera, sinó porque pasaba de ellos. Ella pasa de quedar todos los días de ponerse celosa o que se ponga el celoso. A ella lo que realmente le apasionaba y lo que le apasiona es cantar.

Entonces Brais, la miró y le dijo:

-¿Cantar?, ¿Vicky?

-Si, cantar; Desde pequeñita soñó con ser como las nuevas ‘Spice Girls’. Yo al principio también me había apuntado, pero yo no canto también como ella. Por eso, cada noche, antes de acostarse siempre compone canciones de lo que piensa y de sus sentimientos.

Entonces Brais (Que había echo una copia del mensaje que lo había borrado antes), borró la copia del mensaje.

Patri, lo miró no con una buena cara. Sinó con mala. Entonces el le dijo:

-Tu dices que la conoces mejor que nadie. Entonces seguro, que como dices, es un capricho, espero que no le importara que lo borrara.

-Eres un cabrón-le respondió Patri-

-No, no lo soy, sólo quiero protegerla, sé que el le va a hacer daño. Además una superheroína nunca se puede enamorar. Además tu, no le vas a decir nada de esto si tanto dices que la quieres y la conoces. ¿Por qué no quererás preocuparla?



-Bueno, creo que me tengo que ir-le dije a Adrián-

-Ya tan pronto.-me dijo acercandose más y más a mí-

-Si, no veas que ganas tengo de cumplir la mayoría de edad para que mi madre deje de controlarme.

-Bueno te queda dos años.

Entonces le di un beso y me fui:

-Te llamo mañana.

Entonces, yo le lancé uno de mis típicos besitos.*

Al salir, cogí de mi bolso un pañuelo y intenté que de mi boca desapareciera la saliva de Adrián. Lo que no me había dado cuenta era de que detrás mía se encontraba Emma. Ella había visto todo lo que había echo:

-Vaya, ¿Pero mira quién tenemos aquí? A la súper mega guay Vicky.

Entonces, yo le contesté:

Mira, vicky, sólo me lo llaman mis amigos, y creo que tú y yo no somos amigas ¿O me equivoco?

-¿Qué pasa eh? Que no te gustan los besos que te da Adrián ¿O que?

Entonces yo la miré y le dije:

-Das pena. Toda tu vida girando en torno a Adrián. Sabes creo que Lucas tiene razón, que a parte de estar celosa de mí, le tienes envidia a Leire Sart porque te quitó el puesto de chica más popular de la ciudad. Creo que no te deberías comparar con ella, porque por lo menos no tiene nada artificial.

Entonces, ella se quedó callada , y yo seguí andando hacia el coche dónde estaban escondidos, Patri y Brais. Yo entré en el coche, y me tuviera que subir en el colo de Brais ya que estaba agachado para que Emma no lo pudiera ver y reconocer. Arranqué el coche ante la atenta miranda de Emma:

-Por fin asalbo-dije yo-

Entonces me puse de copiloto y Brais me dijo:

-Pesas poco, deberías comer más.

Yo lo miré y le levanté el dedo del medio:

-¿Por qué te llevas mal con Emma?-me preguntó Brais-No te dijimos que te llevaras bien con todos.

-Es la ex novia de adrián-le dije yo-

-Con razón te odia-dijo Patri desde el asiento de atrás-

-Está paranoica, hasta nos siguió a mí y a Adrián cuándo nos estaba enseñando las instalaciones.

-¿Y el chip?-me preguntó Brais-

-No lo pude conseguir. Adrián le puso una contraseña a su despacho para que Leire Sart no entrara.

-Pues entra como Leire Sart-me dijo Patri-

-No puedo, hay demasiada vigilancia. Además seria demasiado arriesgado. Dazme unos días. No sé como, pero averiguaré la contraseña, pero para eso necesitaré vuestra ayuda.

Entonces Patri y Brais se miraron. Patri fue la primera en preguntar:

-¿Y que quieres que hagamos?

Entonces yo puse una sonrisita de ‘Se me está ocurriendo un plan’. Entonces les continueé hablando:

-Mañañana, quiero que tu-señalé a Patri- aparezcas con una peluca vestida de pizzera . Mientras tanto, vas a llevar un minimicrófono dónde no se ve nada.

-¿Y si sospechan de mi? Además ¿cómo vas a hacer que pidan pizza? ¿acaso los asesinos piden pizza?

-Venga Patri, deja de decir tonterías, si sospechan de ti, yo te cubro.

-¿Y yo que voy a hacer?-preguntó Brais-

-Pues-dije yo pensando-, coges este ordenador tan bonito y espías todo lo que el micrófono que lleva Patri. Yo mientras, intentaré averiguar la contraseña.

-¿Cómo?-volvió a preguntar Brais- Si hay un mínimo ruido salgo para ver que pasa-

Entonces yo le dije:

-Brais, si oyes un mínimo ruído, te encargas de conducir el coche como lo estás conduciendo ahora ¿Vale? Y ahora llévame a casa, estoy demasiado cansada.

Entonces Brais sólo hizo obedecer mis órdenes. En unos minutos, ya estaba en mi casa. Patri, siguió en el coche con Brais. Bajó y le pidió mi móvil. Entonces el volvió a arrancar con mucha velocidad, haciendo que todos los coches que venían le pitaran:

-Vaya, ¿es así siempre que se enfada?

Entonces yo pasé de explicarle a patri, cómo era Brais, ya que hacía lo mismo siempre. Se marchaba así sin despedirse y después me llamaba o me mandaba tropecientos mensajes.

-Oye, ¿Qué hacía Brais con mi móvil?

Patri, se puso muy nerviosa cuándo le pregunté eso, pero ella sólo pudo contestar desta manera:

-Pues, ¿Sabes el juego ese del rompecabezas’ Pues resulta que le gusta y todo…

-Ya, ¿Seguro que sólo fue eso?

-Si, mujer que íba a ser?

Entonces Patri y yo nos despedimos con dos besos:

-Hasta mañana y que descanses, Leire Sart…

Cuándo me disponía a abrir la puerta de mi edificio aparece de la nada Rafa:

-¿Por qué te llamó Leire Sart? ¿Esa noes la superheroína de Vigo? Entonces, yo, sólo se me ocurría una cosa que contarle a Rafa, por la metedura de pata de Patri:

-¿Qué pasa? ¿Qué ahora también me espías? Estás paranóico.

-No me respondiste ¿Por qué te llamó Leire Sart?-esta vez lo dijo cabreado-

-Mira, eso no te importa

-Puede que a mi no, pero a ese grupito que le persigue creo que si, y mucho. Entonces, yo me giré y le dije:

-¿Cres que soy Leire Sart no? –entonces yo me acerqué a el, casi su boca estaba a escasos centímetros de la mía- Créeme, si fuera Leire Sart, ya te habría dado una paliza…

Cuándo le dije eso, Rafa intentó besarme, pero yo lo rechacé:

-Y ahora vete de aquí por favor-le dije-

-Perdóname por favor

-Tranquilo, que como soy Leire sart, voy a subir a mi casa y traigo todas las pistolas para matarte.

Entonces abrí la puerta de mi casa. Rafa venía detrás de mí, pidiendome perdón, pero o no le hice ni caso, y le cerré la puerta en todas las narices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario